10 de agosto de 2019
10.08.2019
TROFEO NARANJA El rival

La mano de Conte

La personalidad del italiano se siente por carácter y por pizarra

10.08.2019 | 11:23

El Inter está gestando algo importante. Esa es la sensación que llega desde Appiano Gentile, localidad donde se encuentra el centro deportivo nerazzurro. El fichaje de Romelu Lukaku, arrebatado a la Juve, es un ejemplo más dentro de un verano ilusionante en fondo y forma. Antonio Conte está en el centro de la efervescencia futbolística y caracterial. El entrenador de italiano (nacido en Lecce, hace 50 años) ha marcado territorio tras tomar el relevo de Luciano Spalletti, que no proporcionó el salto de categoría que la familia Zhang imaginaba. El equipo viene de conquistar plaza Champions dos temporadas seguidas, pero su forma de competir nunca ha sido convincente y falló en los objetivos importantes, víctima de un vestuario fracturado y putrefacto. La apuesta conjunta es muy potente. Después de contratar el pasado mes de diciembre a Beppe Marotta como CEO deportivo, el Inter se ha puesto en manos del entrenador martillo que elevó a la Juve hasta el paraíso, restauró el orgullo de Italia como guía de la selección y conquistó Inglaterra con el Chelsea. «¿Por qué el Inter y por qué yo? Porque compartimos la ambición, el coraje, el hambre y la determinación, ahora es nuestro turno», el técnico fue rotundo en su presentación. Las certezas superan a las dudas y eso es mucho teniendo en cuenta que es el Inter, que es un club roturado por los altos y los bajos. Ahora tiene un gran entrenador, la comunión con la afición, un buen vestuario, la ambición compartida y la entrega al trabajo diario. La energía positiva envuelve todo lo nerazzurro.

Conte está disfrutando y esa es una mala señal para sus adversarios. «Me gusta trabajar con estos jugadores, su disponibilidad es absoluta». Conte regala pocos arrumacos y la dedicatoria no es casual. Un mes después de echar a rodar, la fuerza de su identidad es reconocible, dentro y fuera del campo. Victoria ante el Lugano, derrota (1-0) ante el Manchester United, empates ante Juve, Tottenham y PSG más una goleada al Pro Sesto, que era más un entrenamiento. Tras la prueba ante el gigante de París, Thomas Tuchel dibujó la cualidad esencial del Inter que viene: «Hemos sufrido sufrido con su agresividad, luchaban por cada balón». El equipo de Conte se atrevió a adelantar su línea de tres en defensa, pese a la velocidad de Mbappé.

Ganar ayuda a ganar

La pretemporada tiene un valor, no es lo mismo ganar, perder o empatar. Cada minuto tiene valor y cada entrenamiento se trabaja con la exigencia de un partido de Liga de Campeones. «Después de una jornada con Conte no estás cansado...estás muerto», llegó a decir Chiellini, capo de la Juve y de la Azzurra, en referencia a las sesiones contianas por masacrantes, largas e intensas. La condición física, siempre al top. Los movimientos tácticos, se repiten de forma obsesiva. Este verano ya se han visto los resultados a balón parado y con goles marca de la casa: balón del carrilero al delantero, que corta y de primeras lanza la llegada del interior a zona de definición tras un desmarque de ruptura por la espalda de la zaga rival.

Todavía hay mucho margen de mejora, con ajustes sobre la pizarra y lagunas por resolver (con la línea de tres en defensa, por ejemplo) o con la dimensión que puede tomar el ataque con Lukaku o con el fichaje de Dzeko, al que también se espera. En este ciclo partidos, el Inter ha jugado con el joven Sebastiano Espósito (ha gustado mucho, generación 2002), jugadores que no cuentan como Longo o Perisic, otros que que se han ido como Puscas y jóvenes por rodar como Colidio. Lukaku no está previsto en Mestalla, pero sí Lautaro, recién llegado tras la Copa América. El colectivo está por encima de los nombres. «Hemos mejorado en mentalidad, en hambre, en mecanismos, en la voluntad de agredir al adversario y reconquistar el balón. Todo eso me genera entusiasmo». Así se está rearmando el Inter en palabras de su entrenador.


Conte es el macho alfa

Lukaku (65 millones de euros, traspaso más alto de la historia) no será la última pieza de un mercado importante en el que también han llegado Godín, Stefano Sensi, Nicolò Barella o Lazaro. Pese a todo, el primer paso de Conte fue tocar la fibra del grupo. Cero primedonne. El míster marcó una línea clara: estas conmigo o contra mi. Reponsabilidad y compromiso máximo. Por eso Mauro Icardi está apartado, por eso se ha invitado a salir a Radja Nainggolan, por eso no se apostó por Keita Baldé y jugadores que dieron problemas en el pasado o cuyo perfil no se adapta a la idea de juego están en la rampa de salida, como Ivan Perisic.

El menosprecio de Ramos

La Pinetina está bunquerizada. El blindaje y los principios recuerdan a la etapa de José Mourinho, que remató ciclo con el Triplete: Serie A, Coppa y Champions 2010. El golpe sobre la mesa es literal. Al estilo Marcelino, los kilos se miden como los kilómetros en los entrenamientos. En el Chelsea generó una revolución cuando prohibió la pizza, las bebidas azucaradas o el ketchup. Antes de los partidos ensalada y pollo. Otra cuestión que le irrita son el desorden en las redes sociales.

Cuando su nombre se relacionó con el Real Madrid como alternativa a Julen Lopetegui, faltó profundidad en el análisis y conocimiento del método. La amenaza de Sergio Ramos –«el respeto se gana no se impone»– estuvo fuera de lugar. La plantilla del Inter está entusiasmada, los que estaban y los que han llegado seducidos por su manera de trabajar, por su ética y por los resultados en estos primeros amistosos. «Es cierto que pido mucho a los futbolistas, pero también les doy en la misma proporción».

El míster les ha convencido de que siguiendo su doctrina serán mejores y han asumido el reto: exprimir sus límites. Las líneas maestras empiezan a apreciarse: pressing alto, ataque rápido, vuelo a toda banda y –sobre todo– peronalidad para dominar e imponer su iniciativa, su empuje, su verticalidad e intensidad para ganar duelos. Samir Handanovic es capitán y líder discreto. Skriniar hace sentir se poderío físico y ha asumido responsabilidades en el primer pase (vertical). Ha recuperado a Dalbert y Candreva para doblar las bandas y ha construido un buen centro del campo en torno a la sociedad Brozovic-Sensi. El italiano juega de interior y el croata cerca de la base. Los dos intercambian alturas y ayudan en la construcción. Mientras Barella se integra, Sensi está dando un alto nivel desde ya por su buen pie para el balón parado y su sagacidad; aporta dinamismo, creatividad, juega en corto, en largo y lanza a los carrileros, punto contiano esencial. El Valencia CF tiene rival en el Trofeu Taronja. En Mestalla se presenta un equipo pensado para terminar con el monólogo de la todopoderosa Juventus en Italia.

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