Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Siete años del gol de Piccini al Huesca: el disparo que despertó al Valencia campeón del Centenario

El tanto en el descuento del lateral italiano en Mestalla ante la SD Huesca marcó un antes y un después en la temporada 2018/19 y simbolizó el renacer de un Valencia CF que acabaría levantando la Copa del Rey y regresando a la Champions League

Piccini desata la locura en Mestalla

Piccini desata la locura en Mestalla / IGNACIO HERNÁNDEZ

Se cumplen siete años de uno de los goles más recordados del Valencia CF en la última década. Un latigazo con la pierna izquierda, en el tiempo añadido, cuando el empate parecía inevitable. El gol de Cristiano Piccini ante la SD Huesca, aquel 23 de diciembre de 2018, no fue solo una victoria más en LaLiga: fue el punto de inflexión emocional y deportivo de un equipo que terminaría firmando una de las temporadas más exitosas de su historia reciente.

Aquel Valencia de Marcelino García Toral llegaba a la cita necesitado de resultados. El juego estaba ahí, las ocasiones también, pero los empates habían lastrado la clasificación. Mestalla intuía que el equipo merecía más de lo que tenía. Y Piccini, casi sin quererlo, se convirtió en el protagonista inesperado del despertar blanquinegro.

Un fichaje silencioso para un Valencia de Champions

Cristiano Piccini había llegado al Valencia CF en el verano de 2018 procedente del Sporting de Lisboa. El lateral italiano conocía bien LaLiga tras su paso por el Real Betis y aterrizaba en Mestalla para cubrir la salida de Martín Montoya, que abandonaba el club tras dos temporadas.

No fue un fichaje mediático, pero sí uno funcional. Marcelino buscaba fiabilidad, recorrido y compromiso en el lateral derecho, y Piccini encajó desde el primer día en un equipo que hacía del esfuerzo colectivo y la presión alta su principal seña de identidad.

Un monólogo blanquinegro con premio parcial

El partido ante la SD Huesca fue un reflejo perfecto de aquel Valencia de finales de 2018. Presión asfixiante, dominio territorial y un caudal constante de ocasiones. Desde el inicio, los blanquinegros recuperaban el balón con facilidad y cargaban el área por las bandas.

En el minuto 11, un centro de Piccini estuvo a punto de acabar en gol en propia puerta de Musto, pero Santamaría evitó el tanto con una gran intervención. El dominio local era claro ante un Huesca ordenado atrás y con escasa presencia ofensiva.

El 1-0 llegó antes de la media hora. Gayà robó, Cheryshev centró y Dani Parejo, con instinto de delantero, batió al meta oscense con la izquierda. Mestalla celebró con rabia un gol que parecía abrir el camino.

Parejo celebra el tanto que ponía por delante al Valencia CF

Parejo celebra el tanto que ponía por delante al Valencia CF / EFE

Neto sostiene, el Valencia perdona

La SD Huesca reaccionó tímidamente, pero tuvo el empate en un remate de Melero que Netosacó de manera espectacular. El guardameta brasileño fue clave durante todo el encuentro. El Valencia, mientras tanto, seguía acumulando ocasiones: cabezazo de Mina, remate de Rodrigo por centímetros y un córner de Parejo que rozó el gol olímpico. El descanso llegó con un marcador corto para los méritos locales.

En la segunda parte, el guion se mantuvo. Parejo probó desde fuera del área, Carlos Soler se topó con otro paradón de Santamaría y Neto volvió a salir de su área con valentía para cortar un ataque peligroso. El Valencia jugaba bien, pero no sentenciaba.

El penalti que heló Mestalla

La emoción se disparó en el minuto 72. Gil Manzano señaló penalti y el Cucho Hernández no falló desde los once metros. El 1-1 cayó como un jarro de agua fría en Mestalla, que temía un nuevo empate injusto.

Marcelino movió ficha. Entró Batshuayi, que tuvo una ocasión inmediata. Carlos Soler lo intentó con un potente disparo y el Valencia siguió empujando, mientras el Huesca incluso rozaba el gol con un disparo al larguero de Ferreiro.

El zapatazo que lo cambió todo

Cuando el empate parecía definitivo, apareció Cristiano Piccini. En el minuto 93, el lateral italiano cazó un balón y soltó un zurdazo imparable que se coló en la portería. Gol. Explosión absoluta en Mestalla.

La imagen de la celebración lo dijo todo: jugadores, cuerpo técnico, fisios, utilleros y Marcelino abrazados en una piña interminable, con la grada empujando como nunca. Aquel gol fue una liberación colectiva y un mensaje claro: este equipo estaba muy vivo.

El inicio del camino del Centenario

Con esa victoria, el Valencia CF cerró 2018 con 22 puntos, escalando hasta la octava posición y situándose a solo tres de los puestos europeos. A partir de ahí, el equipo despegó. La confianza creció, el vestuario se fortaleció y los resultados llegaron.

La temporada del Centenario acabaría de manera inolvidable: clasificación para la Champions League y conquista de la octava Copa del Rey tras imponerse al FC Barcelona de Lionel Messi en la final del Benito Villamarín.

Piccini, seis años después: “Ese gol pudo salvar a Marcelino”

Casi seis años después de aquel tanto, Cristiano Piccini recordó ese momento en una entrevista concedida a SUPER, el italiano reconoció la dimensión real de aquel gol: “Ese gol pudo salvar a Marcelino y sin él no hubiésemos llegado a ningún lado”.

Cristiano Piccini celebra un gol con Marcelino García Toral

Cristiano Piccini celebra un gol con Marcelino García Toral / SD

El lateral subrayó especialmente la celebración como reflejo del espíritu del equipo: “Ahí se vio la unión que había. Todos vinieron a abrazarme, desde los jugadores hasta el cuerpo técnico, con Mestalla alrededor. Fue algo muy especial”.

Del Huesca al Elche: cerrar el círculo

La historia de Piccini con el Valencia CF aún guardaba un último capítulo. Tras marcharse cedido al Atalanta y vivir un auténtico calvario de lesiones, el italiano regresó a Mestalla en enero de 2021. En la temporada 2021/22, frente al Elche, Piccini volvió a marcar un gol agónico muy similar al del Huesca. Mestalla lo ovacionó y él besó el escudo, cerrando un círculo emocional con el club que le marcó.

Piccini besa el escudo del Valencia en una imagen de archivo durante su estancia en el club (18-21)

Piccini besa el escudo del Valencia en una imagen de archivo durante su estancia en el club (18-21) / VCF Media

Siete años después, el gol de Piccini sigue siendo mucho más que un recuerdo. Es el símbolo del renacer del último Valencia CF campeón.

Tracking Pixel Contents