RACISMO
El caso Vinícius evoca la indefensión que sufrió Diakhaby en LaLiga
Mientras Diakhaby en España terminó solo e indefenso ante el insulto de Juan Cala, la UEFA podría acabar sancionando a Prestianni. El brasileño del Madrid acusa al argentino de llamarle "mono" mientras se tapaba con la camiseta

Los dos jugaodres vivieron situaciones muy similares / SD

Lo vivido por Vinícius Júnior en el estadio de Da Luz, donde denunció un insulto racista de parte del jugador del Benfica Gianluca Prestianni, evoca irremediablemente a lo sufrido por Mouctar Diakhaby el 4 de abril de 2021 en Cádíz. Aquel día, el Valencia CF se retiró durante 25 minutos a los vestuarios del estadio gaditano en apoyo al defensa francoguineano, que escuchó en la boca de Juan Cala, jugador rival, la expresión "negro de mierda", dirigida hacia él, tras un contacto en la disputa del balón dentro del área.
Hace justo un año, 'Diakha' explicaba así las razones por las que había decidido no posar con las pancartas contra el racismo que LaLiga promovía antes del comienzo de los partidos implicando a los dos clubes en liza. "Cada caso es diferente. En mi caso LaLiga protegió a un jugador -en teoría refiriéndose a Cala-. Pero no es porque se hable más de Vinícius que de mí. Son casos de racismo, en diferentes lugares y contextos. El insulto a Vinícius fue de un aficionado y lo mío, de un jugador. No hay comparación, aunque es lo mismo. Pero el ruido que se generó con Vinícius no me molestó, porque son cosas importantes, no podemos esconder lo que pasó".
Un año después, el brasileño del Real Madrid sí ha padecido un episodio casi idéntico al que debió soportar hace un lustro el valencianista. Un caso que pondrá de manifiesto el tratamiento mediático en ambas situaciones y, sobre todo, las líneas de actuación de las competiciones organizadoras a la hora de responder (o no) con contundencia al racismo.

Los momentos en los que Vnícius y Diakhaby denuncian insultos racistas por parte de un compañero de profesión / SD
Entonces, en LaLiga, el Valencia volvió al campo bajo amenaza de perder los tres puntos. Diakhaby, impotente, no pudo seguir jugando y vio la continuación del encuentro desde la grada. El entrenador, Javi Gracia, lo tuvo que cambiar por Hugo Guillamón. Al día siguiente, Mouctar emitió un vídeo en el que en frío volvía a denunciar la situación, sin contradicciones: "Buenos días, quiero hablar sobre lo que pasó en Cádiz el domingo. Dos días después estoy muy tranquilo. Hubo un incidente en el que un jugador rival me insulta. Las palabras que utilizó fueron, "negro de mierda". Esto es intolerable. Todo el mundo vio mi reacción diciendo que son cosas que no pueden pasar en la vida cotidiana y tampoco en el fútbol, que tiene que estar construido sobre una base de respeto. Después de unos momentos, mis compañeros y yo decidimos retirarnos a los vestuarios. Fue una buena decisión. Luego un jugador del Cádiz vino a preguntarnos si volveríamos al campo si Cala se disculpaba. Mis compañeros y yo dijimos: "no. Esta no es la manera en la que deben hacerse las cosas". No sirve con pedir perdón y que quede olvidado. Me siento bien, pero me hirió mucho. Espero que LaLiga actúe, imponga sanciones y pueda aclarar la situación. Quiero agradecer al Valencia, a mis compañeros, a los entrenadores y a los aficionados la solidaridad y el apoyo que me han dado".
El discurso de Cala se impuso
A pesar del testimonio de Diakhaby, en el que revela que un jugador cadista ofreció el perdón de Cala a Diakhaby si el Valencia reanudaba el partido sin más, o de imágenes de un gesto con la mano extendida del defensa del Cádiz a Diakhaby, como excusándose, con el paso de los días la versión del supuesto agresor negando la mayor fue cobrando peso. Mientras LaLiga no encontraba pruebas gráficas ni audios ni se citó a todos los testigos que estaban cerca de los protagonistas, el discurso de Cala se impuso tanto en la hipotética investigación de la competición como en el entorno mediático más allá de València.
El asunto adquirió tintes surrealistas. Cala admitió contactos con LaLiga antes de que esta se dirigiese al jugador del Valencia para anotar con pelos y señales su confesión. Y el presidente del organismo, Javier Tebas, realizó declaraciones incoherentes. Primero dijo que se había identificado el insulto "negro de mierda", que no procedía de la voz de Cala, si no de alguien con "acento sudamericano". Poco después indicó que Diakhaby debió "entender mal". Una ausencia de seriedad en los procedimientos que demuestra la soledad e indefensión en la que se vio envuelto Diakhaby.
Cinco años más tarde, este nuevo caso entre Vinícius y Prestianni en un contexto diferente, en de la Champions y la UEFA, podría poner evidencia al fútbol español y la prensa que lo cubre con el racismo de por medio.
"Nada de lo que ocurrió hoy es algo nuevo para mí ni para mi familia", escribió el brasileño en las redes sociales. Hasta este martes, 'Vini' siempre había padecido los insultos desde las gradas. En Lisboa lo vivió desde dentro del césped por parte de futbolista profesional, al que Kylian Mbappé no quiso ni nombrar y se refirió a él en la zona mixta como el jugador "número 25" del Benfica que había supuestamente insultado a un compañero.
El árbitro activó el protocolo antirracista
El árbitro francés Letexier tomó en cuenta la queja de Vinícius y activó el protocolo antirracismo. La UEFA deberá determinar si hay sanción para Prestianni, al que señaló el brasileño.
"Le pregunté a Vinícius si quería continuar. Siempre estamos con él. No podemos tolerar este tipo de actitudes", afirmó Arbeloa. Por su parte, Mbappé, quien asegura haber oído el insulto, no entendió por qué no se abandonó el campo, pero reclamó firmeza a la competición.
Según explica 'El Mundo', la UEFA podría hacer más que LaLiga gracias al "principio de satisfacción razonable". Esto le permite al Comité de Control, Ética y Disciplina considerar un hecho probado basándose en testimonios y sin necesidad de pruebas visuales o sonoras. Este principio ya ha sido aplicado en otros casos relacionados con cánticos racistas, disturbios y el uso de bengalas. Como recordó Mbappé, "la UEFA ha tomado muchas acciones contra el racismo, y ahora tiene un caso grave que resolver".
La UEFA ha abierto una investigación por "posible infracción del Reglamento Disciplinario" y ha designado un inspector para investigar los presuntos comportamientos discriminatorios durante el partido de Champions League entre el Benfica y el Real Madrid el 17 de febrero de 2026. Este inspector se encargará de recopilar imágenes, sonidos y todos los informes pertinentes, incluyendo los testimonios de los jugadores más cercanos, como Mbappé o Güler.
La sanción podría ser severa, con un mínimo de "diez partidos o un periodo determinado de suspensión", tal como lo establece el artículo 14 del Código de la UEFA.
- España es ninguneada por la FIFA tras ganar el Mundial
- El entrenador del Leeds United deja de lado a Ramazani
- ¿Qué pasó entre Ayala y Dani Olmo? La redes alucinan con su feo gesto
- ¿Quién es el Flaco López? El único jugador de Argentina que vio a España levantar la copa del mundo
- La respuesta de la FIFA a la actuación de Paredes
- Messi ‘huye de Argentina’ y deja este mensaje tras perder la final contra España
- Horario y dónde ver el partido de pretemporada del Valencia CF ante el Eldense
- La defensa de Ibrahimovic a España: 'Le daría un cabezazo