Miguel Zorío ha cuestionado la actitud del gobierno autonómico con la situación del Nou Mestalla en un comunicado de Marea Valencianista, asociación de la que es portavoz. El exvicepresidente del Valencia CF critica que "ningún empresario valenciano ha sido tan bien tratado por el gobierno como Peter Lim, que encima les insultó". Además, apunta que "ni Juan Roig ha conseguido de la administración valenciana el apoyo que recibe Peter Lim, y eso que él si los pone".

El comunicado insiste en que el informe solicitado ahora al Consell Jurídico Consultivo debería haberse solicitado no ahora sino justo después del acuerdo de caducidad de la ATE tomado en noviembre de 2021. Zorío recalca que el Consell incumple los plazos desde el 12 de julio, "cayendo en grave riesgo de prevaricación".

Asimismo, recuerda que para mantener los beneficios urbanísticos Peter Lim debe cumplir todos los compromisos que se firmaron y debe ser irremediablemente mediante un expediente nuevo con un plazo de aprobación de al menos dos años. También apunta que la candidatura al Mundial de 2030 está presentada en un Power Point y faltan el proyecto visado por el Colegio de Arquitectos, el plazo de concesión de nuevas licencias, el presupuesto realista de una constructora de prestigio, el calendario de obras y las garantías económicas.

Por último, apunta que la reforma de Mestalla para el Mundial de 1982 "supuso la ruina del Valencia CF y desembocó en el descenso a Segunda División". Además, menciona que "a Juan Roig las licencias de movimientos de tierras le llegaron casi a los tres años".

Comunicado de Marea Valencianista:

Miguel Zorío denuncia que “el gobierno ha incumplido los plazos marcados por la ley para ejecutar su propio acuerdo del 18 de noviembre de 2021 en el que daba por caducada la ATE, ya que el 12 de julio era la fecha límite para cumplir con la legalidad vigente, aunque parece que eso vale para todos menos para el experto en paraísos fiscales, Peter Lim y su brazo ejecutor Lay Hoon. Hay que recordar que ambos fueron denunciados públicamente por una estafa en un club de Singapur y por la evasión de impuestos de Cristiano Ronaldo a través de Mint Capital. Pero eso parece no afectar a las relaciones con Peter Lim, que puede insultar, incumplir, despreciar,… a aficionados, medios y políticos, y sin embargo, algunos siguen poniéndole la alfombra roja. Si se enriqueció utilizando mano de obra infantil, parece no importar. Si el nuevo Presidente que ha puesto en el club fue apartado de su puesto en una multinacional tras las denuncias de abuso laboral recibidas por su empresa en Indonesia, es calderilla”

Zorío recuerda que “los incumplimientos de Peter Lim han sido incontables. Pero en este caso es más que sorprendente que la carrera electoral hacia una subsede de un Mundial haga virar el rumbo del barco de la legalidad, dándole la posibilidad a Peter Lim de comenzar las obras de un estadio de escopeta nacional, para así pegar un pelotazo personal en las parcelas del viejo Mestalla. Los políticos deben saber que estos tres meses de respiración asistida que le han dado al empresario cuya empresa Meriton está en paradero desconocido, y que sigue teniendo viva una empresa del Valencia CF en un paraíso fiscal (no se sabe para que… por ahora), no sacan al Valencia CF de la causa de disolución en la que vive, no mejoran la situación de Caixabank con las garantías hipotecarias de su crédito, no aseguran la construcción de un estadio como el conveniado con el Ayuntamiento y si que permitirá a Peter Lim pegar su último pelotazo con el viejo Mestalla”.

El ex Vicepresidente del Valencia CF avisa “que los intereses políticos ya forzaron al Valencia CF a gastarse el dinero que no tenía para acoger tres partidos de fútbol del Mundial 82. El equipo pasó de ganar títulos a estar quebrado y descender a segunda división. Ahora la situación es mucho más grave: el club ya está quebrado, el club está muy cerca de luchar por no descender, el club no puede gastarse el dinero en un estadio con una capacidad similar a la actual y con promesas de futuras ampliaciones, y el gobierno no puede ayudar a un empresario de dudosa reputación a que haga su último baile financiero con el viejo Mestalla”.