18 de noviembre de 2019
18.11.2019
RECUPERACIÓN

Gonçalo Guedes vuelve con el chip cambiado

El jugador portugués se ha apoyado en su círculo de confianza para salir de su espiral de negatividad

18.11.2019 | 14:15
Gonçalo Guedes vuelve con el chip cambiado

"Hay un cambio en el comportamiento de Gonçalo evidente, no sabemos si Jorge Mendes o el médico de Portugal o quien sea, pero está más colaborador, más positivo, lo vemos con ganas, sin discutir nada, lo notamos más tranquilo, es un cambio grande y al primero que le va a ayudar es al jugador. Es una buena noticia para él y para todo el equipo porque lo vamos a necesitar". El vestuario del Valencia CF celebra el renovado estado de ánimo de Gonçalo Guedes y la energía positiva con la que ha regresado de sus dos visitas a Portugal en la última semana. Escuchar a su círculo de confianza familiar y profesional le ha sentado más que bien. En el seno del club están convencidos de que el cambio de chip del portugués, unido a la hoja de ruta marcada por el médico de la selección lusa Jose Carlos Noronha, son el mejor punto de partida posible para que Gonçalo supere definitivamente la lesión de tobillo que le ha apartado de los terrenos de juego más de un mes y, lo más importante, para que recupere su mejor versión en el campo y su estatus de jugador referencial en el Valencia.

Albert Celades ha sido el primero en mostrarse exigente con el futbolista hasta el punto de que no le ha temblado el pulso para sentarlo en el banquillo cuando lo ha merecido, pero sabe de su potencial y lo espera con los brazos abiertos. El técnico y sus compañeros son conscientes de que el Valencia puede ser infinitamente mejor con un Guedes a pleno rendimiento.

No ha sido un arranque de temporada fácil para Guedes. Al portugués le ha costado digerir los cambios en el banquillo por su vinculación con Marcelino García Toral y el estilo directo de transiciones rápidas del técnico asturiano le venía como anillo al dedo a sus condiciones de fútbol vertical y explosivo. Sus actuaciones con Celades no estuvieron a la altura de su nivel y acabaron por costarle el banquillo. En poco más de un mes fue suplente en tres ocasiones. Las mismas que en las dos temporadas anteriores con Marcelino. Las cosas no le estaban saliendo bien y lejos de que eso se convirtiera en un estímulo de superación, el jugador se fue sumergiendo en una espiral de negatividad que no sumaba y por supuesto no era el mejor contexto posible para sacar su mejor fútbol.

Para colmo, llegó la lesión en el tobillo con su selección –recibió una entrada del ucraniano Ruslan Malinovskyi- y un error en el diagnóstico médico del doctor Pedro López Mateu que acabó por frustrarle. El doctor, ya apartado del primer equipo, le diagnosticó una simple torsión y le permitió entrenar al día siguiente en Paterna cuando en realidad sufría una fractura trabecular en el astrágalo con un periodo estimado de recuperación de alrededor de un mes. Celades se impacientó y Guedes directamente se desquició hasta el punto de pedir un permiso especial al club para viajar a Portugal y ponerse en manos del doctor Noronha. La incertidumbre por su tobillo le estaba quemando por dentro. Se sentía angustiado y nervioso. La situación ya era insostenible.

Sus dos últimas visitas a Portugal durante la última semana han significado un punto de inflexión para el jugador a nivel mental. Guedes ha reseteado y ha empezado de cero gracias a la ayuda de su más estrecho círculo de confianza que va desde desde sus familiares y amigos hasta su agente y el médico de la selección. El futbolista, que ya viajó a Portugal a principios de semana en busca de soluciones médicas, regresó este fin de semana a su país aprovechando el parón liguero para disfrutar de los suyos en un ambiente familiar. "La vieja guardia", escribía en redes sociales sobre una fotografía con toda su familia reunida en torno a una mesa.

Guedes ha seguido al pie de la letra las pautas de trabajo marcadas por los médicos durante su estancia en Portugal y hoy se incorpora al trabajo en la ciudad deportiva de Paterna en pleno proceso de recuperación. Tiene mucho trabajo por delante. Tanto como ilusiones renovadas. Será difícil verlo en acción antes del parón de Navidad, pero los plazos ahora son secundarios. Lo importante es el cambio. Si Guedes antes pensaba en lo mal que le estaban saliendo las cosas y lo mucho que se estaba perdiendo, ahora piensa en que cada vez queda menos para volver al césped y ser ese Guedes en el que siguen creyendo ciegamente su familia, sus amigos, su agente, su médico, su club, su entrenador y todos y cada uno de sus compañeros y los miembros del vestuario. El Guedes que todos quieren.

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