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Doce torres de escaleras: así será el acceso de 45.000 espectadores a las gradas media y alta del Nou Mestalla

El nuevo estadio del Valencia CF resolverá el acceso y la evacuación de los dos niveles superiores del graderío mediante doce núcleos de escaleras de acero, inclinados radialmente hacia el exterior y envueltos por la futura fachada para no romper la imagen arquitectónica del recinto

Las doce torres para abrir el Nou Mestalla a sus gradas más altas

Las doce torres para abrir el Nou Mestalla a sus gradas más altas / JM LOPEZ

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Alfredo Castelló

El Nou Mestalla inicia la cuenta atrás. Solo resta un año para cumplir con su hoja de ruta: la apertura del recinto para el Trofeu Taronja 2027 e iniciar una singladura como casa del valencianismo tras dejar a atrás más de cine años en el vetusto Mestalla.

Y uno de los emblemas del Nou Mestalla serán las doce nuevas torres de escaleras destinadas a conectar los dos niveles altos del graderío con la cota de calle. No se trata de un añadido menor. En un estadio concebido para 70.044 espectadores, el movimiento de miles de aficionados en los minutos previos y posteriores a cada partido es tan determinante como la visibilidad, la cubierta o el confort de las localidades. En contraposición, el actual Mestalla solo cuenta con dos torres (con rampa, escaleras y ascensor), en la fachada de la avenida de Aragón para acceder al tercer anillo, el de la ampliación en la era Paco Roig, donde se encuentran Grada de la Mar, Gol Gran y Gol Xicotet. Para el segundo anillo, superpuesto sobre el primero, se accede mediante escaleras dentro del propio estadio.

Valencia. Obras en Nou Mestalla El anillo exterior, donde posteriormente apoyará la cubierta, ya está prácticamente terminado SPD VLC

Fachada de mestalla, donde se observan las torres de escaleras / JM LOPEZ

Las doce torres de escalera forman ya parte de la imagen del futuro estadio, distribuidas a lo largo de toda su fachada. La solución técnica responde a una necesidad elemental en un estadio de gran aforo: garantizar el acceso y, sobre todo, la evacuación desde las cotas superiores. Cada escalera se organiza con una zanca central de 5,8 metros, alojada dentro del núcleo estructural, y dos zancas laterales de 2,9 metros, además de sus mesetas o descansillos. La circulación se articula mediante dos hélices opuestas que se encuentran en las zancas centrales, una disposición pensada para ordenar los flujos de subida y bajada en un espacio de uso intensivo.

El diseño de estas doce torres se resuelve en acero, pero sin renunciar a la lectura arquitectónica del estadio. La nueva estructura toma como referencia la estética del hormigón ya ejecutado y se inclina unos 8 grados radialmente hacia fuera, de forma coherente con la volumetría general del Nou Mestalla. Para que la imagen exterior no quede interrumpida, la fachada envolverá también estos núcleos, integrándolos en el perímetro del estadio.

Valencia. VLC SPD. Así van las obras del Nou Mestalla

Una de las torres de escaleras del Nou Mestalla durante su instalación / Miguel Ángel Montesinos

Cada torre se compone de varias subestructuras: el núcleo central, los tramos exteriores y descansillos, los arriostramientos, las propias escaleras, las vigas de transmisión y los componentes de fachada. El núcleo central se basa en dos cerchas planas. En cada nudo de esas cerchas se empotra una viga transversal, generando un marco capaz de recibir los esfuerzos de los tramos exteriores. Desde ese núcleo arrancan en voladizo los descansillos y las plataformas, apoyados en tres puntos: dos en los nudos de la cercha y uno en el punto medio de las vigas transversales. En total, cinco vigas salen de esos puntos para sostener la viga exterior curva y las placas ortótropas.

La peculiaridad estructural está en que la escalera no cae verticalmente, sino que se desploma hacia el exterior siguiendo la inclinación prevista. Esa geometría genera un momento volcador que obliga a anclar horizontalmente el núcleo de escaleras a varios niveles superiores de hormigón. La propia escala del estadio juega aquí a favor de la estabilidad: al existir un brazo mecánico amplio, el momento de vuelco se descompone en un par de fuerzas moderado. Esa restricción mejora también el comportamiento dinámico de la torre frente a cargas vivas, es decir, frente al movimiento simultáneo de los aficionados que quieran acceder a las gradas media y alta, que albergarán más de 45.000 espectadores: 14.675 plazas en la central y 31.000 en la superior.

Valencia. VLC SPD. Obras Nou Mestalla

Una de las torres de escaleras del Nou Mestalla / Miguel Ángel Montesinos

Las escaleras se suman a otros sistemas de movilidad vertical. El Valencia CF anunció en abril la incorporación de Otis como Stadium Partner para instalar 19 ascensores en el Nou Mestalla: diez distribuidos perimetralmente para dar servicio a todos los niveles —grada baja, media y alta—, seis destinados a zonas de Hospitality y tres montacargas para logística interna. El club vincula esta actuación a la mejora de la accesibilidad universal y a la gestión de flujos en un recinto de alta afluencia.

El hito de la cubierta

Por otro lado, las obras del Nou Mestalla afrontarán durante est emes una de sus fases más complejas: el izado de la cubierta del estadio. En este sentido, cada uno de los 50 pilares ya instalados en el solar de la avenida de Cortes Valencianas dispondrá de dos gatos hidráulicos, hasta sumar un total de 100 equipos que actuarán de forma simultánea y coordinada mediante un sistema informatizado que sincronizará todos los movimientos.

La cubierta, que tendrá un peso de 4.800 toneladas y protegerá los 70.044 asientos del nuevo estadio valencianista, se apoyará sobre esos 50 pilares de 38 metros de altura y con un peso de más de 30 toneladas cada uno, cuya instalación fue finalizada a principios de junio al igual que el anillo de compresión.

La elevación se realizará de forma progresiva, centímetro a centímetro, para repartir las cargas de manera uniforme y evitar deformaciones en la estructura. Además, los técnicos controlarán de forma permanente el comportamiento de la cubierta y la tensión de los cables durante toda la operación.

Fuente: Levante - EMV

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