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Baraja agota su crédito a golpe de derrotas

Rubén está más en entredicho que nunca. Ni una leyenda como él resiste sus datos. Nadie del club lo respalda públicamente de momento. Se sigue sintiendo capacitado

El 'Pipo' desesperado

El 'Pipo' desesperado

Andrés García

Andrés García

Valencia

Rubén Baraja está viviendo su momento más crítico como entrenador del Valencia. Su figura está más debilitada que nunca. Ni siquiera una leyenda como él resiste a sus números de descenso de esta temporada. La derrota contra el Rayo Vallecano agotó su crédito como entrenador y desbordó la paciencia de una afición que lo protegió durante los últimos meses consciente de que el gran culpable de la peligrosa situación del equipo se llama Peter Lim. Por primera vez desde su llegada al banquillo en febrero de 2023 un sector de la grada de Mestalla lo señaló y reclamó su salida como entrenador del Valencia a grito de «¡Pipo, vete ya!». Por primera vez, el vallisoletano está discutido en la cuerda floja.  

La figura del entrenador ha quedado muy tocada y, de momento, nadie del club no ha salido a respaldar públicamente al entrenador. No hay que olvidar que la destitución de Baraja, sin cláusulas de escape contractuales, costaría alrededor de cinco millones de euros al club.  

El técnico se siente capacitado para sacar al Valencia de los puestos de abajo. Su reacción a la pregunta en sala de prensa post-partido sobre una posible dimisión fue toda una declaración de intenciones. «¿Estás loco o que? ¿Cómo voy a abandonar? No sé si me conocéis, yo no abandono, mi obsesión es cambiar la situación. Mi obsesión es que podemos cambiarla, no va en mi voluntad ni en mi carácter aflojar», aseguró. 

Lo cierto es que el Valencia necesita soluciones y Baraja no es capaz de encontrarlas desde que el equipo comenzó a dar síntomas de enfermedad durante la recta final de la temporada pasada. La caída libre del equipo comenzó en el mes de abril. Desde entonces, transita por una decadencia permanente camino a segunda división sin dar señales de recuperación. El Pipo se ha quedado sin defensa. Los datos globales de la crisis deportiva del equipo son demoledores. Solo 12 puntos de los últimos 63. Dos de 21 en las últimas siete jornadas de la pasada campaña y 10 de 42 en las primeras catorce jornadas de la temporada. 

Solo diez puntos en mediados de diciembre. Baraja es responsable como entrenador del peor Valencia de la historia. Ningún otro equipo en los 105 años de vida del club firmó peores registros. El Pipo acumula dos victorias, cuatro empates y ocho partidos perdidos. Unos registros incluso peores que aquel Valencia de la campaña 1997/98 que a estas alturas de la competición sumaba solo 11 puntos con tres triunfos, dos empates y nueve derrotas. El Pipo también tiene el peor saldo de resultados entre los 25 entrenadores con más partidos de Liga de la historia. El técnico ha dirigido al equipo en 69 ocasiones con un balance de 21 victorias, 18 empates y 30 derrotas. 

Baraja no está siendo capaz de frenar la caída libre del equipo. El técnico ha tocado muchas teclas en lo que va de temporada, pero ninguna con el resultado esperado. El Pipo ha cambiado el sistema táctico de su clásico 4-4-2 al 5-3-2 con defensa de tres centrales, ha dado oportunidades a prácticamente todos los jugadores, ha utilizado la bala del ‘palo’ público a sus futbolistas en rueda de prensa post-partido, incluso utilizó sin efecto la conjura del vestuario buscando el punto de inflexión que no llega. 

Si el club no toma una decisión antes sobre el futuro del entrenador, Baraja afrontará el viernes 13 una auténtica final en Pucela contra el colista de LaLiga y único equipo de la competición peor que el Valencia: el Real Valladolid. Los dos últimos compromisos ligueros antes de que finalice el año natural son contra el Espanyol en el RCDE Stadium el miércoles 18 de diciembre y frente al Alavés en Mestalla el domingo 22 para cerrar 2024. El futuro del Valencia y de Baraja está en juego.  

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