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Todo lo que ha cambiado el Valencia CF en los últimos cuatro años

El conjunto valencianista y el bético han cambiado muchísimos nombres desde esa final de La Cartuja hace más de tres años

El penalti de Yunus Musah se marcha por encima del larguero

El penalti de Yunus Musah se marcha por encima del larguero / JM López

Pablo Leiva

Pablo Leiva

Las cuentas pendientes entre Valencia CF y Betis son enormes. A pesar de que en los últimos años los béticos hayan peleado por cosas distintas a las del cuadro de Mestalla, el cara a cara de este domingo se antoja mucho más igualado de lo esperado hace unos meses. Por muchos motivos, el primero de ellos por las grandes bajas del cuadro bético. Y el segundo por la buena sensación que tiene el Valencia tras los dos triunfos consecutivos en LaLiga y la clasificación copera a cuartos. El duelo además se disputará en un escenario de mal recuerdo para el valencianismo: La Cartuja. Hace menos de cuatro años, el cuadro de Bordalás (técnico por aquel entonces) pisaba el actual escenario bético para conquistar la Copa. Sin embargo, un gran Betis y un penalti a las nubes de Yunus acabaron por destrozar las ilusiones de miles de valencianistas que tomaron el viaje de vuelta a Valencia con lágrimas en los ojos. ¿Qué ha cambiado desde entonces en el Valencia y el Betis?

Final de 2022

El once que planteó el Betis fue con Bravo en porteria, Bellerín en el lateral derecho, Álex Moreno en el izquierdo, Bartra-Pezzella en el centro de la defensa. En la medular, Carvalho y Guido Rodríguez, ahora valencianista, en el doble pivote, Fekir como hombre libre, Canales como falso jugador por derecha marchando hacia zona interior y Juanmi por izquierda acudiendo hacia dentro. Arriba, el Panda, Borja Iglesias. De ese equipo solo se mantienen en plantilla Bellerín y Bartra. En el caso del Valencia son cuatro los titulares que todavía están en plantilla y es que el cuadro de Bordalás apostó por una línea de cinco con Diakhaby, Paulista, Alderete como centrales, Gayà por izquierda, Foulquier por derecha, Guillamón-Ilaix, Guedes y Carlos Soler por delante y Hugo Duro arriba.

Dos vidas muy distintas

El Real Betis ha vivido tres temporadas consecutivas en Primera División marcadas por la regularidad y la competitividad. Desde la campaña 2022/23, el equipo verdiblanco se ha consolidado como uno de los conjuntos más fiables de LaLiga, manteniéndose siempre en la zona media-alta de la clasificación y compitiendo de forma constante por los puestos europeos. Bajo una identidad de juego reconocible, el Betis ha destacado por su capacidad para sumar victorias en casa y por una estructura colectiva que le ha permitido sostener buenos números año tras año.

Yunus Musah, durante la primera jornada contra el Girona

Yunus Musah, durante la primera jornada contra el Girona / JM Lopez

En las temporadas 2023/24 y 2024/25, el conjunto heliopolitano volvió a confirmar esa estabilidad, evitando sobresaltos y manteniendo una línea competitiva muy sólida frente a rivales directos. Aunque sin dar el salto definitivo a la lucha por la Champions League, el Betis se ha afianzado como uno de los equipos más regulares del campeonato, convirtiendo el Benito Villamarín en un campo difícil y acumulando varias campañas consecutivas por encima de la barrera de las quince victorias ligueras.

Las últimas tres temporadas del Valencia CF en Primera División han estado marcadas por la inestabilidad deportiva y los procesos de reconstrucción. En la 2022/23 el conjunto blanquinegro vivió uno de los cursos más complicados de su historia reciente, peleando por la permanencia hasta las últimas jornadas y mostrando grandes dificultades ofensivas. La falta de regularidad y los constantes cambios dejaron al equipo lejos de los puestos europeos que históricamente había ocupado.

Sin embargo, en las temporadas 2023/24 y 2024/25 el Valencia logró estabilizar su rendimiento en LaLiga. Con una apuesta clara por jugadores jóvenes y una mayor solidez defensiva, el equipo fue alejándose progresivamente de la zona de descenso y recuperando competitividad. Aunque todavía lejos de su mejor versión histórica, el Valencia ha mostrado signos de crecimiento, firmando campañas más tranquilas y sentando las bases para volver a luchar por objetivos más ambiciosos en el futuro cercano.

Guido Rodríguez en el Betis y tras su salida

Guido Rodríguez fue durante varias temporadas una de las piezas más determinantes del Real Betis, aunque su impacto no siempre se midiera en goles o asistencias. El centrocampista argentino se convirtió en el ancla del equipo verdiblanco gracias a su inteligencia táctica, su lectura del juego y una capacidad notable para sostener al bloque en los momentos de mayor exigencia. Su presencia permitió al Betis jugar con mayor libertad ofensiva, ofreciendo equilibrio constante entre defensa y ataque.

En el césped, Guido destacó por su contundencia en el robo, su fortaleza en el duelo y su disciplina posicional. No fue un mediocentro de grandes alardes técnicos, pero sí un futbolista imprescindible para el funcionamiento colectivo, capaz de ordenar al equipo, cerrar espacios y dar sentido al ritmo del partido. Su etapa en Heliópolis dejó la imagen de un jugador fiable, competitivo y comprometido, que entendió como pocos la importancia del trabajo invisible y que terminó siendo uno de los líderes silenciosos del Betis.

Tres presidentes

Cabe recordar que cuando se jugó la final de Copa del Rey de 2022, el Valencia tenía a Anil Murthy como presidente, que se marchó tras la presión popular unido también a los audios desvelados por Superdeporte. Por su parte, después llegó Layhoon que fue un poco lo mismo que Anil, pero sin sus malos modos. Y ahora está Kiat, que tampoco viene demasiado a España ni se le ha visto mucho por Mestalla. Eso sí, a ver al Johor a La Nucía sí que fue.

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