E l mercado de fichajes sigue teniendo en Wass a uno de sus grandes protagonistas. El danés ayer no entrenó con el resto de sus compañeros pero según informó el propio club en canales oficiales Wass entrenó apartado por protocolo oficial de COVID y abandonó la Ciudad Deportiva el primero al no poder compartir vestuario con el resto de futbolistas. Eso podría llegar hoy en vísperas del duelo contra el Sevilla, enfrentamiento para el que, hasta el momento, no está descartado. El Valencia CF de momento no ha aceptado la oferta del Atlético, que no llegaba a los dos millones y tampoco tiene atado a su sustituto.

Cabe recordar que Bordalás aterrizó en el Valencia CF el pasado verano con Wass en una situación idéntica a la actual. El jugador quería salir y tenía pretendientes, pero desde el club no se le pusieron facilidades. El futbolista apretó para forzar su marcha, pero finalmente la situación pudo ser controlada y el futbolista, que está actuando en el centro del campo, ha sido un indiscutible a lo largo de la primera vuelta.

El técnico sin embargo ha protegido siempre al jugador y ha dejado claro que ha actuado de manera profesional, al menos hasta la fecha. Por eso no está descartado para el duelo contra el Sevilla de Julen Lopetegui, que además llega en plena polémica. En la jornada de ayer en cualquier caso entrenó al margen y eso reduce su tiempo de preparación, pero es un futbolista capital para José Bordalás, quien además no anda sobrado de efectivos. En septiembre y octubre de hecho las conversaciones con la propiedad, con reunión para diciembre planeada aunque no se ha llevado a cabo, dejaban claro que en enero había que firmar un centrocampista y un central. A partir de ahí quedaba ponerse manos a la obra. Sin embargo, la primera operación -o la más cercana a cerrarse- era la salida de Wass al Atlético. El técnico en ese momento necesitaba dos medios y un central.

BORDALÁS

El técnico demostró en la rueda de prensa previa al choque contra el Atlético Baleares que está con Wass. «Los hechos demuestran la confianza que yo tengo en ese futbolista. Ha jugado prácticamente todo. Es un jugador comprometido y lo ha demostrado. Queda dicho todo. A partir de ahí, el club debe decidir. De esta forma Bordalás se desmarcó del futuro del jugador, aunque dejó claro dos cosas: él quiere que se quede pero por otra parte no decide. «Yo no decido», insistió. «Él sabe que es un jugador importante para mí y que tengo plena confianza en él. Además, se lo he demostrado. Pero yo no decido», explicó antes de asegurar que bajo ningún concepto el futbolista no se ha negado ni se negará a jugar.