Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El árbitro 'retirado' que enfadó al Valencia CF en Mestalla contra el Espanyol en 2025

El conjunto valencianista empató contra el Espanyol en la temporada 2024/25 en un encuentro marcado por los errores arbitrales de Pulido Santana

Pulido Santana

Pulido Santana

Pulido Santana se dejó el arbitraje de campo, aunque todavía sigue en el VAR, tras una desastrosa temporada a sus espaldas en la 2024/25. El árbitro no acostumbró a tener partidos tranquilos y uno de esos días en los que condicionó marcadores fue en el Valencia-Espanyol de la 2024/25. El colegiado señaló una falta inexistente que acabó en gol y que destapó los problemas de un arbitraje que ese día fue poco a poco quemando a los futbolistas del equipo de Corberán.

En la primera parte, en torno al minuto 38, el árbitro vio a Carlos Romero meterse hacia el área y señaló falta cuando bajo ningún concepto fue tal cosa. De hecho es el lateral izquierdo el que pisó al futbolista portugués, que incluso recibió amarilla. En esa misma acción llegó el gol que puso al Espanyol por delante.

Imagen de la supuesta falta

Imagen de la supuesta falta de Almeida a Romero / Superdeporte

Unos días más tarde, el comité de competición quitaba la amarilla a Almeida dando la razón a todos aquellos que se enfadaron por ver el tremendo error del colegiado del partido.

«Las pruebas videográficas aportadas por el Valencia CF SAD permiten concluir que el jugador D. Domingo André Ribeiro Almeida no realiza una entrada a un jugador contrario, según se refleja en el acta arbitral. Antes bien, el jugador amonestado es el primero en llegar al balón y es el jugador del equipo contrario quien, como se aprecia en las imágenes, pisa al jugador Ribeiro Almeida. Así pues, no existe la acción tal cual se consigna en el acta, concurriendo el error material manifiesto invocado por el club alegante», señalaba la resolución del Comité.

Tónica habitual

A lo largo de las últimas temporadas, el Valencia CF ha convivido con una sensación persistente de agravio arbitral que ha calado tanto en el vestuario como en la afición. Decisiones polémicas, criterios desiguales en acciones similares y el uso irregular del VAR han sido elementos recurrentes que, de forma habitual, han condicionado el devenir de partidos clave. Penalti no señalados en Mestalla, expulsiones rigurosas en momentos decisivos o goles anulados por interpretaciones milimétricas han alimentado la percepción de que el margen de error casi nunca cae del lado valencianista.

VALENCIA -ELCHE EN MESTALLA

VALENCIA -ELCHE EN MESTALLA / EFE

Este contexto no solo tiene un impacto directo en la clasificación —pérdida de puntos, cambios en la dinámica competitiva o en la lucha por objetivos deportivos—, sino también un efecto anímico evidente. El equipo suele verse obligado a competir contra la frustración, lo que altera planes de partido y obliga a un sobreesfuerzo constante. En un club históricamente exigente consigo mismo, la reiteración de errores arbitrales actúa como un factor desestabilizador que erosiona la confianza y aumenta la crispación institucional.

Más allá del debate sobre intencionalidad, el problema radica en la acumulación. Cuando los errores dejan de ser hechos aislados y pasan a formar parte del relato semanal, el Valencia CF se siente perjudicado en un sistema que debería garantizar igualdad. Una circunstancia que, lejos de diluirse, se ha convertido en un elemento habitual del discurso valencianista y en una herida abierta en su relación con el estamento arbitral.

Tracking Pixel Contents