31 de enero de 2019
31.01.2019
ANÁLISIS

Dos pases de crack, otro paso adelante en el Valencia CF

Kang In dejó huella en Copa y eleva su rol dentro del equipo

31.01.2019 | 17:56
Dos pases de crack, otro paso adelante en el Valencia CF
Dos pases de crack, otro paso adelante en el Valencia CF

La noche del martes fue tremenda. Mestalla y el equipo se fundieron en uno para vivir el gran partido que necesitaban. No fue una velada cualquiera. La remontada ante el Getafe será recordada por la explosión de emociones, por la rivalidad ardiente entre los dos equipos, por el duelo de entrenadores, por el hat-trick de Rodrigo Moreno y por un sinfín de detalles. Entre las figuras imprescindibles también quedará Kang In, determinante de verdad. Por primera vez, el surcoreano experimentó la sensación única de transformarse en héroe.

Esta eliminatoria queda ligada a su nombre para siempre. En el Coliseum empezó marcando territorio ante Damián y no se dejó intimidar. Las imágenes del pisotón del uruguayo también forman parte de la historia. Kang In sabe lo que es celebrar un gol en Mestalla (Bayer Leverkusen, en el Taronja) y ha disfrutado de buenos partidos en la Copa, pero lo sucedido ante el Getafe es otra dimensión. Por el contexto, por el momento y por el valor de la acción. Marcelino confió en Kang In en un contexto de alta tensión y su respuesta competitiva fue animal. Entró con empate a uno y participó de manera decisiva en el 2-1 y el 3-1. Todo en cuestión de un minuto. En tiempo añadido tuvo el arranque de genio que llevaba varios partidos prometiendo. Primero fue un balón desde la derecha a la espalda de la defensa para Mina, al más puro estilo Messi. Segundo, conexión con Gameiro, carrera y pase al espacio perfecto para lanzar la carrera en profundidad del atacante francés. Kang In fue visión, precisión, decisión y personalidad.

En diagonal desde la derecha

Los adjetivos superlativos están más justificados que nunca. Cabeza levantada y golpeo. Con 17 años, el balón podría haberle quemado, podrían haberle fallado los nervios o haber intentado asegurar con otro tipo de maniobra, pero Kang In decidió tirar de magia. El pase para Santi Mina, buscando espacio en conducción para aplicar su zurda –con varios rivales encima desde el vértice del área hacia el interior–, es una locura. El canterano actuó desde la banda derecha y terminó con Ferran por detrás, como lateral. Marcelino ya advirtió de esa posibilidad en una entrevista en SUPER. Kang In no es un extremo, su naturaleza y sus condiciones físicas son otras (no tiene esa punta de velocidad). El míster le había utilizado casi siempre desde la banda izquierda, también como segundo punta; ante el Getafe descubrió la variante: arrancar desde la derecha rompiendo en diagonal, maniobrando para buscar el centro.

Kang In desequilibria por lectura de juego, por determinación, por precisión en el golpeo y por pase, profundo, ideal para lanzar el ataque rápido o poner a los delanteros mano a mano con el portero rival. Como se hizo evidente en el 3-1 con Gameiro. El canterano crece cuando interviene con continuidad y se siente eje del juego. Marcelino es pefectamente consciente y por eso le concede un marco de autonomía medio, sin librarle de responsabilidades cuando toca trabajar sin balón: "Creo que es un jugador que se puede adaptar a las tres posiciones del ataque, tiene libertad de movimientos... Una cosa es posición de inicio y otra libertad de movimientos. Todas esas posiciones le permiten al futbolista jugar. Con su edad, alternarlas, lo único que le va a hacer es bien. Cuanto más polivalencia tenga y más posibilidades tenga de cubrir posiciones, más opciones tendrá".

La apuesta da frutos

Paso a paso. Kang In ha demostrado que puede sumar. El surcoreano ha hecho sacrificios importantes durante esta temporada y ha trabajado para llegar a este punto. No ha sido fácil y ahora toca dar el siguiente paso, que siempre es el más complicado. Getafe no fue un golpe de suerte... fue un golpe de genio buscado. Marcelino ha sido valiente en la apuesta. El perfil del adversario y el hambre de Copa obligaron a matizar el martes la naturaleza del once titular, por eso Kang In arrancó desde el banquillo. Hasta estos cuartos vuelta, el mediapunta había sido titular siempre, ante Sporting y Ebro, ante el que estuvo realmente bien. Sobre todo, en Mestalla, donde le pegaron duro. Toda esa inversión –que también ha servido para conectar a otros jóvenes como Ferran, Diakhaby o Toni Lato– ha tenido premio.

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