El equipo de Julen Lopetegui es el mejor Sevilla de la historia a 20 jornadas y no es por casualidad. El equipo de Nervión practica posiblemente el juego más estimulante del campeonato: solidez defensiva, presión avanzada, amplitud por los carriles, dinamismo en la circulación y una endiablada verticalidad que le convierten en un combinado muy difícil de detener por su capacidad para percutir de diferentes maneras y por distintas vías. Todo esto obliga al Valencia a realizar un ejercicio que se acerque a la perfección para tener opciones de ganar. 

Atención a los desajustes

El Sevilla es uno equipo que imprime mucha velocidad a sus combinaciones, mete a los extremos por dentro para generar superioridades y dudas en los marcadores, además de dominar como nadie en LaLiga el envío en largo para cambiar la orientación. Todo esto tiene un objetivo claro: descomponer el orden táctico del rival.

Para contrarrestarlo, el Valencia deberá presionar, bascular y replegar con una disciplina casi militar y dando especial importancia a las coberturas. Los hispalenses se hacen fuertes en el pasillo central y por ahí el equipo de Bordalás debe ser capaz de entorpecer la circulación y acumular hombres. La posibilidad de repetir con tres centrales y tres centrocampistas, además de tener carrileros emparejados con los profundos laterales del Sevilla puede ser un antídoto interesante para no caer en situaciones de inferioridad. 

La espalda de los interiores

Lopetegui varía entre el doble pivote y el trivote, aunque suele apostar por tres en el medio con Fernando o Gudelj ejerciendo de ancla. Si finalmente el brasileño no está al cien por cien (viene de pasar el Covid), el Valencia tiene una buena oportunidad de hacer daño si es capaz de encontrar la movilidad de Guedes a los lados del croata, un pivote más lento. No será una tarea sencilla, ya que para encontrar al luso deberá superar a los interiores -presumiblemente Jordán y Rakitic-sacando el balón o bien robándoles el cuero en la medular y lanzando la transición ofensiva en pocos toques. 

La baja de Koundé

Uno de los factores diferenciales puede ser la ausencia de Jules Koundé. El central francés mejora mucho la defensa a campo abierto sevillista, un contexto en el que sufre mucho más Rekik. Ahí el Valencia puede hacer daño con la movilidad de Guedes y tratando de buscarle la espalda al marcador neerlandés. También empeora la calidad de la salida de balón del combinado hispalense.