Uno de los partidos que más daño ha hecho en el Valencia en esta temporada 2021/22 es el de ese 31 de diciembre. Valencia-Espanyol, en Mestalla, con la posibilidad de acceder a los puestos Champions. La dinámica de las semanas previas era positiva y en plena época festiva y a unas horas de poner los dos pies en el 2022, los seguidores fueron al feudo valencianista con la mente puesta en entrar en el Top-4. No era algo real, porque era el primer partido de la jornada y aún quedaban el resto de duelos en juego pero sí era un ‘chute’ de energía para poder afrontar ese arranque de año, que sin embargo vendría con malos resultados y una dinámica desastrosa. De ese posible triunfo a la actualidad han pasado muchas cosas, entre ellas una final de Copa del Rey perdida en penaltis en La Cartuja.

El 3-5-2 ni tan siquiera había entrado en escena el 31 de diciembre de 2021. Con Thierry y Jesús Vázquez de inicio, Alderete y Guillamón de centrales y Soler con Wass en el doble pivote, el Valencia todavía tenía ese dibujo de 4-4-2 e incluso un desaparecido Hélder Costa asomaba como un jugador con titularidades. Por la izquierda estaba un Hugo Duro que terminaría expulsado y en la punta de ataque una dupla formada por Guedes y Maxi Gómez. El uruguayo aún tenía cierto rol de futbolista importante pero ya empezaba a sonar ese ruido en el ambiente que le pedía más al charrúa.

El Valencia, antes de la hora de juego, se adelantó en el marcador con el gol de Alderete y cuando los tres puntos parecían en el bolsillo apareció un penalti con expulsión de Hugo Duro que transformó RDT. Y cuando casi no quedaba tiempo, Puado se convirtió en el hombre del triunfo perico.

Racha negativa

El Valencia de Bordalás estuvo siete jornadas sin ganar (contando con esa derrota ante el Espanyol) y no fue hasta el 26 de febrero cuando consiguió de nuevo terminar con los tres puntos en el bolsillo. Coincidió con las clasificaciones coperas y después ese ‘arreón’ liguero con tres victorias y tres empates parecía cambiar la situación pero todo ha vuelto al punto de partida. Y este sábado, contra el Espanyol, puede llegar la octava jornada seguida sin ganar.