05 de octubre de 2019
05.10.2019
CRÓNICA
Valencia CF 21Alavés

Tres puntos de Maxi Gómez

El Valencia CF se impone al Alavés y escala posiciones en la tabla en un partido espeso

05.10.2019 | 21:39
Tres puntos de Maxi Gómez
Tres puntos de Maxi Gómez

Dificilmente habría ganado este partido el Valencia CF sin esa acción de Maxi Gómez. Fue tras una buena combinación entre Parejo y Rodrigo que iba a culminar el 'killer' con un buen desmarque, aguantando el intento del defensa por desequilibrarlo y haciéndose hueco entre varios contrarios para acabar cruzando la pelota fuera del alcance del portero. Un gol de auténtico delantero y además cuando más lo necesitaba el equipo, que no lo tenía nada claro a la hora de jugar hacia adelante y además alimentaba con errores de bulto la escasa inspiración ofensiva del Alavés, que solo dos minutos antes había estado a punto de adelantarse.

¿La diferencia? En este caso la combinación entre sus dos delanteros, Joselu y Lucas Pérez, acabó con un disparo de este último que se fue muy cerca de la escuadra, pero fuera.


Después, en la segunda mitad el capitán resolvería a lo Panenka un penalti cometido por Sivera sobre él mismo poniendo el 2-0, aunque tampoco iba a ser definitivo. Solo tipos con personalidad son capaces de algo así, después de haber fallado hace apenas tres días en la portería de enfrente, y en una tarde en la que no te está saliendo absolutamente nada.


No había merecido el Valencia CF el 0-3 que le endosó el miércoles el Ajax, aunque sí hizo algunos méritos para no haber ganado este partido, que se acabó llevando no sin sufrimiento y buenas dosis de incertidumbre después de que el Alavés recortase diferencias en el 89 con el tanto de Lucas Pérez, tras un malísimo despeje de Garay.

La táctica del Alavés quedó clara desde el inicio, presión adelantada para provocar errores y que la pelota no le llegue a Parejo, que además tampoco tenía su tarde. Con tan sencilla receta al Valencia se le puso el partido realmente cuesta arriba, solo Rodrigo, otra vez, generaba auténtico peligro cerca del área rival. Una magnífica combinación suya con Cheryshev terminaba con un centro que Sivera le quitaba prácticamente de la cabeza a Maxi, preparado para machacar la red. 

Más allá del resultado, lo de la Champions fue en definitiva un buen espectáculo para el aficionado. Nada que ver con esto, que es como si se tratase de otro deporte, jugado a otra velocidad, encadenando despropósitos... Se podría decir que se lo llevó el menos malo.

Con errores y todo el conjunto valencianista cerraba la primera mitad con buenas vibraciones, en el área del Alavés y rondando el segundo gol de la tarde, que pudo hacer Rodrigo en un par de ocasiones. En una de ellas, chocó con la cabeza de un defensa y acabó como un boxeador, con el ojo hinchado.


Pero tanto se le apagaron las luces al Valencia CF en la segunda mitad que se fundieron también algunos focos de la parte de tribuna, poniendo incluso en riesgo la continuidad del partido. Se detuvo el juego durante algunos minutos, los que aprovechó la grada para enseñarle al propietario la puerta de salida, aunque en realidad no le fue nada mal la pausa al equipo de Celades. Porque lo que en realidad estaba en riesgo, más allá de la retransmisión televisiva, era el resultado, la ventaja que le daba en el marcador el gol del uruguayo.


El Valencia CF, sea o no por cansancio, estaba prácticamente KO y era golpeado por el Alavés con tres llegadas seguidas en menos de cuatro minutos en las que rozó el empate, Lucas Pérez y dos veces Joselu perdonaban ante Cillessen. No es Diakhaby de mediocentro la mejor herencia de Marcelino, aunque a Celades tampoco le fue mal en esa recta final del choque. A partir de ahí el equipo cogió un poco de aire y Parejo empezó a aparecer en posiciones más avanzadas, donde provocó el penalti que al final significó la victoria.

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