03 de marzo de 2020
03.03.2020
CRISIS DEL CORONAVIRUS

No habrá magia en Mestalla para la Champions

El Valencia CF ya jugó un partido de Copa sin público ante el Deportivo en el año 2006

03.03.2020 | 23:48
No habrá magia en Mestalla para la Champions

Salvador Illa, ministro de Sanidad, sugirió ayer que el partido entre la Atalanta y el Valencia CF que se ha de disputar en Mestalla el próximo diez de este mes sea a puerta cerrada por motivos de seguridad ante el riesgo de contagio del coronavirus. Es, evidentemente, una sugerencia con forma de decisión que se toma desde el punto de vista sanitario pero que para el Valencia CF tiene consecuencias negativas en lo meramente deportivo. Se puede afirmar por lo tanto, y sin intención alguna de frivolizar, que los astros se han alineado contra los intereses del conjunto de Mestalla.

El Valencia CF perdió el partido de ida en Italia 4-1 y necesita ganar en su estadio 3-0 o por una diferencia de más tres goles para darle la vuela a la eliminatoria -con 4-1 iría a la prórroga-. Esto desde el punto de vista deportivo es toda una machada muy difícil de lograr pero es 'menos difícil' si el partido es en tu estadio y con tu afición. Es menos difícil si se logra la conexión mágica entre el valencianismo y sus futbolistas. Cuando terminó el partido de Milán nadie creía en la remontada, pero conforme se acercaba el día el valencianismo se iba encomendando a la magia de Mestalla que ahora no podrá ser por 'obra y gracia' del coronavirus', una pandemia que cada vez castiga a más países de diferentes continentes.

La sugerencia que hizo ayer el Ministerio de Sanidad ha sido recogida por la consejera de Sanidad Universal y Salud Pública, Ana Barceló, que afirmó que este miércoles remitirá al Valencia CF la instrucción del Ministerio y, salvo sorpresa, el partido se jugará a puerta cerrada, por lo que los futbolistas de Albert Celades no contarán con el apoyo de sus aficionados para lograr el reto. De momento el club blanquinegro ayer martes no había recibido notificación alguna por parte de la Generalitat, si bien lo normal es que la reciba este miércoles. En este sentido, algo similar sucede con la UEFA, que es el organismo que organiza la Liga de Campeones, competición a la que pertenece el encuentro del miércoles de la semana que viene.

Al respecto, la UEFA también está esperando a que se pronuncien de manera formal las autoridades locales para tomar cartas en el asunto. El organismo del fútbol europeo está en permanente contacto con el Valencia CF y con la Generalitat y el Ayuntamiento de València pero no puede tomar una decisión, es decir, si las autoridades políticas de un país deciden que un partido es a puerta cerrada, la UEFA no se va a oponer porque se trata de un caso de salud. La UEFA sí se ha mostrado activa para oponerse a que unos aficionados se desplacen de un país a otro pero siempre ha sido por cuestiones de seguridad en los casos de algunos grupos ultras, es decir, no va a pronunciarse para que los aficionados valencianistas puedan acudir a Mestalla a animar a su equipo y los de la Atalanta se tengan que quedar en Italia. Eso sí, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, aseguraba ayer en Italia que el partido de Champions entre la Juventus y el Olympique de Lyon que se ha de disputar el próximo martes 17 de este mes se jugará como estaba previsto, es decir, con público.


El Tratado Schengen

Por otra parte, no se puede impedir a los aficionados italianos que abandonen si país a no ser que lo haga su propio gobierno o la Unión Europea y amparado en una cuestión de seguridad o sanidad púbica, porque atenta contra la libertad de movimiento de las personas dentro de la Unión Europea que recoge el Tratado de Schengen. Más allá de lo garantistas que sean los tratados y leyes europeas, es evidente que también hay un aspecto de responsabilidad individual de cada persona, es decir, es responsbilidad de la propia persona no abandonar el país si tiene síntomas susceptibles de ser diagnosticados como coronavirus, más si cabe si varias localidades del norte de Italia han sido declarado zona roja. La conclusión es que Mestalla se prepara para vivir sin público otro partido. No es en absoluto del agrado del club, que lógicamente prefiere que se juege con la afición valencianista y sin los seguidores italianos, pero es plenamente consciente de que eso no está en su mano. De hecho, el Valencia CF ha estado trabajando para que el partido se disputara sin la presencia de los aficionados italianos.

El penalti de Megía


La última vez que esto sucedió fue el pasado uno de febrero de 2006 en un partido de Copa del Rey. El colegiado Megía Dávila lo suspendió porque una moneda impactó sobre uno de los jueces de línea, Ejido Rozas, y se volvió a jugar a puerta cerrada. Todo comenzó el jueves 26 de enero en un partido de vuelta de cuartos de final de la Copa del Rey. El de ida una semana antes, lo había ganado el conjunto gallego en Riazor por 1-0. El Valencia CF entrenado por Quique Flores tenía la posibilidad de meterse en unas semifinales de Copa y Mestalla tenía ganas de remontar la eliminatoria. El asturiano David Villa marcó el gol del empate con un zurdazo en el minuto 43 del primer tiempo y en medio de la celebración, un aficionado le lanzó una moneda al juez de línea Ejido Rozas. El objeto impactó en él y le provoca una herida muy vistosa porque de ella manaba abundante sangre. Ante esto, el colegiado madrileño Megía Dávila suspendió el partido inmediatamente.Hasta la disputa de los minutos que faltaban para terminar el encuentro, el presidente del Deportivo, César Augusto Lendoiro, intentó ir a la justicia ordinaria para que el conjunto gallego pasara la ronda pero finalmente hubo partido en Mestalla. Fue un jueves uno de febrero y a puerta vacía. El partido lo ganaba el Valencia CF gracias al gol del Guaje pero llegó el minuto 69 y el Megía Dávila tenía una as en la manga. Se sacó de la chistera un penalti en contra de los valencianistas que Víctor Sánchez del Amo, hasta hace unas semanas entrenador del Málaga, se encargó de transformar en gol para apear a los valencianistas de la copa del Rey.

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