El equipo femenino del Valencia CF ha despertado. Ya es una realidad. Tras un inicio de temporada más que titubeante en el que no consiguió ganar en ninguno de los primeros seis partidos (5 derrotas y 1 empate), las chicas de Andrea Esteban han conseguido los tres puntos en cuatro de los nueve encuentros siguientes. Cosechando también un muy valioso empate frente al Atlético de Madrid. La mejor noticia es sin duda que dos de esos triunfos han llegado de manera consecutiva en las últimas dos jornadas.

Fueron muchas las incorporaciones que la entidad valencianista completó este verano. Jugadoras de la suficiente calidad como para mantener el objetivo que se logró el curso pasado. Sin embargo, el proceso de adaptación de las futbolistas ha ido más lento de lo esperado y el equipo dirigido por Andrea tardó en encontrar sensaciones.

Las últimas semanas han llevado al Valencia a escalar puestos y a situarse en una posición en la tabla mucho más cómoda que en las primeras semanas de campeonato. Catorce puntos en total que le sitúan en la décimo segunda posición de Primera Iberdrola, tres puestos y, lo más importante, nueve puntos de margen respecto al Rayo Vallecano, equipo que marca el descenso con cinco puntos. 

las claves La mejoría del Valencia Femenino tiene una explicación, o mejor dicho, varias. El paso del tiempo le ha servido a las jugadoras para conocerse más sobre el verde y en los últimos partidos se está anotando. Además, el acierto goleador, una de las principales asignaturas pendientes que la entrenadora recordaba en cada postpartido, ha incrementado y ahora el equipo no sufre tanto para batir al equipo rival.

Argumentos ofensivos

El principal argumento ofensivo del equipo durante toda la temporada ha sido, sigue y lo seguirá siendo, es Oriana Altuve. La venezolana ha marcado seis de de los dieciséis goles del equipo, es decir, el treinta y ocho por ciento de los tantos. Este es el porcentaje más alto de una jugadora en cualquier equipo de la Primera Iberdrola. Si la delantera mantiene su ritmo goleador, podría concluir la temporada con más de doce goles, unas cifras fantásticas para un equipo cuyo objetivo a estas alturas es evitar el descenso. 

Otro nombre propio, en este caso el de la jovencísima Olga San Nicolás, jugadora de tan solo 18 años que ha ganado mucho protagonismo en las últimas jornadas. Su irrupción ha alcanzado su máximo en las dos fantásticas últimas jornadas del Valencia, en las que abrió la lata en la victoria ante el Submarino y repartió dos magníficas asistencias en la última frente al Eibar.

Así pues, el Valencia Femenino afronta la segunda vuelta como uno de los equipos que más ha mejorado desde el comienzo de temporada y con el objetivo de miran más hacia arriba que hacia los puestos de descenso