Triunfo del Castellón en el partido de homenaje por el centenario del conjunto orellut. Por la mínima, con un buen gol de Koné tras un fallo de Racic en el primer tiempo, y con un mensaje claro. La unidad B del Valencia es insuficiente. Urgen fichajes. También quedó otra cosa clara: Samuel Lino ha llegado para aportar desde el primer minuto. Si la irrupción de Castillejo en el 'stage' de Suiza fue positiva, la del brasileño en Castalia permite ser optimistas con su adaptación e impacto. Mientras, el Castellón también saca conclusiones y todas positivas. Orden defensivo, carta de presentación de Nacho Gimeno y triunfo para coger confianza.

El primer tiempo del duelo del Centenario empezó con el Castellón mandando. Rápido tras el robo y atacando desde el minuto uno a la zona de Foulquier y Cömert. Ambos fueron el centro de todos los ataques del conjunto 'orellut' , que intentó atacar por fuera y que, liderados por un fantástico Nacho Gimeno y Koné, empezaron a meter al Valencia en su campo. Eso sí, los de Gattuso salían a la contra con cierto peligro, una de ellas con Hugo Duro como protagonista con un pase sobre Fran Pérez, que estuvo algo lento y no pudo materializar la ocasión.

El Castellón sin embargo no falló en la primera clara. Un regalo de Uros Racic, colocado como pivote, permitió a Nacho Gimeno hacerse con el balón y darle el pase a Koné para que batiera con la izquierda a Jaume Doménech, quien curiosamente no llevó el brazalete, en manos de Lato. El Valencia sin embargo no estuvo cómodo en ningún momento, tanto que el Castellón estuvo cerca de hacer el segundo pero el meta envió el balón al córner mientras Castalia acariciaba el 2-0. Los de Gattuso se desesperaban y apenas una falta desviada de Koba Koindredi permitió generar algo de peligro a un equipo que cambió su cara en el segundo tiempo con los cambios.

Samuel Lino mejoró al Valencia

La entrada de Samuel Lino y Gayà, una vez comenzado ya el segundo periodo, hizo mejorar la cara de un equipo que volvió a evidenciar tener una segunda unidad muy débil. Primero por nivel y también por carácter. El brasileño mejoró en ambas cosas. El primer balón que tocó sirvió para ver cómo encara y esa capacidad de empezar desde izquierda y tirar diagonal para asistir en una jugada que estuvo cerca de acabar en ocasión clara. Pocos segundos después recibía la primera falta e inmediatamente después lanzaba un latigazo desde la frontal para poner en peligro al meta local.

El Castellón lo intentó a la contra. Un par de arrancadas amenazaron al cuadro de Gattuso pero al contrario de lo que había pasado en el primer tiempo, tanto Foulquier como Cömert estuvieron más seguros. Unos instantes después el técnico tiró de banquillo y revolución con la entrada de jugadores como Castillejo, Guedes, Hugo Guillamón, Soler y Yunus entre otros. Con su presencia, el Valencia mejoró y empezó a disfrutar. Tanto que Gayà y Samuel Lino mostraron esos primeros destellos de química y 'feeling' entre ambos. Sociedad que dio la mejor ocasión del segundo periodo. El brasileño para el de Pedreguer, que dobló por delante y al espacio tenía el balón para poner un 'caramelo' en forma de pase de la muerte que nadie acertó a recoger.

Con Samuel Lino el Valencia se divertía. Sí, fue un partido de pretemporada, pero el jugador mostró personalidad en su primer día. Con disparo, conexión con los compañeros y velocidad. El Castellón eso sí no dobló los brazos. Defensivamente, el cuadro 'orellut' no cedió en exceso y solo el ímpetu del último refuerzo valencianista era capaz de cambiar mínimamente su hoja de ruta. Con eso terminó un partido que demuestra muchas cosas: el Castellón está trabajando muy bien en busca de su objetivo para el próximo curso, Samuel Lino puede aportar desde el primer minuto y el Valencia, más allá del resultado, tiene un serio problema en la unidad B.