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Valencia CF - Sevilla FC: La caída de los grandes aspirantes

Valencianistas e hispalenses han sido durante varios tramos de este Siglo XXI los grandes candidatos para luchar contra la tiranía de Barça, Madrid (y Atlético), pero la nefasta gestión de sus dirigentes les han hundido en los últimos años

Ambas aficiones tienen en común sus carteles amarillos para pedir la marcha del máximo accionista y ambas se han dado de bruces con la triste realidad: las dos directivas se aferran a sus cargos

Dos clubes en decadencia

Dos clubes en decadencia / EFE

Pau Pardo

Pau Pardo

Valencia

Este domingo se enfrentan en Mestalla dos grandes instituciones de capa caída. Los que en diferentes tramos de este Siglo XXI se postularon como las grandes alternativas a la tiranía de Barça, Real Madrid y Atlético de Madrid, que cambió su estatus de aspirante al de gigante, no son en 2025 ni la sombra de lo que proyectaban en su momento.

Dos gestiones infames han apartado a Valencia CF y Sevilla FC del camino hacia la gloria, desdibujando su grandeza y sumiendo a ambos escudos en las movedizas arenas de la mediocridad deportiva de las que cada año es más difícil escapar por la espiral de malos resultados-descenso de los ingresos-peor equipo-malos resultados.

En el caso valencianista la cosa viene de muchos más años atrás... Más concretamente desde que Meriton Holdings se 'cargase' el ganador proyecto de Marcelino García Toral y Mateu Alemany con el que el conjunto de Mestalla consiguió dos clasificaciones para la Champions League y un título, la Copa del Rey del centenario.

Más de un lustro de despropósitos

Desde entonces todo en el club ha sido un despropósito absoluto. Las directrices impuestas por Peter Lim han ahogado a una entidad en la que sus dirigentes han prosperado en los años de mayor decadencia, en los que el Valencia CF ha establecido la permanencia como objetivo de partida y la salvación como su lucha habitual. Véase Javier Solís pasando de director corporativo a director general o los ascensos que fue teniendo Miguel Ángel Corona hasta director deportivo cuando ni uno solo de sus fichajes le generaba plusvalías al club y las plantillas que confeccionaba hundían deportivamente al Valencia.

El Sevilla, del idilio europeo a tierra de nadie

En el caso sevillista la caída es más reciente. Del club que vivió un idilio con la UEFA Europa League y jugaba Champions League de forma más o menos habitual ya no queda nada. El conjunto hispalense empezó a morir de éxito en 2023, después de ganar el título europeo, afrontando un verano en el que el equipo pedía cierta reestructuración vendiendo a alguno de los veteranos futbolistas que alcanzaron su pico de cotización y mantener la receta que les había llevado al éxito, basada en los aciertos de la dirección deportiva a la hora de fichar futbolistas con potencial de revalorización y de explosión sobre el campo. Ese mismo verano, de hecho, Monchi dio un paso a un lado y se marchó al Aston Villa porque no se sentía rindiendo como en el pasado.

Desde entonces, el Sevilla de la mano de José María del Mido Carrasco 'Júnior' y Pepe Castro han perpetrado una una gestión muy negligente tanto en el mercado de fichajes como en la elección de los entrenadores, algo que ha llevado al club también a coquetear con el descenso. El conjunto hsipalense todavía conserva cierta inercia en los ingresos por derechos de televisión de los años buenos, pero cada temporada lejos de Europa le va a repercutir muy negativamente a nivel económico.

Detrás de la misma pancarta

La gestión de los dirigentes de ambos clubes han puesto en pie de guerra a las dos hinchadas. La del Valencia CF lleva más de un lustro pidiéndoles que se vayan... sin demasiado éxito. Los primeros años estuvieron marcados por multitudinarias manifestaciones, concentraciones a las puertas del estadio y enérgicos cánticos desde las gradas del estadio. El desgaste y la ausencia de dimisiones o visos reales de venta del club, no obstante, han convertido la efervescencia en resignación.

Pancartas contra José María del Nido Carrasco en el Ramón Sánchez Pijuán.

Pancartas contra José María del Nido Carrasco en el Ramón Sánchez Pijuán. / EFE

El sevillismo, por su parte, ha estado más fuerte en los últimos dos años en términos de lucha para forzar la marcha de sus dirigentes, aunque de momento se están golpeando con la misma pared. También detrás de la pancarta amarilla y el "vete ya" al máximo accionista, la afición hispalense se ha lanzado a la calle y ha exigido dimisiones desde la grada del Sánchez Pizjuán a unos gestores que siguen hundiendo al club.

Corberán y 'Almeyda', en busca del milagro

Con unas expectativas muy rebajadas, pero con la ilusión de recuperar parte del estatus periddo trabajan ahora los entrenadores de ambos equipos. Carlos Corberán y Matías Almeyda trabajan en busca del milagro de colocar a sendos clubes en la mitad alta de la tabla... de momento sin demasiado éxito.

El de Cheste obró el milagro de salvar al equipo la temporada pasada con unos números realmente buenos y en esta campaña las expectativas estaban por las nubes, pero la campaña no ha empezado como se esperaba, auqnue el valencianismo no pierde la fe en la capacidad del entrenador.

El argentino del Sevilla, por su parte, llegó con un discurso más fresco y reflexivo que se ha ganado el favor del sevillismo por la claridad de ideas y su capacidad motivacional. En el campo, no obstante, la irregularidad está siendo una losa demasiado pesada para pensar en objetivos más ambiciosos.

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