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ANÁLISIS

Reconfirmado: El Valencia CF de Lim es un equipo pequeño

Después de varias semanas preguntando a jugadores y entrenador por Europa, el equipo confirmó que el hábitat natural al que lo han llevado Meriton y sus colaboradores es luchar por eludir el descenso a Segunda División

El valencianismo tomó la palabra dentro y fuera del estadio Martínez Valero: "Peter vete ya", "directiva dimisión", "Solís canalla fuera de Mestalla", "jugadores mercenarios", "Corberán dimisión" o "Guido quédate" fueron algunos de los principales

Otra debacle más del Valencia CF esta temporada

Otra debacle más del Valencia CF esta temporada / Pablo Miranzo

Valencia

Después de varias semanas viviendo en una película de ciencia ficción en la que los jugadores y el entrenador eran peguntados por las opciones de ir a Europa la próxima temporada, el partido en el Martínez Valero ha recofirmado lo que el último lustro ha dejado muy claro: el Valencia CF de Peter Lim y sus colaboradores es un equipo pequeño. No mediocre, pequeño.

El de Elche era un partido en el que el conjunto blanquinegro debía decidir qué tipo de final de temporada quiere vivir. Y especialmente su puesta en escena fue una respuesta muy contundente: luchar por no descender a Segunda División. Por mucho que a Ron Gourlay se le anunciase hace menos de un año hablando de "élite europea" o desde el club se vendiera la 'moto' de que la cosa iba a cambiar después de este verano, la meta de la entidad blanquinegra sigue siendo la que le puso Layhoon Chan y la que Carlos Corberán verbalizó en sala de prensa: salvar la categoría, quedarse en Primera División.

Jornada retro para demostrar que el club no se parece en nada al que fue

Precisamente en un día en que los jugadores lucían una indumentaria 'retro' quedó reconfirmado que de la grandeza del Valencia CF queda más bien poco. Que sus objetivos no son los que le corresponden por historia y que es una amorfa caricatura de lo que fue durante cien años. Y la actuación del equipo ante más de 2.000 valencianistas desplazados para verlo fuera de casa fue un insulto más a una afición que llena Mestalla cada fin de semana a pesar de estar viviendo la peor época de su historia.

El valencianismo, harto, tomó la palabra. Tanto desde la grada del Martínez Valero como en sus aledaños después de la ignominia presenciada. Y tuvieron para todos los responsables. Desde la mayoría accionarial hasta el césped, pasando por por el banquillo y los despachos. Al minuto 19 la afición llegó con la impotencia de ver el rácano planteamiento de los suyos en un día trascendental y después de cantar el clásico "Peter vete ya" reprendió a sus subalternos con girtos de "directiva dimisión" y "Solís canalla fuera de Mestalla" incluso con más fuerza de lo que lo hace en los partidos en el coliseo de la Avenida de Suecia.

Fuera del estadio el valencianismo esperó para mostrar su malestar

La reprimenda no se quedó ahí, sino que continuó fuera del estadio. Los valencianistas desplazados, dolidos, se quedaron frente a la salida del autobús listos para mostrar su malestar tanto a los futbolistas como el entrenador y aguantaron mucho tiempo incluso a pesar de la lluvia hasta que saliera el último.

De la quema solamente se salvaron Eray Cömert, que se fue aplaudido, y Guido Rodríguez, al que se cantó el "Guido quédate". De los demás no quedó títere con cabeza. "Jugadores mercenarios", "¿dónde están los capitanes?" fueron algunos de los cánticos que acompañaron a los insultos a los futbolistas.

El valencianismo cantó "Corberán dimisión"

Pascu Calabuig

Corberán, último en salir, se llevó una buena bronca

El autobús, no obstante, tardó en moverse, ya que Carlos Corberán permanecía en las entrañas del estadio ilicitano al igual que Ron Gourlay. Cuando salió, en todo caso, la mayoría de valencianistas todavía le esperaban y le señalaron la puerta de salida: "Corberán dimisión", apuntaban las gargantas de los aficionados desplazados.

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