Gennaro Gattuso le ha echado el ojo a Ali Fadal. El centrocampista ghanés de 18 años que el Valencia fichó en EEUU este verano ha llamado la atención del técnico. A Rino le gusta. Y la prueba es que se ha convertido en un habitual en los entrenamientos del primer equipo. La semana pasada se ejercitó cuatro días a las órdenes del italiano y, de momento, ya ha participado en tres sesiones de esta. Gattuso está contento con la actitud y el rendimiento que está ofreciendo este joven futbolista del Juvenil A de División de Honor. Le ve condiciones y potencial de crecimiento y, de momento, quiere tenerlo cerca. 

El Valencia tiene muchas esperanzas depositadas en Fadal a medio-largo plazo. También Gattuso visto lo visto. El club viajó la temporada pasada a la The Soccer Institute at Montverde Academy (SIMA Gold) de Florida (Orlando) para hacer un seguimiento y tomar nota de varios jugadores jóvenes de proyección. Los mejores informes técnicos fueron para el ghanés (generación de 2004). El club valoró la operación y justo antes del verano acometió su fichaje hasta el próximo 30 de junio de 2025 en una importante apuesta de futuro. El coordinador del departamento de ‘scouting’ José Jiménez fue el encargado de viajar personalmente a EEUU acompañado por Juanma Barbero de Mesas Sport (representantes de la Academia SIMA en España). 

Su perfil se ajusta a la perfección al estilo Gattuso de intensidad y toque. Fadal (diestro) es un mediocentro moderno de mucho recorrido que, además de garantizar un gran despliegue físico, tiene capacidad técnica para tratar bien el balón y llegar al área rival con peligro. Puede jugar de pivote, pero también de ‘8’ y de ‘10’. Es un de los denominados ‘todocampistas’ con capacidad física para estar en todos los lados y al mismo tiempo hacer jugar al equipo. Buena complexión física global. No es un portento muscular, pero sí es muy fibroso y rápido de ejecución. Es dinámico en su juego, intenso en la participación, atesora buena técnica, control, pase, conducción y disparo. En la Academia está considerado como un jugador de personalidad y criterio. Disciplinado y líder. 

No hay que olvidar que el Valencia tiene una plantilla corta de centrocampistas y más para jugar un 4-3-3 como el que practica a Gattuso. El técnico solo tiene cinco futbolistas específicos para formar su trivote: Hugo Guillamón, Yunus Musah, Ilaix Moriba, André Almeida y Nico González. No hay más. En los dos últimos partidos de LaLiga contra el Espanyol y el Celta de Vigo, por ejemplo, Yunus fue baja por lesión y el italiano solo dispuso de un mediocentro en el banquillo. Fadal tiene hueco. Al menos en los entrenamientos como hasta ahora. 

El ghanés es un luchador nato y quiere aprovechar la oportunidad que le ha dado la vida en el Valencia. Su infancia no fue fácil. Fadal creció en un pueblo donde no había luz (su único consuelo era disfrutar de la luna todas las noches) y pasó dos años sin ir a la escuela porque su familia vivía en la pobreza. Su padre fue futbolista. Por eso dio sus primeras patadas al balón cuando solo tenía cuatro años. Se formó en la Ghana Angel Soccer Academy y el primer dinero que ganó en el mundo del fútbol lo gastó en comida para su casa. Con 15 años dejó el continente africano y dio el salto a la Montverde Academy de EUUU persiguiendo su sueño de ser futbolista de élite y competir algún día en el fútbol europeo. Lo primero que hizo al cerrar su fichaje por el Valencia fue llamar a sus padres. Su madre rompió a llorar de alegría. Su siguiente sueño ahora es triunfar en el Valencia y con su sueldo poder ayudar a quienes no tienen construyendo un orfanato o ayudando en un hospital. Queda mucho por delante, pero Fadal tiene talento, humildad y muchas ganas de trabajar para conseguirlo. El primer paso ya lo ha dado: Gattuso se ha fijado en él.