Anil Murthy ya no es el presidente del Valencia CF. Ni siquiera es empleado del club. Todo cae por su propio peso y, en el caso del ex mandatario, eran demasiadas cosas haciendo presión como para seguir aferrado al cargo un temporada más.

Los cinco años de Anil Murthy como la cara visible de la propiedad del Valencia CF no han hecho más que evidenciar que se trata del peor presidente que jamás se ha sentado en el palco de Mestalla. Los escándalos de Anil constituyen un libro compuesto por demasiados capítulos. Todos ellos han provocado que Mestalla alce la voz cada vez que llenaba el estadio. Pero en el recuerdo de todos los valencianistas perdura especialmente uno. Aquel en el que Anil faltó al respeto de todo el valencianismo mandando callar al estadio cuando este ejercía su derecho de libertad de expresión.

Un cinco de octubre de 2019, el Valencia CF venció al Alavés en Mestalla. Una victoria completamente opacada por el gesto del entonces presidente colocando su dedo índice a la altura de sus labios de manera muy evidente.

La protesta de Mestalla aquel día venía provocada por otro escándalo de Anil que, en una secuencia ordenada por gravedad, constituiría el segundo capítulo de la saga. El expresidente echó por tierra un proyecto contra el cáncer infantil para el que Santi Cañizares, leyenda del club, había logrado involucrar al Real Madrid y al Valencia CF a través de Mateu Alemany. «Yo le puse verde cuando los tira (a Marcelino y Mateu) y se cargó el proyecto contra el cáncer infantil. Que lo sepa toda España. Tenemos la puta desgracia de que tenemos al tipo más inepto y a la peor persona dirigiendo al Valencia», fueron las palabras de Cañizares.

Precisamente las salidas de Mateu y Marcelino, forzadas por Meriton, significaron la enésima decisión incomprensible de la propiedad. Tras los despidos, Anil aseguró que saldría a ofrecer una explicación al valencianismo que nunca llegó. De hecho la única vez que se pronunció al respecto fue en su escándalo final: los audios publicados por SUPER.

Una losa permanente

La actitud de Anil respecto al Nou Mestalla ha oscurecido cada vez más uno de los capítulos más negros de la historia valencianista. A una de las reuniones convocadas con Ximo Puig para avanzar en la reanudación de las obras, Anil acudió completamente con las manos vacías, en lo que fue el reflejo perfecto de un proyecto bajo mínimos y que nunca ha contado con las garantías necesarias.

El trato que recibieron las Peñas del Valencia por parte de la propiedad a finales de 2020 también agudizó una tensión que, en aquel momento, ya sobrepasaba muchos límites. Anil tomó la decisión de echar a las Peñas de su local en Mestalla tras 25 años instalados ahí. Ocurrió después de la emisión de un comunicado de las Peñas en el que pedían la destitución del ex mandatario.

Un mandato como el de Anil también dio lugar a momentos más próximos al surrealismo. Algunos de ellos fueron los mensajes polémicos que publicó en Twitter, de los que se defendió argumentando que unos «falsos aficionados terroristas» le habían «hackeado» la cuenta. Y el más inverosímil: En el año 2019 salió a la luz que la foto de perfil de Whatsapp de Anil era un montaje del propio ex presidente como ‘Apu’, personaje de Los Simpson, en frente de un Mestalla que lucía el nombre de ‘Badulake’. Una clara mofa al Valencia CF.

En cualquier caso, el escándalo final llegó con los audios filtrados por Superdeporte. Desde entonces el presidente se quedó solo y, aunque pasaron unos días, la reunión con Peter Lim en Singapur derivó en el despido del peor presidente de la historia del club.

Un sinfín de consecuencias

Los cinco años de Anil han provocado consecuencias tanto económicas como deportivas. Una de ellas fue publicada este lunes. Y es que el Valencia CF ha caído al cuadragésimo cuarto puesto en el ranking UEFA. En las dos últimas temporadas ha perdido 16 posiciones.