Al Valencia se le está haciendo demasiado larga la temporada. La mejor noticia del empate a poco de Cornellà es que solo quedan noventa minutos para que acabe LaLiga. El equipo de José Bordalás cerrará el año el próximo fin de semana contra el Celta de Vigo en Mestalla deambulando en la zona media de la clasificación y con la sensación de que la propiedad tendrá que hacer las cosas muy bien en este mercado de verano para que el Valencia luche por objetivos más ambiciosos en la 22/23. Peter Lim no puede perder más tiempo. Meriton necesita resolver el ‘caso Bordalás’ cuanto antes y comenzar a confeccionar una nueva plantilla con muchos cambios a la vista que tendrá que ver muy poco con el once de ayer contra el Espanyol. El Valencia y Bordalás necesitan sentarse ya. El riesgo de que la brecha con los equipos top de LaLiga siga haciéndose más grande es peligroso. El futuro no puede esperar más.

Pocas conclusiones se pueden extraer del partido de Barcelona. El Valencia (45 puntos) caerá a la undécima posición de LaLiga si el Celta (43 puntos) gana esta tarde al Elche en Balaídos. El empate ante el Espanyol también confirmó que, siga o no Bordalás, el Valencia tiene un problema defensivo por resolver. El alicantino ha recibido, con el de ayer, 53 goles. Los mismos que recibieron Javi Gracia y Albert Celades en las dos últimas temporadas. El técnico se marcó como objetivo a su llegada al Valencia rebajar considerablemente el número de goles en contra en las dos últimas temporadas. El equipo recibió la friolera de 106. 53 en la temporada 2019/20 y otros 53 en la campaña 2020/21. Bordalás tenía claro que el único camino para que el equipo recuperara su estatus en LaLiga pasaba por frenar la sangría y rebajar la cifra de goles encajados. No ha sido así. El Valencia necesita soluciones urgentes.

Maxi Gómez marcó el gol del empate, pero su tanto (el cuarto del año) no maquilla una temporada decepcionante que puede acabar en venta. El partido también ratificó las inversiones fallidas de Marcos André y Eray Comert y confirmó la suplencia de Gonçalo Guedes para que el Valencia no tenga que pagar un extra de cinco millones al PSG. Debutó el sexto canterano: Mario Domínguez. Este Valencia cogido con pinzas necesita decisiones de forma urgente.