Los accionistas minoritarios del Valencia CF se muestran beligerantes y piden explicaciones en la Junta General
Los que pudieron acudir a la cita en Feria Valencia mostraron un tono combativo y plantearon una serie de cuestiones comunes: Goldman Sachs, Nou Mestalla, la crisis deportiva, la década de Meriton, el papel de Javier Solís...

Pau Pardo

La Junta General de Accionistas del Valencia CF volvió a celebrarse en horario laboral, un miércoles a las 10 de la mañana, lo que mermó la presencia de accionistas minoritarios. Pero varias decenas de ellos sí que se presentaron en el recinto de Feria Valencia para tratar de recibir respuesta a sus preocupaciones, así como a ejercer su derecho a decirle a los miembros que la presidían lo que piensan de la gestión. El tono mayoritario fue beligerante, pero con las ideas muy claras y con una serie de preocupaciones comunes muy repetidas a lo largo de las intervenciones.
En primer lugar, los accionistas mostraron su preocupación por la firma del acuerdo con Goldman Sachs y las consecuencias económicas que podía tener para la entidad tener una estructura de crédito tan grande con el fondo de inversión norteamericano, así como el hecho de haber vinculado todos los activos e ingresos del Valencia CF a la devolución de este dinero.
Desde las butacas en las que sentaban los accioninstas minoritarios se repitió una y otra vez el nombre de la financiera y la extendida preocupación de la capacidad que tendrá el Valencia para hacer frente a esa deuda en el futuro. También muchos denunciaron el "oscurantismo" al respecto de este acuerdo y recriminaron que desde la entidad no se haya facilitado información concreta en esa Junta.
'Enganchón' con Germán Cabrera
Aquí, de hecho, llegó un cruce de palabras entre varios de los accionistas y el Secretario del Consejo, que defendió que "hay información suficiente para que los accionistas puedan votar", algo con lo que no estaban de acuerdo los citados accionistas y que se encontraron la respuesta de Cabrera señalando que el grado de información que el club debe de dar a los accionistas es debatible: "Es una cuestión de qué nivel de información creéis vosotros que es adecuado y cuál creemos nosotros. Qué nivel de detalle tenemos que dar es una cuestión en la que podemos estar en desacuerdo", señaló.
Otro tema, estrechamente vinculado a Goldman y que también fue reiteradamente planteado es el del Nou Mestalla. Tanto quejándose de que no hayan presentado el proyecto, como denunciando la ausencia de un estudio pormenorizado para comparar la opción de marcharse de Mestalla con la de reformar el actual estadio. Asimismo, los accionistas le afearon que no hayan presentado debidamente el proyecto del nuevo estadio y el desglose de ingresos que esperan sacarle, así como que permitan a Mark Fenwick "insultar" a un estadio centenario.
Hubo dos excepciones en esta crítica generalizada. Una fue la de Jordi Murrió, que defendió la gestión de Meriton a nivel del estadio, y la de Vicente Vallés, Presidente de la APAVCF (Asociación que tiene un convenio con el club), que prefirió centrar su intervención en la figura de Carlos Corberán, señalando que el banquillo necesita un revulsivo y que no pone a los jugadores de la cantera. Otros accionistas le afearon su tibieza con Meriton llamándole "vendido" y uno de ellos le preguntó si tiene licencia para vender bebidas en un bajo de Mestalla.
Crisis deportiva
Fue otra de las grandes quejas de los accionistas minoritarios, que señalaron por activa y por pasiva el hecho de que el Valencia se haya convertido en un club que lucha por no bajar de manera habitual cuando hace años jugaba la Champions League de forma frecuente. Desde la Junta se respondió hablando de "volver a Europa" vinculando la construcción del Nou Mestalla a ello, además de volviendo a hablar de largo plazo y de sostenibilidad, unas palabras que despertaron la ira de los allí presentes: "Ya lo hemos escuchado antes", "Lleváis aquí más de diez años" o "Mentira", fueron algunas de las respuestas al respecto.

Javier Solís en la Junta General / VCF
Ataques a Solís
Los intervinientes también mencionaron de forma constante a Javier Solís, director general, allí presente. Mientras que Luis Santiago le llamó "Judas", Pilar Avilés dijo que "representa la traición" y afirmó no saber "cómo puede dormir por las noches" y José Pérez, presidente de Libertad VCF, también fue muy duro contra él: "A usted no le achaco la gestión, sino la mentira. Es su forma de prosperar en el club. Usted ha hecho el camino inverso al club. El club ha ido hacia abajo y usted ha ido hacia arriba. Da que pensar ¿No?", espetó con dureza.
Solís no respondió a las críticas y, además de ayudar en las labores de traducción a Ron Gourlay y Kiat Lim, solamente tomó la palabra en el turno de respuestas para hablar sobre el tema de Vinícius y Netflix: "Tenemos previsto que pronto haya buenas noticias. Su parte, de hecho, se ha abierto a negociar un acuerdo extrajudicial. Quedará claro que el club ha defendido a su gente y puso todos sus medios",señaló.
El principal responsable de interactuar con la gente, en todo caso, fue Germán Cabrera de manera constante, que respondió a algunas cuestiones y emplazó a recibor respuesta por escrito a los accionistas en un plazo de siete días. Kim Huat Koh, Raymond Cheah y Ong Pang Liang, por su parte, no intervinieron en ningún momento.