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Así ha sido el juicio a Rafa Mir: conclusiones, relato de los hechos y testimonios de víctimas, jugador y Policía

El exjugador del Valencia, ahora cedido en el Elche por el Sevilla, niega la agresión sexual a una joven porque "todo fue consentido". La mujer que denunció al delantero ratifica que le agredió sexualmente dos veces

Así ha sido el juicio de Rafa Mir en València

Miguel Ángel Montesinos

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Andrés García

Andrés García

València

Rafa Mir ha sido juzgado este jueves 28 de mayo como supuesto autor de un delito de agresión sexual y otro de lesiones. El juicio se ha celebrado en la Sección Cuarta de la Audiencia de València en la Ciudad de la Justicia desde las 10:00 horas. El jugador del Elche CF, propiedad del Sevilla, se enfrenta a una petición del fiscal de diez años y medio por los hechos ocurridos en 2024 cuando militaba cedido en las filas del Valencia CF.

La Fiscal, en su turno de conclusiones, ha recalcado que las versiones de las denunciantes han sido "perseverantes, constantes y coheretentes desde el primer momento", ha cuestionado la actuación de la policía local y señala que los acusados y su amigo, que se conocen desde la infancia, tratan de protegerse con sus declaraciones. Por contra, las defensa del futbolista han mantenido su petición de libre absolución porque "no hay prueba de cargo" y en el relato de las denunciantes "reina la confusión y es un cúmulo de contradicciones". Así ha sido el juicio:

La versión del jugador

El futbolista Rafa Mir ha negado este jueves en la Audiencia de Valencia haber agredido sexualmente a una joven en su domicilio de Bétera, la noche del 31 de agosto de 2024, y ha asegurado, en una declaración en la que ha contestado únicamente a preguntas de su abogado, que "todo fue consentido".

La joven, por contra, ha relatado la doble agresión sexual por la que está acusado el jugador, y cómo se sintió en ese momento en el que se puso "a llorar"; le costaba "respirar", tenía "miedo" y le pidió que parara. Fiscalía solicita para el futbolista una pena de 10 años y medio de prisión.

Por contra, Rafa Mir ha sostenido que "todo fue consentido, la noche fluyó así", y ha señalado que en "ningún momento" pensó que la joven le fuera a denunciar porque "todo fue consentido". "Cuando me llamó la Guardia Civil me quedé de piedra, blanco, no había pasado nada de lo que había en la denuncia", ha mantenido, al tiempo que ha apuntado que durante la noche hubo "disputas" por "celos" entre las dos amigas que fueron a su casa.

Según su relato, ya empezó a "tontear" en la discoteca con la víctima, se besaron y hubo un primer encuentro en el que le introdujo los dedos en la vagina. En el taxi de camino su casa, se besó con la otra chica, por lo que la primera se enfadó y se sentó delante.

Llegaron a su casa a las 8.20 y mantuvo relaciones sexuales consentidas y salieron juntos a la piscina, donde la otra chica estaba enfadada en la silla. "Le dije que no se enfadara que son cosas de la noche, que la que me gustaba era ella, la cojo del brazo, la tiro a la piscina de forma cariñosa, jugando y besándonos y como el agua está fría decidimos salir", ha afirmado. Ya en el baño, asegura que ella le tocó "por encima" y que él le volvió a introducir los dedos en la vagina.

El testimonio de las víctimas

La mujer que denunció al futbolista Rafa Mir ha ratificado este jueves en el juicio contra el jugador que este le agredió sexualmente en dos ocasiones en la madrugada del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2024, cuando se encontraban en su domicilio tras haberse conocido en una discoteca.

Durante el juicio celebrado en la Audiencia de Valencia, que también se sigue por los mismos delitos contra el futbolista Pablo Jara, amigo de Mir que le acompañaba aquella noche, ha comparecido una segunda denunciante que se ha ratificado en que Jara le hizo tocamientos no consentidos y le propinó un "puñetazo" mientras les echaba de la casa.

La fiscal ha asegurado que la conducta de Mir es constitutiva de un delito de violación "porque se comete con violencia" y ha mantenido su petición inicial de penas, que son de diez años y medio de prisión para Mir y tres años para Jara, en ambos casos por sendos delitos de agresión sexual y lesiones.

Ambos acusados solo han contestado a preguntas de sus abogados, y tanto el de Mir como el de Jara han pedido la libre absolución sin cargos de sus clientes al considerar que los hechos fueron consentidos y no existe delito.

Rafa Mir en el juicio

Rafa Mir en el juicio / MIGUEL ÁNGEL MONTESINOS

El relato de los hechos

La mujer que denunció a Mir ha explicado que se conocieron esa noche en una discoteca de València, que allí en algún momento se besó con él y que ella y una amiga aceptaron trasladarse a la casa del jugador.

Según ha relatado, en el taxi Mir empezó a "tontear" con su amiga, y ambos desaparecieron juntos cuando llegaron a la vivienda, si bien a los diez minutos el futbolista regresó y la cogió en brazos para tirarse con ella a la piscina, donde le realizó tocamientos llegando a introducirle los dedos en la vagina en contra de su voluntad.

La mujer ha contado que llamó a su padre para que fuera a recogerla y salió de la casa, aunque volvió a entrar porque había olvidado el bolso, momento en el que, siempre según su relato, Mir le cogió "fuerte" del brazo para llevarla a un baño, donde, tras echar el pestillo, volvió a besarla y a introducirle los dedos en la vagina.

Ha añadido que tenía miedo y que, cuando consiguió salir del baño, tenía un ataque de ansiedad y se marchó a la calle.

En ese momento, según la denunciante, Mir y Jara empujaron a su amiga fuera de la casa y tras llamarlas "niñatas", Jara le propinó un puñetazo a su amiga y le arrebató la toalla que llevaba puesta, dejándola prácticamente desnuda.

La otra mujer que denunció ha confirmado que mantuvo relaciones sexuales con Mir al llegar a la casa. Después ha relatado que cuando su amiga salió por primera vez de la casa, Jara se acercó a ella para realizarle tocamientos a pesar de que ella le pedía que parase.

Ha confirmado la versión de la primera denunciante, en el sentido de que Jara la arrojó a la calle, le pegó un puñetazo y le quitó la toalla con la que se cubría. "Me tiró como si fuera una bolsa de basura, estaba sin ropa, sin dinero...", ha añadido.

Rafa Mir a su llegada a los juzgados.

Rafa Mir a su llegada a los juzgados. / Montesinos

Los testimonios de la Policía

En su testimonio, dos de los agentes de la Policía Local de Bétera que acudieron al lugar de los hechos han relatado que la mujer que denunció a Mir les dijo que "había mantenido relaciones consentidas con el jugador en el baño y que se sintió incómoda cuando le metió los dedos en la vagina y que se lo dijo y que el jugador paró". "Dijo que no había ido al baño ni coaccionada ni nada", ha asegurado la agente.

Un agente de la Policía Nacional que acudió al chalet ha apuntado que cuando llegó, le dijeron que "al parecer" dentro del chalet había una persona que le había pegado un manotazo, aunque señala que él no vio "nada consistente como una lesión, ni sangre ni nada, igual el labio un poco rojo".

El agente ha recordado que los policías locales le revelaron que la denunciante les había dicho que había mantenido relaciones sexuales consentidas con Mir. "Incidí mucho en si había habido consentimiento y me dijeron que sí", ha señalado.

Un tercer hombre que estaba en la vivienda, amigo de Mir y Jara, ha asegurado que ambas mujeres discutieron porque la dos querían tener relaciones con el entonces jugador del Valencia y que la denunciante de Mir cambió su actitud cuando este le tiró a la piscina y que coqueteó con el. "Había complicidad", ha destacado.

Respecto a la salida de las mujeres, ha dicho que Jara, en un momento de la conversación, "les puso la mano en la espalda y las echó", pero "no hubo puñetazo".

El primer agente de la seguridad privada que acudió a la casa ha dicho que vio a "dos chicas semidesnudas" y que una "tenía el labio sangrando" y otra sufría "un ataque de ansiedad".

Mir, que solo ha contestado a preguntas de su defensa, ha defendido su inocencia y ha asegurado que "todo lo que pasó fue consentido; la noche fue así, fluyó así", ha destacado.

El jugador ha asegurado que ya mantuvo relaciones sexuales con la denunciante en la discoteca y que esta se enfadó cuando las tuvo con su amiga en su casa.

El futbolista ha dicho que ambas mujeres mantuvieron dos discusiones muy fuertes creando una situación "insostenible", pero que él se fue al baño y que, después, ya vio a su amigo Jara lanzándoles la ropa por encima de la valla y que ellas le decían que le iban a denunciar.

Conclusiones

La Fiscal, en su turno de conclusiones, ha recalcado que las versiones de las denunciantes han sido "perseverantes, constantes y coheretentes desde el primer momento", ha cuestionado la actuación de la policía local y señala que los acusados y su amigo, que se conocen desde la infancia, tratan de protegerse con sus declaraciones. Por contra, las defensa del futbolista han mantenido su petición de libre absolución porque "no hay prueba de cargo" y en el relato de las denunciantes "reina la confusión y es un cúmulo de contradicciones".

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