El Valencia compitió de tú a tú contra el Sevilla, pero ni así le dio para ganar. El equipo de José Bordalás recuperó el orden y la seguridad en defensa y después de mucho tiempo volvió a plantarle cara a uno de los grandes de LaLiga, pero no fue suficiente. El Valencia volvió a ser un equipo con identidad propia, pero falta calidad y sobre todo faltó el fondo de armario que permite a los equipos pensar en grande. Mestalla reconoció el esfuerzo del equipo con aplausos al final del partido.

La afición se marchó con la sensación de que el equipo lo había dado todo y que no puede pedir más a esta plantilla descompensada desde hace un años y medio. El empate supo a poco, pero al equipo no se le puede reprochar nada. Al revés. Los jugadores se dejaron la vida en el campo y pusieron en aprietos con más corazón que fútbol al segundo clasificado de LaLiga. El problema es que la segunda parte se hizo demasiado larga. Faltaron piernas y se echaron de menos más que nunca los refuerzos que no llegan. Bordalás no tuvo argumentos para cambiar el partido en la segunda mitad. Bastante hizo el técnico, con mantener el nivel competitivo del equipo durante los noventa minutos a base de imaginación. Bordalás arrancó el partido con una defensa de tres centrales en la que estaba el debutante Cristhian Mosquera y un trivote inédito con Dimitri Foulquier. El técnico encima tuvo que inventarse a Mouctar Diakhaby de mediocentro durante una fase del partido. Son los malabares que tiene que hacer el entrenador para intentar solucionar los déficits de la plantilla. Anoche volvió a quedar en evidencia que el equipo necesita como el comer un central y un mediocentro. El agujero por dentro es tremendo, Bordalás está obligado a parchear y más si Carlos Soler y Daniel Wass, los dos jugadores con más fútbol del centro del campo, no están.

El partido deja una conclusión por encima de todo: El equipo quiere, pero no puede. Necesita refuerzos que den un salto de calidad. De no ser así, será imposible luchar por los puestos europeos. El Valencia está ahora mismo a 3 puntos de la sexta plaza que ocupa el Barcelona. Europa está lejos, pero jugando con el espíritu competitivo de anoche y afrontando la segunda vuelta con refuerzos, hay licencia para por lo menos ilusionarse y llegar vivos a la recta final de LaLiga. ¡Fichen ya!