Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

No hay consuelo para el Valencia (1-1)

El equipo de Baraja se queda a las puertas de sumar una victoria crucial en Getafe y acaba arañando un punto, salvado por Mamardashvili, que no remedia una situación desesperada

Getafe-Valencia: resumen y goles del partido, de LaLiga, en el Coliseum

Jaume Puig

Vicent Chilet

Vicent Chilet

En una situación desesperada, el punto del Valencia en Getafe es un nuevo golpe psicológico para un equipo herido. El equipo de Baraja acarició tres puntos que eran esperanza de supervivencia, con el gol de Enzo Barrenechea, después de un partido sufrido y con un saldo devastador, masacrado en tarjetas y con las lesiones de Thierry y Rioja. El Valencia, con mucho corazón pero repleto de imprecisiones, estaba a punto de ganar en un escenario, contra el ejército de Bordalás, con el sabor añadido de superar fricciones, intensidad y sufrimiento. Un triunfo de los que ayudan a unir a un grupo. El penalti de Arambarri en el 90 dejaba un punto que acabó siendo bueno con una doble parada milagrosa de Mamardashvili, evitando el hundimiento casi definitivo. Con el agua al cuello, espera la Copa en Parla y luego el Madrid en Mestalla, en un duelo que es un género propio y en el que equipo e hinchada darán su mejor versión.

“Cabeza, cabeza”, señalaba Mamardashvili a sus compañeros, apuntándose con los dedos índices a la sien. En un club tomado por el pánico de la caída del gigante, el Valencia despejaba balones como quien espanta fantasmas. Defendía con dificultad los centros laterales y los duelos en los que el Getafe trataba de ganar autoridad en el área. Encerrado en el área, bien juntos, esperando que los minutos avanzasen sin excesivos contratiempos. Si hay un campo en el que se debe igualar la impetuosidad del rival para salir ganador, ese es el Coliseum. Por esa razón, Baraja dispuso el “once” más experto posible, una empresa complicada en el tierno Valencia de Lim, con el debut de Caufriez. “Tiene jerarquía, tiene experiencia”, afirmaba Baraja en los minutos previos a DAZN. Buscando esos mayores galones, Gayà recuperó la titularidad, quizá contra el consejo de los tiempos médicos, que apuntaban a una reintegración progresiva a base de 15-20 minutos por partido. Pero los tiempos de este Valencia aprietan, tienen la urgencia de un naufragio y el de Pedreguer salió de inicio. Probablemente por este motivo, Pepelu viajó a Getafe pese a estar sancionado. Y en las arengas previas se escuchó la voz de Jaume. Todo aporte de liderazgo suma, en este encrucijada.

No fue hasta el minuto 20, con una imprecisión de Arambarri en una cesión atrás, cuando se estiró el Valencia. Rioja no logró burlar la salida desesperada de David Soria. A los 36 minutos llegó la alegría, el grito de liberación. El córner botado por Rioja, tenso y fuerte a media altura, buscando el segundo palo, se lo comió David Soria, confundido por Alderete, y Enzo Barrenechea cazó la pelota para adelantar al Valencia. Un gol crucial, para el equipo y para el mediocentro argentino, que se estaba difuminando tras las prestaciones de su buen debut contra el Girona.

Había que aguantar la psicosis del gol del empate rival en los minutos psicológicos del final de la primera parte. Los contuvo el Valencia como pudo, también echando mano de la parada milagrosa de rigor de Mamardashvili. La noticia negativa, la acumulación de amarillas por parte de Cuadra Fernández, con la mano muy rápida para castigar y que dejaba condicionado al Valencia de cara a la segunda mitad, en un duelo conocido por su número excesivo de faltas.

Thierry, tendido en el suelo

Thierry, tendido en el suelo / LaLiga

La preocupante lesión de Thierry, en un choque con Alderete, añadía más dificultad a la tarde. Bordalás aumentó varios grados el nivel de presión, espoleado por ese efecto efervescente de Peter Federico, que salió en la reanudación. Más balones directos, más madera. En el 60, el cabezazo de Arambarri se estrellaba en la cruceta. Quedaba un mundo. Y Cuadra Fernández seguía repartiendo más tarjetas que en Navidad.

El final se hizo largo, con muchos balones colgados, disputas aéreas, choque de cabezas. Y tarjetas, con Cuadra Fernándezsin compasión para comprender el estado de nervios de los visitantes.

Brutal doble parada de Mamardashvili ante el Getafe

Hugo Ferrer

En la agónico resistencia, el mazazo del penalti, con una mano involuntaria, pero clara, de Caufriez. Arrambarri marcaba en el preludio de ocho minutos salvajes en el descuento, en los que Mamardashvili sacó dos manos imposibles para mantener a flote al histórico Valencia Club de Fútbol. 

Estadísticas del Getafe - Valencia

Tracking Pixel Contents