Hugo Guillamón se hace mayor a pasos agigantados. A sus 22 años tuvo contra el Girona la primera oportunidad de lucir el brazalete de capitán del Valencia. Y no le pesó en absoluto. El canterano valencianista se multiplicó especialmente después de la expulsión y firmó un partido inmenso. El ‘6’ estuvo omnipresente con y sin balón. Generoso en el esfuerzo, inteligente en lo táctico y sofisticado en la elaboración. 

Hace escasamente un año que cambió la defensa por la medular y lo cierto es que, con todavía cosas que mejorar, juega con una madurez impropia para su edad. El balón no le quema en los pies, la pide en situaciones comprometidas y arriesga en el pase para superar líneas.

En fase de construcción los datos hablan por sí solos, ya que fue el jugador con más pases de todo el partido entre los dos equipos con 57 y firmó un acierto del 84 por cien. Y lo que es mejor, los hizo a diferentes alturas, tanto en la génesis de la jugada como una vez superado el centro del campo, ofreciendo líneas de pase en el sector izquierdo y el derecho. 

Con la expulsión de Eray Cömert el partido entró en una fase completamente diferente. Gattuso demostró la confianza que tiene en él y le mantuvo en el centro del campo en lugar de hacerle retroceder al eje de la zaga. Lo ve de ‘6’ y como un jugador capaz de preservar el equilibrio de su equipo.

Guillamón le respondió con un derroche físico elevadísimo y mucho trabajo para compensar la inferioridad numérica. Además de tranquilidad para bajar pulsaciones al partido. El mapa de calor fue también muy revelador, se dejó sentir por todo el campo: haciendo coberturas, basculando para evitar que el bloque se rompiese y presionando para dificultar la maniobra a los centrocampistas rivales. Puso piernas y personalidad a la causa, manteniéndose como eje de la resistencia con un jugador menos. 

Algunas estadísticas de Hugo Guillamón ante el Girona SD

A su lado brilló Nico González el tiempo que estuvo en el campo, pudiendo recibir el cuero unos metros más adelante y por detrás de la línea de medios rivales. También aportó seguridad a Yunus Musah, que dio un paso al frente a nivel de trabajo. Quizás le faltó algo de agresividad en algún duelo uno contra uno, algo comprensible con la cantidad de kilómetros recorridos. En solo un año desde que se consumó la transición a la demarcación de mediocentro posicional destacan muchas más cosas positivas que negativas.

Tiene errores trabajables: alguna acción que en la que le penaliza el exceso de confianza o disputas en las que llega un segundo tarde, pero la materia prima es indiscutible y Gattuso pretende y cree que puede sacarle todo el jugo. 

Valor emocional

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El centrocampista de L’Eliana nunca olvidará este partido. Por vez primera pudo ser el capitán del equipo de su corazón y en el que lleva jugando desde categoría prebenjamín hasta alcanzar la primera plantilla. «Es súper especial llevar el brazalete de mi equipo, del que he sido de toda la vida es algo increíble, sobre todo en Mestalla. Es un día que no voy a olvidar nunca. Es especial y que te lo pase Carlos todavía más» explicó en zona mixta después de vencer al Mallorca.

Ahora es uno de los pesos pesados del equipo y se encuentra en conversaciones para renovar su contrato. Aunque no es uno de los cuatro capitanes designados (Jaume sí, pero Gattuso prefiere un jugador de campo) es posible que vuelva a lucirlo algún partido más porque a pesar de su juventud tiene una ascendencia importante en el vestuario.