El deadline, la fecha límite del 30 de junio para cuadrar balances y proyectar números de cara a la próxima temporada ha llegado sin que el Valencia, de momento, parezca llegar a tiempo para cerrar alguno de los traspasos que le permitan gozar de mayor oxígeno financiero. De no mediar ningún volantazo sorpresivo en las operaciones de Gonçalo Guedes y Carlos Soler, bloqueadas en un mercado sin movimientos, el club de Mestalla cerraría con pérdidas de 70 millones de euros. Un golpe que volvería a dificultar el ‘fair play’ disponible para acudir al mercado que, sin estos traspasos, devolverían al Valencia a la parte baja del ranking de primera división.

Después del repunte experimentado tras el mercado de invierno, por el que el margen del club blanquinegro pasó de 31 millones a 57, sin ventas volvería a bajar y dificultaría considerablemente poder incorporar nuevas altas. Además, dejaría en casi 200 millones las pérdidas acumuladas por Peter Lim desde su llegada al Valencia en 2014.

El Valencia debía vender por 35 millones de euros, no para equilibrar las cuentas, sino para no aumentar más el volumen de las pérdidas. La urgencia del club de Mestalla ha tenido un enemigo colateral en el estado de necesidad del resto de clubes, que podían ser receptores de algunas de las ventas.

Justamente, FC Barcelona y Atlético de Madrid, que se han llegado a interesar vivamente por Carlos Soler, han tenido poco margen de maniobra. En el Barça las pérdidas pueden alcanzar los 160 millones, que pueden ser rebajadas con la venta de Frenkie De Jong y la activación de las ‘palancas económicas’ de Joan Laporta, con el inminente acuerdo para la venta del 10 por cien de los derechos de televisión durante 25 años. Por su parte, al Atlético le urgen 45 millones para equilibrar su balance.

La situación extrema del Valencia contrasta con los números saneados, dentro de sus posibilidades, de buena parte de los equipos de Primera. Clubes como Athletic Club, Celta, Mallorca, Real Sociedad, Elche o Valladolid han hecho los deberes y llegan saneados o con ligeras pérdidas. En otros casos, como el del Villarreal, la presión de vender pasa para compensar la diferencia de ingresos por competiciones deportivas, al pasar de ser campeón de la Liga Europa y semifinalista de la Liga de Campeones, a caer a la Conference League.

El margen de maniobra del Valencia CF

El margen de maniobra del Valencia queda, de momento, maniatado, a escasos días de regresar al trabajo en la ciudad deportiva de Paterna, y con una plantilla seriamente descompensada tras el desmantelamiento del bloque en las tres últimas temporadas. El nuevo técnico, Gennaro Gattuso, ha tirado de contactos y de influencia para encarrilar a posibles fichajes, caso de Matteo Politano, pero el colchón financiero del Valencia, hoy en día, no permitiría dispendios ni para dar de alta a nuevos jugadores.

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La salida de Soler, como se ha mencionado anteriormente, se encuentra bloqueada, y la de Guedes avanza lentamente. La Roma, club mejor posicionado, de momento está lejos de las pretensiones del Valencia, que ha tasado al punta portugués en 40 millones, un precio de mercado acorde a su nivel. El club romano quiere rebajar la cifra incluyendo jugadores, pero sin llegar al montante exigido por el Valencia.