La derrota en la final de la Copa del Rey contra el Betis deja pendiente de un milagro clasificatoria el pase del Valencia CF a Europa, que queda a diez puntos de distancia, con solo 15 por disputarse. De confirmarse, el club de Mestalla encadenará tres temporadas consecutivas sin participación continental.

Será la segunda peor racha de los valencianistas sin pisar Europa. La peor sequía se sitúa entre marzo de 1983, cuando el Valencia cayó eliminado de los cuartos de final de la Copa de la UEFA contra el Anderlecht, y septiembre de 1989, que significó el retorno europeo con la primera ronda de la Copa de la UEFA frente al Victoria de Bucarest.

Entre medias, el mayor periodo de decadencia de la entidad, con el descenso a Segunda en 1986. Una época en la que el acceso a Europa era más cerrado, con menos equipos. Había que ganar Liga o Copa para la Copa de Europa y la Recopa, y dependiendo del baremo solo entraba hasta el cuarto o quinto clasificado a la Copa de la UEFA, antigua Liga Europa.

Bajo el mandato de Peter Lim, el Valencia ha ido gradualmente perdiendo protagonismo europeo. Se ha difuminado una tradición muy asentada, por la que los blanquinegros han sido campeones o finalistas de todos los torneos continentales y en casi todas las décadas. Los dos títulos de Copa de Ferias de 1962 y 1963 (ante Barcelona y Dinamo de Zagreb) una final perdida de la misma competición en 1964 ante el Zaragoza; la Recopa y Supercopa de 1979 y 1980 ante Arsenal y Nottingham Forest; las dos finales consecutivas de Liga de Campeones en 2000 y 2001 con derrotas ante el Real Madrid y Bayern de Múnich; la Copa de la UEFA conquistada contra el Olympique de Marsella en 2004 y ese mismo verano el triunfo de la Supercopa ante el Oporto.

Por el camino, el Valencia ha sido un habitual participante y ha pisado eliminatorias finales en las que en tres veces se ha quedado a las puertas de la final, al caer en las semifinales de Liga Europa de 2012, 2014 y 2019 frente a Atlético de Madrid, Sevilla FC y Arsenal.

El Valencia CF cae al puesto 42 del ranking UEFA

La mala racha de los últimos años tiene un efecto visible en el coeficiente UEFA, que clasifica a los clubes continentales en función de su rendimiento de los últimos cinco años en Europa. El Valencia ha caído a la posición número 42 de ranking, con un total de 40 puntos acumulados, en una clasificación en la que era frecuente su presencia en el Top 20. 

En estos momentos, el equipo de Bordalás es el sexto equipo español con mejor promedio, pero a mucha distancia de los primeros. El Madrid, quinto en la general, suma 119 dígitos. Por su parte, el FC Barcelona, sexto en el ranking global, acumula 114 puntos. El Atlético de Madrid, noveno a nivel internacional, acumula 105 puntos, mientras que el Sevilla, en la posición 12, reúne un total de 91. El Villarreal, quinto club español, decimoctavo en la clasificación total de la UEFA, sube a 78 puntos. Por detrás del Valencia asoman la Real Sociedad en la posición 62 y el Betis en la 78. La consiguiente clasificación europea para la próxima temporada de todos los equipos mencionados menguará la influencia del Valencia.

Los de Mestalla no solo se han visto rebasados por rivales clásicos, sino también por clubes que no pertenecen al BIG 5 (Liga, Premier, Bundesliga, Serie A y Ligue 1). Basilea, Slavia de Praga, Dinamo de Zagreb, Rangers, Braga, Estrella Roja, Olympiakos o Copenhague tiene mejor valoración que el Valencia.

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Sin embargo, desde el aterrizaje en el accionariado de Lim, los vaivenes deportivos han ido diluyendo el prestigio europeo de los valencianistas. De los últimos 25 años, si se confirman los augurios clasificatorios, cinco de las seis veces que el Valencia no ha entrado en Europa, habrá sido con Meriton. De las ocho temporadas que Lim domina la entidad, el Valencia no ha jugado en el Viejo Continente en los cursos 16-17, 17-18, 20-21, 21-22 y, si no media milagro, en la 22-23.

Las consecuencias vienen por partida doble. Por un lado el prestigio del Valencia consolidado durante décadas pierde lustre, pero sobre todo le perjudica económicamente, al no tener acceso a los ingresos por competiciones deportivas, que solo con una primera fase de la Liga de Campeones llegan a los 60 millones, en un club que presenta pérdidas acumuladas de más de 130 millones desde la llegada de Lim.