Las raíces de Yunus Musah se hunden en Ghana, país natal de sus padres, pero han echado ramificaciones en dos continentes más. Nació en Nueva York y creció primero en Italia y más tarde en Inglaterra, lugar en el que desarrolló su carácter futbolístico. Precisamente contra los ingleses firmó una actuación de ‘talla Mundial’ en la que hizo gala de ese estilo físico y dinámico que caracteriza al fútbol británico, aunque defendiendo la camiseta estadounidense. Su nombre estuvo en boca de todos. 

A sus 19 años, el futbolista del Valencia CF saltó al campo con una personalidad tremenda para medirse a los Three Lions. El guion exigía a Estados Unidos un trabajo encomiable en la medular, incluso poco vistoso, pero la exuberancia física de Musah no pasó inadvertida. El trivote americano (compuesto por McKennie, Tyler Adams y el propio Yunus) se midió al inglés, en el que jugaban dos ‘animales’ como Declan Rice y Jude Bellingham acompañados del talentoso Mason Mount. 

En este contexto, el seleccionador norteamericano, Gregg Berhalter, le pidió a Musah que se emparejase con el jugador del Borussia Dortmund. Bellingham, pretendido por todos los grandes de Europa, quedó completamente neutralizado por el centrocampista del Valencia. Ni pudo recibir entre líneas, ni combinar con comodidad ni encontrar su sitio en el balcón del área. Yunus le secó haciendo un partido muy maduro para un adolescente en un escenario tan exigente como una Copa del Mundo. 

Con la pelota también dejó su impronta, especialmente en la primera mitad. No se limitó a recibir en campo contrario, sino que bajó en varias ocasiones a recibir en campo propio y superó líneas gracias a su poderosa conducción –superando a un Bellingham que le iba a buscar en la presión-. A nivel asociativo también estuvo solvente, especialmente en el sector izquierdo encontrándose con Pulisic, el jugador más talentoso de Estados Unidos. 

Se la juega contra Irán

Después del prestigioso empate contra Inglaterra, el equipo americano se juega el todo por el todo en la última jornada contra Irán, que venció a Gales y se colocó como segunda de grupo. A los iraníes les vale un empate, mientras que la selección de Yunus Musah está obligada a sacar un triunfo si quiere seguir avanzando rondas en la cita mundialista. 

Los frutos del trabajo con Yunus

El partido de Yunus contra los ingleses llegó con el mundo entero pegado al televisor por la envergadura de la cita, pero detrás hay un trabajo importante del jugador valencianista con la selección. Eligió a Estados Unidos entre todas las opciones que tenía encima de la mesa y a pesar de su juventud apostaron por él como titular desde antes incluso de ser mayor de edad. En la federación norteamericana siempre se han deshecho en elogios hacia él y su potencial, por lo que no se demoraron en darle un puesto en el once y directamente en su mejor demarcación: el centro del campo. Mientras los entrenadores del Valencia lo acostaban a una banda para restarle responsabilidad –pero limitando su potencial-, en la selección siempre jugó por dentro, asumiendo riesgos y errores que forman parte del proceso. Dos años más tarde es uno de los líderes y caras visibles del proyecto.