No hay jornada en la que Bordalás no se acuerde de la enfermería de Paterna a la hora de conformar el once. Pero esta semana los problemas se han multiplicado y el técnico alicantino tendrá que devolver a ciertos jugadores de la plantilla a posiciones conocidas para poder salvar el envite de Vigo. Con Gabriel Paulista y Thierry Rendall lesionados, sus sustitutos en las últimas fechas, Fouquier y Diakhaby, se habían hecho un hueco en el once y su rendimiento, sobre todo en el caso del lateral, estaban convenciendo al valencianismo. Sin embargo, ambos vieron la quinta tarjeta amarilla de la temporada en el empate a uno contra el Rayo, por lo que no podrán formar parte de la convocatoria para tratar de asaltar Balaídos.

Las cuatro bajas, a pesar de ser todas ellas en defensa, condicionan el dibujo entero de Bordalás. Sobre todo el centro del campo, donde dos jugadores fijos como Guillamón y Wass tendrán que ceder su inamovible sitio en la medular para volver a ocupar posiciones que les resultan familiares. En el caso de Hugo Guillamón, el canterano ya reconvertido al completo como pivote, no tendrá más remedio que solventar las bajas de sus compañeros y situarse junto a Omar Alderete para volver a jugar donde se ha desarrollado durante toda su carrera. Las buenas sensaciones mostradas por César Tárrega en la Copa le servirán, sin duda, para entrar en la convocatoria. Pero salvo sorpresa mayúscula, será el jugador de L' Eliana quien complete el tándem 'hispano-paraguayo'.

El caso de Wass no se aleja demasiado. Aunque es cierto que el danés no comenzó su carrera como lateral derecho, durante las últimas temporadas ha tenido que ocupar dicha demarcación por la ausencia de una figura clara que se adueñara del puesto con autoridad. La progresión de Thierry y la llegada de Bordalás devolvieron a Wass a su posición natural, aunque eso no ha provocado que el danés abandone por completo el carril derecho, pues es la posición que suele ocupar con el combinado nacional de su país y todo apunta que ante el Celta tendrá que cubrir el carril. La alternativa más viable a Wass pasa porque Toni Lato juegue a pie cambiado. Sin embargo, el canterano ha salido hace pocos días de lesión y parece complicado que su primera titularidad sea en una posición que no le corresponde del todo.

De esta manera, salvo giro brusco, la línea defensiva que Bordalás empleé para resolver el Puzzle en Vigo será una conformada por Wass, Guillamón, Alderete y Gayà. La reconversión de dos futbolistas 'titularísimos' en el centro del campo obligará al míster a dar entrada a jugadores menos habituales, algunos que llevan semanas pidiendo minutos a gritos y otros que no terminan de aprovechar las oportunidades que le brindan. Carlos Soler tiene todas las papeletas para repetir un jornada más alejado de la banda, y junto a él Racic, Yunus e incluso Koba se disputarán los dos huecos restantes. La presencia del serbio parece más posible por su músculo y su perfil algo más defensivo (sin serlo) que el de los dos jóvenes.

La punta de lanza es la zona menos afectada. Guedes es inamovible del once por su capacidad de desequilibrio. Hélder Costa parece haberse ganado su puesto definitivamente en el equipo y, actualmente, Hugo Duro parece un paso por delante de un Maxi Gómez y un Marcos André que no acaban de encontrar su sitio.