A demás de su notoria desproporción y de la ausencia de precedentes, el impacto del castigo de cuatro partidos a José Luis Gayà no solo tiene consecuencias colectivas para el Valencia, por perder a su capitán en el arranque de un nuevo proyecto, sino que también ataca seriamente los intereses del futbolista de Pedreguer. El parón competitivo forzoso de cuatro partidos coincidirá cronológicamente con el tramo decisivo para llegar a la última citación de la selección española previa al Mundial de Catar. En concreto, una vez cumplida la sanción frente al Girona, Athletic Club, Atlético de Madrid y Getafe, Gayà solo podrá «reivindicarse» ante Luis Enrique en el partido del 10 de septiembre frente al Rayo Vallecano.

Seis días más tarde del partido de Liga en Vallecas, el viernes 16 de septiembre, el seleccionador dará a conocer la lista de convocados para medirse en la Liga de Naciones frene a Suiza (24 de septiembre) y Portugal (27 de septiembre). La siguiente citación será la definitiva para la cita mundialista de Catar, que detendrá el campeonato entre el 10 de noviembre y el 29 de diciembre. Por lo tanto, Gayà arranca en plena desventaja para llegar a un torneo para el que, como el propio futbolista indicaba ayer en redes sociales, ha estado preparándose en los últimos cuatro años (debutó en la absoluta en 2018) y en el que partía en una situación favorable, ganada a pulso por su notable nivel en las últimas temporadas.

Conviene recordar que este tramo de competición era fundamental para Gayà porque no había sido citado por Luis Enrique en la última lista, perjudicado por la irregularidad colectiva del Valencia en la temporada pasada. Con la nueva campaña en el horizonte, con el refuerzo del nuevo proyecto de Gennaro Gattuso, que considera al capitán uno de sus pilares, Gayà tenía la opción de recuperar el terreno perdido.

Hay pocos precedentes de futbolistas que hayan sido citados para la fase final de una competición de selecciones. Uno de los escasos ejemplos sucedió con Gonçalo Guedes en la última Eurocopa, a la que acabó asistiendo por la remontada de su rendimiento en el Valencia en las últimas jornadas de Liga, tras no haber sido llamado en las convocatorias precedentes de Fernando Santos.

A favor de Gayà, no obstante, está el factor de que sus dos principales competidores por el puesto, Jordi Alba y Marcos Alonso, van a compartir vestuario en el Barcelona, en cuanto fructifique la próxima semana la incorporación del lateral zurdo del Chelsea al club catalán. En buena lógica, uno de los carrileros adquirirá un rol predominante en las alineaciones de Xavi Hernández y el segundo en discordia partirá con desventaja para ser llamado por Luis Enrique. Aunque ambos futbolistas fueron la elección del técnico asturiano en la última citación, en el mes de junio, frente a Suiza y la República Checa.