08 de diciembre de 2018
08.12.2018
VALENCIA CF-SEVILLA FC

Una final en Mestalla

La victoria es vital para esquivar la crisis y mantener opciones de Champions

08.12.2018 | 12:18

"Bien chavales, bien" dice Marcelino a sus futbolistas cuando finaliza la sesión de entrenamiento del viernes por la mañana. Era la última antes del partido de esta tarde ante el Sevilla en el que el Valencia CF se juega gran parte de sus aspiraciones de meterse en puestos de Liga de Campeones, y el entrenador es perfectamente consciente de lo que puede venir después si su equipo no logra la victoria. Sabe que nadie escapa a la ley de los resultados y anima a sus futbolistas al tiempo que les agradece la buena actitud y predisposición mostrada durante la sesión de trabajo. Es el gran concepto a corregir respecto el partido anterior en el que su equipo no tuvo intensidad a pesar de lo mal que está en la clasificación y de que jugaba en el Bernabéu. Contra eso, Marcelino preparó una sesión de trabajo basada en el ritmo alto y lo hizo con un equipo que mucho se parecerá al once inicial que salte a Mestalla.

Pero ¿se solucionan los problemas del Valencia CF ganando al Sevilla? La verdad es que no, pero ganar hoy sirve de mucho. Primero evitará que la crisis se escenifique en todo su esplendor en Mestalla y ante los ojos del propietario Peter Lim que tiene previsto llegar este sábado a València y estar en Mestalla, y segundo le permite recortar puntos ante el que se presume gran rival para estar en la Champions si se acepta que de los cuatro puestos, tres son para Barça, Real Madrid y Atlético. El equipo que entrena Machín tiene 27 puntos que son diez más de los que tiene el Valencia. Si no aprovecha la oportunidad de ponerse a siete puntos, pensar en estar en la Liga de Campeones la temporada que viene es casi ciencia ficción por mucho que Marcelino se empeñe en decir que es vital pero no definitivo. Si el Sevilla se lleva los tres puntos se pone a trece, si eso no es definitivo, ¿qué lo es?

Eso sí, a falta de que comience el encuentro, parece claro que el Valencia no caerá en la misma piedra que el sábado pasado, es decir, el rival no le superará por intensidad y ello ha de agradecerse al partido del pasado martes en Mestalla en copa del Rey ante el Ebro, ese que Mateu Alemany calificó de intrascendente. Lo cierto es que ante un rival menor y con el resultado a favor, algunos de los jugadores salieron a pasearse y Mestalla se dio cuenta pronto: pitos al equipo, reacción en el segundo tiempo y lo que es más importante, cambio de discurso del entrenador, que a su manera dejó muy claro que hubo futbolistas que no se tomaron el partido como una oportunidad. Señaló claramente a Batshuayi. Ganar al Sevilla de Pablo Machín no garantiza nada porque el Valencia CF lo que necesita es encadenar tres victorias consecutivas, pero la mejor manera de hacerlo es pensar únicamente en el primer partido, que luego vendrá el del Eibar en Ipurua y por último el del Huesca en Mestalla.

El Sevilla, por su parte, se presenta en Mestalla pletórico en lo deportivo y con la intención de terminar el año metido en la pelea por el campeonato, pero envuelto en una rocambolesca situación social, ya que el club está muy cerca de ser vendido a un fondo chino. La operación está adelantada y la intención es que quede cerrada antes de este lunes, día de la Junta de accionistas del conjunto sevillista. Está por ver hasta qué punto la inestabilidad social puede repercutir en lo deportivo, por ello Mestalla tiene la oportunidad de poner a prueba la fortaleza mental del Sevilla.

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