En la primera comparecencia de prensa de Gennaro Gattuso cuando llegó a Mestalla explicó que quería jugadores con «fuego» interno y con valentía para jugar la pelota. El italiano ha hecho mucho hincapié en esta querencia por tener el cuero, arriesgar y salir desde atrás. En los cinco partidos disputados de pretemporada, el Valencia CF ha mostrado ‘fogonazos’ de buen juego, acciones combinativas de mucho nivel y algún gol que se ha hecho viral por su bella factura. En el debe, no obstante, ha dejado la fragilidad defensiva mostrada y también una brecha demasiado grande de nivel entre la Unidad A del equipo y la B.

El equipo arrancó la pretemporada con el mejor partido del verano. Por la entidad del rival y por el nivel exhibido, el encuentro contra el Borussia Dortmund dejó unas muy buenas sensaciones de partida. Era la puesta en escena del equipo de Gattuso y se logró imponer a los germanos por tres goles a uno, con dos tantos de Gonçalo Guedes y uno de Marcos André. Juego combinativo y mucha pegada con el luso arriba dejaron un buen sabor de boca a pesar de algún tramo del choque en el que los errores en salida de balón estuvieron cerca de jugarle una mala pasada.

Contra el St. Gallen, la diferencia de nivel se hizo patente y el equipo hizo progresos en su juego de posición, gustándose con el cuero y dejando un gol en transición ofensiva de gran nivel estético. Koba Koindredi y Gonçalo Guedes pusieron los goles para certificar la segunda victoria en dos partidos de verano en los que el equipo mostró sus credenciales: líneas juntas y adelantadas para robar, no rifar ningún balón y buscar la aceleración por las bandas.

Con la visita al Stuttgart llegaron las dudas. La contundencia de la derrota (5-2) sembró dudas porque el equipo se mostró errático con la pelota y, sobre todo, incapaz de evitar que los alemanes saliesen en transición por dentro. La presión fue deficiente y el conjunto germano logró sembrar el desorden táctico con demasiada facilidad. Algunos jugadores, además, quedaron señalados en acciones puntuales del partido.

Contra el Nottingham Forest la imagen del equipo mejoró, especialmente a nivel defensivo, y marcó un gol en transición ofensiva que volvió a levantar las expectativas. El nivel de Yunus Musah por dentro fue quizás la mejor noticia, pero ese mismo encuentro sacó a relucir el gran problema que tiene el equipo: la diferencia de calidad que hay entre los titulares y los suplentes en todas las líneas. El equipo se cayó con los cambios y los ingleses no solamente empataron, sino que estuvieron cerca de llevarse el encuentro en el tramo final. Del buen hacer de los titulares, con unos imponentes Gonçalo Guedes y Carlos Soler, que demostraron estar un punto por encima del resto, al pobre nivel de los suplentes, especialmente en la parcela medular, las bandas y la defensa.

Este problema se vio muy evidenciado contra el Castellón, ya que Gattuso dio descanso a los que más minutos llevaban en sus piernas y los suplentes no fueron capaces de imponer su juego contra un equipo de Primera RFEF. La falta de perfiles en el medio quedó muy clara, con un Racic muy perdido como pivote y sin un organizador puro. El descaro de Lino acabó siendo la mejor noticia, pero el partido invitó a la reflexión y debe acelerar los fichajes.

Tres partidos encajando

El equipo solamente ha dejado la portería a cero contra el St. Gallen en lo que va de verano y más allá de Paulista y Diakhaby no tiene centrales con experiencia en Primera División. Hasta la fecha ha encajado ocho goles en cinco partidos y también ha sido capaz de anotar ocho. A falta de fichajes, el partido contra la Atalanta se espera como la última oportunidad de coger confianza antes de competir y también como un encuentro en el que hacer probaturas en el once para afrontar el choque contra el Girona. Gattuso ya ha sentado las bases de lo que quiere que sea su Valencia, pero a la vista está que tiene todavía muchos detalles por pulir.