El valencianismo se echa a la calle para jugar una final comparable a cualquier otra vivida en el césped. Como las 17 finales de Copa, como la recordada tanda de penaltis en Bruselas contra el Arsenal, la torrencial exhibición en la Cartuja de 1999, el agridulce mayo parisino en Saint Denis o la liberación de 2019 en el Villamarín frente al Barcelona de Messi. Este mediodía, a partir de las 12 horas, la afición del Valencia se manifestará para pedir dignidad con una institución de casi 103 años que representa una de las entidades cívicas más importantes de la Comunitat Valenciana. Con el nítido grito «Lim go home» (Lim vete a casa), la hinchada reclamará la salida del máximo accionista singapurés, que en siete años de gestión ha conducido al club a una situación límite a nivel societario.

El objetivo de la marcha, organizada conjuntamente por los colectivos Últimes Vesprades a Mestalla, Libertad VCF, Agrupación de Peñas del Valencia, Espíritu del 86, It Must Be Love 86, Ciberche, Viachers, VCF Sud y De Torino a Mestalla, es el de alcanzar la máxima repercusión internacional posible. Si la reputación y la imagen de Peter Lim se ven tocadas, creen los convocantes, la dimensión global del problema obligaría al empresario singapurés a mover ficha, ya sea para iniciar el final de su etapa como propietario del club o para girar el sentido de su proyecto, actualmente de espaldas a la hinchada y a la propia sociedad valenciana. El reto es que la manifestación supere en número a la convocada el pasado 8 de mayo, cifrada en 8.000 asistentes y en la que solo intervinieron en su organización dos colectivos (LibertadVCF y Curva Nord). La movilización de entonces tuvo consecuencias. En las horas previas, Lim justificó el sentido de su gestión y la filosofía con la que entiende el sector del fútbol con unas declaraciones polémicas que movilizaron todavía más al aficionado de base. Justo después de la marcha, el club emitía una declaración escueta, en Twitter, en la que afirmaba que respetaba la protesta y tomaba nota del descontento. La petición de reunión con Ximo Puig para abordar el proyecto del nuevo estadio una vez aprobado el plan de rescate CVC fue interpretado en la mayoría de sectores críticos como una estrategia para salir al paso del peso creciente que tomaba la marcha de hoy.

La manifestación ha trascendido su calado deportivo al involucrar a numerosas personalidades de la sociedad valenciana, sobre todo (y llamativamente) del sector cultural, en detrimento de otras esferas como la economía, la política o hasta el propio deporte. Fabián Ayala, José Vicente Forment, Manolo Botubot y Santiago Cañizares, cuya intervención se proyectó este viernes como parte estelar, son los únicos exfutbolistas de la entidad que han dado su apoyo público a la manifestación. «Yo soy uno de los que está muy preocupado por la situación institucional que atraviesa el Valencia CF, por eso os pido a todos los valencianistas que acudáis a la manifestación convocada con un solo lema. Por la dignidad del Valencia: Lim go home».

Recorrido de la Manifestación del 11D SD

El itinerario, con todas las medidas de seguridad e higiene protocolarias, empezará desde mitad del Paseo de la Alameda, girará por la calle Armando Palacio Valdés, para encarar hacia Mestalla por la calle Mícer Mascó. Llegados a la Avenida de Suecia, a los ojos de las leyendas cuyas lonas jalonan la fachada de Tribuna, se leerá el manifiesto de la marcha, previsto en seis idiomas. Será la cuarta gran marcha histórica del valencianismo, después de las dos festivas de 1924 (por la bendición de la bandera) y 2019 (con motivo del centenario) y de la reivindicativa del pasado 8 de mayo. Al «encuentro» cívico le seguirá por la tarde el partido contra el Elche, de suma importancia clasificatoria para el equipo de Bordalás.