La hora de despegar con el impulso copero

Primera final en LaLiga antes de La Cartuja. Impulsado por la euforia colectiva del pase a la final de Copa, el Valencia debe confirmar su mejoría ante un Granada que llega estancado

Los jugadores del Valencia, durante un entrenamiento

Los jugadores del Valencia, durante un entrenamiento / Francisco Calabuig

Vicent Chilet

Vicent Chilet

Para el Valencia, las consecuencias de haberse clasificado para la final de la Copa del Rey no acaban en disputarle el título al Betis el 23 de abril en la Cartuja. La primera incidencia directa del subidón de autoestima experimentado por el equipo de José Bordalás debe manifestarse hoy mismo, en Mestalla, ante un Granada metido en problemas clasificatorios, marcando la frontera con un descenso que lentamente se le aproxima. Es un encuentro clave para consolidar la tendencia blanquinegra al alza de la última semana, con dos victorias con portería a cero (la mejor receta anticrisis) frente a Mallorca y Athletic de Bilbao y para acercar de nuevo al equipo en la órbita europea, vía LaLiga, a ocho puntos de distancia de la Real Sociedad, pero con muchas jornadas por delante de margen.

La euforia del gol de Guedes y las celebraciones el pasado miércoles a medianoche en el balcón de Tribuna deben convertirse en un motor motivacional que acelere el fútbol del Valencia, y no en la autocomplacencia de pensar que siempre quedará la carta de la final de Copa para intentar alcanzar Europa. Lo que funciona no hay que tocarlo, pero a Bordalás se le presentan problemas para repetir la defensa de tres centrales que, junto a la inspiración de Giorgi Mamardashvili, enmuralló la portería valencianista en los dos últimos partidos, pasando de una media cercana a los dos goles encajados por partido, a dejarla a cero. A la baja segura de Alderete (cumple sanción por tarjetas, como el expulsado Ilaix Moriba), se le añaden los problemas musculares con los que acabó Gabriel Paulista frente al Athletic y el estado de José Luis Gayà, que forzó contra el Athletic Club y recayó a los pocos minutos. Con la presencia asegurada en la final, no hay ahora un motivo urgente para arriesgar en su regreso. Otro pieza del puzzle con la que no se cuenta es con Thierry Rendall, también lesionado. Mantener a los tres zagueros y no forzar a Paulista obligaría disponer una defensa con Diakhaby, Cömert y Foulquier reconvertido. Una opción que haría disponer a Yunus Musah y Toni Lato como carrileros largos. El resto de retoques ya dependerán del grado de fatiga que Bordalás perciba del duelo frente al Athletic Club, que fue muy exigente desde el punto de vista físico.

Enfrente se presenta un Granada en caída libre y con Robert Moreno cada vez más cuestionado. Los nazarís acumulan ocho partidos de Liga sin conocer la victoria, con 3 puntos de los últimos 24 en disputa (tres empates y cinco derrotas). La última jornada, frente al Cádiz, frenó la sangría de derrotas pero no abrió distancia con un rival que ya es directo. El conjunto andaluz sigue estancado a pesar de que Robert Moreno haya cambiado de dibujo táctico varias veces a lo largo de esta crisis. La lógica indica que hoy regrese al 4-4-2. Moreno no contará con los lesionados Gonalons, Escudero y Santiago Arias. Tampoco estará Domingos Duarte, expulsado ante el Cádiz.

Con el entusiasmo restablecido de su hinchada, el Valencia necesita hacerse fuerte por fin en Mestalla, donde solo suma un tercio de victorias. El duelo de hoy ante el Granada, con el recuerdo compartido de Ángel Castellanos, muy querido en los dos clubes, parece ser propicio para despegar.