05 de septiembre de 2019
05.09.2019
LA AFICIÓN ESPERABA MÁS

La apuesta por el Valencia CF 19/20 quedó a medias

Solo un 25% creen que el VCF ha mejorado la plantilla de la temporada anterior

05.09.2019 | 19:00
La apuesta por el Valencia CF 19/20 quedó a medias

La desconexión entre València y Singapur ha dejado inacabada la planificación de la plantilla del Valencia CF 2019/20, lo que se traduce en una sensación entre los aficionados de que el club no ha mejorado de una manera sensible el equipo respecto a la temporada anterior y no ha apostado de manera clara y rotunda por un salto de calidad significativo. Es algo que se palpa en el ambiente, que fuimos captando en los mensajes de los protagonistas a medida que pasaban las semanas y los fichajes no llegaban, que se hizo muy evidente en el momento en que se planteó la salida de Rodrigo Moreno al Atlético de Madrid y que también queda reflejado en esta encuesta de la edición digital de SUPER, según la cual la mitad de los lectores que dejaron su voto estiman que el potencial de la plantilla que peleará por los objetivos de esta campaña es similar al de la anterior, Rodrigo incluido.

¿Crees que ha mejorado su plantilla el Valencia CF? Con más de 6.000 votos registrados, el 49% de los participantes respondieron a la pregunta en el sentido de que el resultado de este mercado de verano es una plantilla igual a la anterior. Con el ingreso de la Champions asegurado durante dos ejercicios consecutivos, algo que no había ocurrido hasta ahora en la era Peter Lim, no son pocos los que esperaban algo más, un golpe de mano, un fichaje que de verdad marcara una diferencia notable para mejorar el equipo que había conquistado con mucho sufrimiento el cuarto puesto y el título de la Copa del Rey. Todo empezó bien con el intercambio Neto-Cillessen y Mina-Maxi Gómez con FC Barcelona y Celta, dos operaciones con las que, siempre sobre el papel, el Valencia CF parecía sumar algún punto más en dos posiciones estratégicas como portería y delantero centro.

La posibilidad de recuperar a Nicolás Otamendi fue el punto álgido del verano y, a la vez, un punto de inflexión, porque además de ser una operación complicada desde el punto de vista financiero, la llegada del 'General' nunca fue bien vista por Marcelino en su empeño por mantener el orden y el equilibrio de roles establecido en el vestuario, a pesar de que deportivamente sí era un fichaje que daba otra dimensión a la defensa. A partir de ese momento todo se empezó a torcer. Lim bloqueó la llegada de Rafinha, fichaje que estaba prácticamente cerrado, para dar protagonismo a los jóvenes de la casa, Kang In Lee y Ferran Torres, que en los planes del área técnica podían marcharse cedidos para ganar minutos en otro club. Llegó la crisis que forzó la Cumbre de Singapur, Con Mateu y hasta Marcelino viajando a la otra parte del mundo en plena pretemporada del equipo en Suiza.

Los fichajes de Mangala y Jaume Costa, que en ningún caso eran primeras opciones y está por ver si van a mejorar las prestaciones de Roncaglia y Lato, llegaron en un momento de extrema tensión, después de que se llegara a plantear la salida del director general e incluso del entrenador por discrepancias con las directrices de la propiedad, que tuvieron el fogonazo definitivo cuando el máximo accionista acordó el traspaso de Rodrigo al Atlético sin tener garantizado un recambio a la altura de las exigencias. Al final, el refuerzo que esperaba Marcelino para el ataque, que primero fue Denis Suárez y después Rafinha Alcántara, lo tendrá que buscar en futbolistas como Kang In y Ferran, así como en Sobrino y Manu Vallejo, que pugnan por ser el cuarto delantero del equipo cuando no estaba prevista su presencia al cierre del mercado el 3 de septiembre. El resto, los mismos que la temporada pasada con la irrupción de Thierry por la lesión de Piccini.

Entre el 51% restante de los votantes, por cierto, casi empate técnico entre los que piensan que es mejor esta plantilla que la anterior y los que están convencidos de que es peor.

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