Miguel Zorío, ex vicepresidente del Valencia CF, ha vuelto a denunciar a través de una nota de prensa "graves deficiencias del proyecto del nuevo estadio presentado por Peter Lim, y ahora aún mucho más importantes, ya que el empresario que se hizo millonario usando mano de obra infantil en Wilmar, ha sido incapaz de presentar el mismo estadio a la Generalitat y al Ayuntamiento de Valencia.

"En el proyecto presentado a la Generalitat Valenciana, de acuerdo a la suma total de los tres anillos, la suma de asientos ascendía a 46.000 espectadores. En las cifras presentadas en el documento para solicitar la licencia de obra al Ayuntamiento de Valencia, la cifra se queda en 45.500 espectadores. Pero aún es más sorprendente que ante el Consell se hable de tres anillos y ante el Ayuntamiento de la existencia de un anillo 1, anillo medio/vip, anillo alto 1 y un anillo alto 2. Y sólo falta que el diseñador gráfico, Mark Fenwick, venga a comernos el coco sobre su enésimo diseño”, señala el portavoz de Marea Valencianista.

"Ya está bien. El Ayuntamiento debe contestarme al escrito presentado en diciembre y en febrero, y debe ratificar lo que ya han dicho sus servicios jurídicos: la ATE está caducada y las licencias no sirven para este proyecto. Los técnicos también lo tienen claro, y más aún con el riesgo claro de caer en un posible delito de prevaricación si de dejan presionar por los oscuros intereses de Meriton, que no son otros que liberar las viejas parcelas de Mestalla paa pegar un pelotazo urbanístico”, continúa Zorío.

Además, añade Miguel Zorío, “es una vergüenza que el sr. Fenwick salga de nuevo a decir que vamos a tener el mejor estadio del mundo (ya lo hizo con Soler, Llorente, con Salvo, con Layhoon y ahora con Murthy). Nos vende ecologismo, movilidad, birras gratis,…cuando lo que debe hacer es presentar un proyecto de arquitecto, visado por el Colegio, presupuestado por las constructoras y avalado financieramente. Además debería contarnos cuanto ha cobrado por hacer de paloma mensajera de Peter Lim, en lugar de arquitecto. Desde luego, cuando compremos el Valencia CF, esté señor no diseñará el nuevo estadio”.

Miguel Zorío, en el comunicado, recuerda de nuevo a los técnicos municipales que “la ley obliga al Ayuntamiento a contestarle primero a él sobre la instancia presentada en diciembre (y en febrero de nuevo) en la que solicita confirmar por escrito que el consistorio cumple con el acuerdo del Consell y ha dado por caducada la ATE. Además exige al Ayuntamiento que cumpla con las normas que ellos mismo impusieron y publique inmediatamente toda la documentación del proyecto, los informes jurídicos, el power point,... y que exija a Lim que antes de tener una nueva reunión, presente por registro de entrada (y se publique en el portal de transparencia) el proyecto del nuevo estadio visado por un arquitecto (no unas diapositivas de los bares del nuevo estadio) y con el presupuesto completo firmado por una constructora solvente y con experiencia en este tipo de estadios. Fenwick debe deja de ser el vocero y actuar como arquitecto. ¿Cómo se puede tener la desfachatez de presentar proyectos diferentes a cada una de las administraciones, eliminar el parking con el que se podría pagar el desaguisado de CVC, hablar de huertos solares y finales de champions,…cuando dejan sin terminar el nuevo estadio?”.

Miguel Zorío, ex vicepresidente del Valencia CF, ya puso sobre la mesa el negro futuro que Meriton va a dejar al club: “La caducidad de la ATE provoca la pérdida del valor urbanístico de las parcelas de Mestalla que CaixaBank tiene hipotecadas (actualmente casi 100 millones de euros). Además, quedaría vigente la obligación municipal de demoler parcialmente la grada norte tras la sentencia del TSJCV por estar en medio de un vial público (la demolición la debe costear el club). Se perderían los 40.000 metros de suelo comercial del solar de la avenida de Suecia (la pérdida de edificabilidad será de al menos15 millones). Con las licencias del nuevo estadio caducadas y con un proyecto que difícilmente obtendrá licencias nuevas (por sus deficiencias, falta de soporte financiero e incumplimiento de lo convenido anteriormente), se perderían 20 millones más (la fianza de 1,4 millones y la indemnización a la administración con 18 millones por no edificar el pabellón en Benicalap). Por no sumar, las pérdidas de edificabilidad del terciario del nuevo Mestalla (casi 40 millones d euros), las pérdidas por no querer terminar las 3500 plazas de parking proyectadas en el nuevo estadio (4 millones de ingresos anuales), etc etc etc. Con todo ello, más las pérdidas estimadas a final de ejercicio, la causa de disolución es la amenaza más grave por las que ha pasado el Valencia CF en sus más de 100 años de historia”.