Joan Jordán fue protagonista el pasado fin de semana en el Derbi sevillano de la Copa del Rey. El futbolista catalán recibió el impacto de un objeto lanzado desde la grada en su cabeza y el partido se aplazó.

Por suerte, todo quedó en un susto, pero en torno a la agresión se montó un escándalo que salpicó al mundo del fútbol durante los días posteriores. Además de denunciar la agresión, se abrió un nuevo debate. ¿Forzó el Sevilla para aplazar el partido porque estaba mejor el Betis? ¿Exageró Jordán minutos después del impacto porque se lo pidió Lopetegui?

Ahora ya es pasado, pero días después y en Mestalla se vivió un hecho un tanto curioso. El feudo valencianista pitó a Jordán con cada balón que tocaba en el Valencia-Sevilla del pasado fin de semana.

Y unos días más tarde, Pablo Sanz (segundo de un Lopetegui enfermo) criticó al valencianismo. "Estaba centrado en el partido, pero si es así me parece lamentable. Que el agredido sea el silbado es sorprendente. Parece que normalizamos esto y que va en función de que salga o no sangre", expresó.