20 de mayo de 2019
20.05.2019
COPA DEL REY

A Sevilla en un 600 para ver la final de Copa entre Barça y Valencia

Santi Raga y Nacho Machancoses, de la Peña Valencianista Sentiment pel Mon, protagonizan una de las historias más emotivas que rodean a la final de Sevilla

20.05.2019 | 23:49
A Sevilla en un 600 para ver la final de Copa entre Barça y Valencia
A Sevilla en un 600 para ver la final de Copa entre Barça y Valencia

Por el Valencia CF se hace lo que sea y por una final de Copa del Rey más todavía. Que se lo digan a Santi Raga y Nacho Machancoses. Dos aficionados del Valencia que este martes a las nueve de la mañana partirán por carretera rumbo a Sevilla. No lo harán con un coche normal. El vehículo será especial. Tanto como la aventura hasta el Villamarín que les espera en los próximos días. Santi y Nacho se pondrán al volante de un viejo Seat 600 de 1962 con más de 57 años de edad 'tuneado' para la ocasión con motivos valencianistas. Un sueño hecho realidad que está a punto de arrancar. SUPER compartió las horas previas al viaje. Están emocionados y deseosos de empezar a rodar. No es para menos. Este lunes a última hora de la tarde, justo después de salir de sus trabajos, preparaban los últimos detalles. Han volado a muchos países de vacaciones, pero este puede ser el viaje de sus vidas. Por 'sentiment', seguro. «Antes lo he cogido y me he puesto a llorar de la emoción y la ilusión que siento», reconoce Santi.

Santi y Nacho llevan muchos años acudiendo juntos a Mestalla para disfrutar y sufrir con su Valencia con su Peña Valencianista Sentiment pel Mon. Desde los años ochenta. Ya forma parte de sus vidas. Han reído, llorado, celebrado y soñado despiertos desde sus butacas de Gol Gran Bajo. El sueño de ellos era volver a una final a bordo de un 600. La idea surgió hace diez años. «La idea surgió con Nacho, con el que voy siempre al fútbol, hace diez años dijimos que alguna vez en la vida tendríamos que ir a una final en 600. Por aquel entonces no teníamos todavía ni el coche, ni la final. Yo de niño tenía unos vecinos en Patraix que tenía un 600 sin arreglar. Yo bajaba a jugar y a imaginarme que conducía y le decía al dueño, a Pepe, que algún día el 600 sería mío. Hace tres años lo compré, lo reparamos y ya tenemos la final, así que no lo dudamos. Las promesas están para cumplirlas».

Lo primero que hizo Santi después de conseguir el coche fue valencianizarlo. El encargado de la decoración fue el artista fallero José Luis Platero. Al 600 no le falta detalle. El escudo del Centenario, el palmarés del Valencia y una infinidad de nombres de leyendas que hicieron más grande al club y que pasearán por toda España: Kempes, Villa, Albelda, Mundo, Clamarunt, Ayala, Fernando, Wilkes, Vicente, Castellanos, Silva, Saura, Quincoces, Pasieguito, Cañizares, Piojo, Mata, Voro, Arias, Carboni, Baraja y alguien casi tan importante, el mítico utillero Españeta. El 600 rinde homenaje a todos ellos. «No hay ningún nombre de un jugador en activo por eso pusimos los nombres de nuestros ídolos de ahora y siempre. Queríamos que estuviera Waldo como homenaje y hasta hemos puesto en pequeñito a Mijatovic porque al final nos marcó en su etapa aquí. Ojalá dentro de unos años añadamos los nombres de Parejo o de otros como campeones de 2019». El coche también luce un gran murciélago en la parte trasera, el año de fundación -1919- y como no podía ser de otra forma, sus dos nombres con la correspondiente banderita de España como si de un mundial de Rally se tratase. El coche es para guardarlo en el museo del Valencia. Están cuidados todos los detalles. Hasta un 'palmito' en recuerdo del fallecido Jaume Ortí. En el interior llevarán bufandas, gorras, una senyera, un 'ninot' valencianista en honor a las Fallas, el libro oficial del Centenario y hasta los estatutos del club. También un Don Quijote y Sancho Panza que es como muchos conocen a esta singular pareja de valencianistas. Muy 'bonico'.


La pregunta es... ¿aguantará los 654 kilómetros que separan Valencia de Sevilla? El 600 ofrece plenas garantías para llegar a su destino sin problemas. El viernes pasado pasó la ITV. El motor está en perfectas condiciones y lo único es que hay que estar pendiente de la gasolina. Gasta poco más de 8 litros a los 100 y la pega es que hay que parar cada 90 kilómetros. «Cada 80-90 kilómetros hay que parar por precaución para que no suba la temperatura. Que conste que nosotros no tenemos ni idea de mecácnica pero vamos a hacer caso a los que nos diga. Pararemos». Tampoco les va a importar. Quieren disfrutar del trayecto y la llegada no está prevista hasta el sábado por la mañana. «El coche es mío y voy a conducir yo».

Primera parada en Utiel

El primer punto de la hoja de ruta es almorzar en Utiel, comer en Villanueva de la Jara para ver a unos familiares y dormir en Almagro. Serán cinco días de aventuras y anécdotas que, gane o pierda el equipo el partido, nunca olvidarán. Muchos serán los coches, furgonetas, motos y caravanas que les adelantarán por el camino y a buen seguro que les saludan con los sonidos de los cláxones. «Nosotros llevaremos el himno del Valencia en cassette, el coche mantiene la radio original y hemos puesto dos altavoces para que suene mejor». Hoy a las nueve está previsto que partan desde Mestalla y, como dice Santi, «con paciencia, ánimo y mucha ilusión por conseguir la Copa». Si la afición puede llegar a Sevilla en 600 también el equipo puede tumbar al FC Barcelona de Messi. ¿Por qué no?

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