Santi Cazorla se retira del fútbol con un récord ante el Valencia CF
El centrocampista asturiano cuelga las botas con un curioso récord: ningún rival se cruzó más veces en su camino que el Valencia CF, testigo de algunos de los mejores capítulos de su carrera

Real Oviedo
Cuando se repase la carrera de Santi Cazorla, la memoria viajará inevitablemente al Villarreal, al Arsenal o al Real Oviedo. Sin embargo, entre todos los rivales que se cruzaron en su camino, el rival que más veces apareció frente al asturiano durante más de dos décadas de fútbol fue el Valencia CF.
Veintiún enfrentamientos que esconden mucho más que un simple dato. Explican una época en la que cada derbi de la Comunitat era una final por Europa, y cada duelo entre valencianistas y amarillos servía para medir el crecimiento de dos proyectos destinados a competir entre los mejores.
El Valencia era la referencia
A finales de la década de los 2000, el Villarreal dejó de ser equipo revelación para convertirse en un aspirante real a la élite. Y si había un rival que marcaba ese crecimiento era el Valencia.
Mientras los valencianistas defendían su condición de grandes del fútbol español, el conjunto dirigido por Manuel Pellegrini quería sentarse en la misma mesa. En ese escenario apareció Santi Cazorla, el futbolista que dio sentido al juego del Villarreal y que convirtió aquellos derbis de la Comunitat en auténticas finales.
El propio asturiano lo resumió antes de uno de aquellos enfrentamientos: “Ya no podemos fallar más y, sobre todo, ante un rival como el Valencia”. Esto reflejaba la importancia que tenían esos partidos. No eran tres puntos cualquiera, eran golpes directos en los objetivos de cada club.

Cazorla con la camiseta del Villarreal. / EFE
Cuando un derbi valía media Champions
Si hubo una época dorada para esta rivalidad fue entre 2007 y 2011. Cuatro temporadas en las que Valencia y Villarreal protagonizaron algunos de los enfrentamientos más vibrantes de LaLiga.
El primero quedó grabado en la memoria de muchos aficionados. El 0-3 de la temporada 2007-2008 fue uno de los grandes derbis de la Comunitat. Cazorla anotó el tercero en el minuto 90, y el pitido final simbolizó el inicio del crecimiento del Villarreal, que acabaría aquella campaña como subcampeón de Liga, la mejor clasificación de su historia.
Solo un año después llegó otro partido inolvidable. El 3-3 de Mestalla en la temporada 2008-2009 reunió todo lo que representaba aquella rivalidad: intensidad, calidad y dos equipos que competían por exactamente el mismo objetivo. Europa ya no era un sueño para el Villarreal, era una obligación. Y el Valencia seguía siendo el rival a batir.
La rivalidad también dejó capítulos coperos. En la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey de 2011, Cazorla volvió a besar la red en el 80’ en un partido marcado por el triunfo por 4-2 del Villarreal, que se clasificó para la siguiente eliminatoria.

Cazorla en el homenaje que le realizó el Villarreal por cumplir 334 partidos en el club. / Villarreal CF
El récord permanecerá en los libros. Su legado, en cambio, quedará en la memoria de quienes disfrutaron de su etapa como futbolista. Hoy cuelga las botas uno de los grandes genios del fútbol español. Y, como ocurre con todos los magos, su fútbol seguirá vivo mucho después de que haya desaparecido del escenario.