La Liga F echará a rodar por fin a partir de este fin de semana. La competición informó este miércoles que el colectivo arbitral aceptó la propuesta planteada tras el acuerdo entre el CSD y la RFEF, por lo que desconvocan la huelga que mantenían después de alcanzar un acuerdo con los nuevos salarios.

El Valencia femenino de Andrea Esteban volverá de nuevo a competir en la Primera División tras la complicada campaña que afrontó el pasado año. Este curso todo indicaba que arrancarían en el Antonio Puchades, aunque la huelga arbitral obligó a suspender la jornada 1, por lo que el pistoletazo de salida será en la segunda fecha. En este nuevo contexto, la nueva etapa del equipo arrancará en la capital de España frente al Real Madrid, tercer clasificado la temporada pasada con el billete para la previa de la Liga de Campeonas.

Ante este nuevo arranque, las chicas de Andrea Esteban están preparadas para lo que está por venir. Con un equipo repleto de caras nuevas de jugadoras experimentadas en la categoría, el principal objetivo esta temporada reside en no sufrir tanto como ocurrió en la campaña anterior, donde terminaron tan solo un puesto por encima de la zona de descenso, aunque con el paso de las jornadas se verán las aspiraciones del equipo y hasta donde puede llegar.

La primera prueba de fuego llegará ante el conjunto merengue para medir hasta qué punto pueden aspirar las valencianistas esta campaña. Tras una pretemporada que se ha cerrado con buenas sensaciones, el objetivo de este año lo marcará el día a día, en una competición renovada que llega con grande novedades en la que resalta la profesionalización.

La Liga F llega al fútbol femenino para ofrecer unas mejores condiciones a las futbolistas en busca de la igualdad. Una competición en la que, tras el acuerdo de este miércoles, CSD y RFEF señalaron que «refuerzan su apuesta por el fútbol femenino a través de la consolidación de unas partidas presupuestarias que han derivado en un pacto pionero que permitirá el arranque de la Primera División del Fútbol Femenino». De esta manera, el balón empezará a rodar en una nueva etapa para el fútbol femenino con un gran paso tanto futbolística como socialmente.