25 de mayo de 2020
25.05.2020
Superdeporte
LA OTRA HISTORIA

"Prefirió los 'petrodólares' a las 'naranjapesetas' del Valencia"

Descubre con SUPER todos los nombres y los secretos de los 'fichajes' que no pudieron jugar en el equipo de Mestalla

26.05.2020 | 02:10
"Prefirió los 'petrodólares' a las 'naranjapesetas' del Valencia"
"Prefirió los 'petrodólares' a las 'naranjapesetas' del Valencia"
"Prefirió los 'petrodólares' a las 'naranjapesetas' del Valencia"

Con el calor llegan los fichajes, meses en los que los aficionados viven pendientes de cómo su equipo va a reforzarse para competir más y mejor la próxima temporada. Negociaciones y noticias recurrentes que no siempre tienen un final feliz. La historia de todos los clubes tiene un lado que, año a año, se vuelve cada día más oculto: el de los fichajes que nunca fructifican. ¿Qué habría sido del Valencia CF si jugadores como Juninho, Ibrahimovic, Oblak o Falcao se hubieran enfundado su camiseta? ¿Y si la Lazio hubiera cedido con Favalli y Carboni nunca hubiera venido? ¿Y dónde habría acabado Baraja, si en julio de 2000 Pedro Cortés hubiese ganado la partida al Real Madrid para traerse a Claude Makelele? ¿Hubiera igualado Baros los impresionantes números de David Villa? Preguntas infinitas, preguntas que jamás tendrán respuesta.

Más allá del interminable tira y afloja con el Real Oviedo por Ricardo Bango a principios de los 90, las historias de los fichajes imposibles en el Valencia se multiplicaron verdaderamente con la presidencia de Francisco Roig. En el verano de 1997 los periódicos en València informaban de los sueños de grandeza del empresario de Poble Nou, que se atrevió a seducir a las estrellas italianas Roberto Baggio y Alessandro del Piero con tal de curar la herida que había dejado el año anterior la marcha de Pedja Mijatovic al Real Madrid.

Tres años antes, en 1994, el club contrató al portero de la selección española. Si bien, los extravagantes 'Mono' Navarro Montoya y Bernard Lama, el arquero de los pantalones siempre largos, podían haberle complicado a Andoni Zubizarreta aquellos cuatro años como titular sin discusión. El francés del PSG con el que negoció el Valencia, curiosamente, se vería obligado en 1998 a ceder su puesto en la selección campeona del mundo a Fabien Barthez por culpa del cannabis... Había dado positivo en un control antidopaje.


El Milan se acabó llevando a Ibrahim Ba, explosivo banda derecha que no fue a más

Para Paco Roig, "ilusión" y "Valencia campeón" eran palabras clave sobre las que alimentaba sus proyectos, y eso requería mucho movimiento en el mercado. Intentó fichajes de todos los colores con viajes incluidos a Burdeos, a la ciudad alemana Bochum o a Lisboa a la caza de jugadores como Ibrahim Ba, exótico extremo del Girondins, con el pelo tintado de rubio platino, que a golpe de dinero se llevó el Milan; el zurdo Dariusz Wosz, frío como el hielo, o el luso Dimas Teixeira. Este lateral zurdo del Benfica y el italiano Giuseppe Favalli eran las primeras opciones de un Valencia que terminó fichando, bastante más barato, a un lateral de 32 años, Amedeo Carboni. Roig se desplazó a Roma para traerse al 'capitano', contra reloj, en los últimos días de agosto de 1997.

Djorkaeff, petrodólares y 'naranjapesetas'

Otros fichajes con los que el Valencia se empeñó y acabó estrellándose fueron los de Jordi Lardín y Ángel Cuéllar, zurdos de Espanyol y Betis, que acabarían con las camisetas del Atleti y el Barça. Pero si hay un caso significativo es el de Youri Djorkaeff. El exquisito mediapunta de origen armenio estuvo varias veces a un paso que nunca dio. El Inter terminó por llevarse el 'gato al agua' pagando al PSG 800 millones de pesetas en junio de 1996. Así lo resumió Roig: "Ha preferido los 'petrodólares' del Inter a las 'naranjapesetas' del Valencia. Estoy un poco triste. Nos reunimos en Cannes, habíamos hablado con el jugador tres o cuatro veces...". Pasadas unas semanas, el Valencia creyó sacarse la espina de Djorkaeff depositando en la Liga los mil millones de la cláusula de Valery Karpin (Real Sociedad). Sin embargo, el sensacional 'todocampista' ruso solo permaneció un año y fue en el Celta donde encontró su mejor versión.

En enero del mismo año la afición se ilusionó por unos días imaginándose la dupla Suker-Mijatovic. Al final, nada. Suker, deseado por Jesús Martínez desde el verano del 95, dejó el Sevilla para irse al Real Madrid. El croata tardó muy poco en comprometerse con los blancos, meses después le acompañaría el montenegrino. Sin embargo, Paco Roig lograría revolucionar València y toda la Liga con Romario, aunque su rendimiento no estuvo a la altura. Los deseos del entonces presidente fueron haberlo rodeado de otro compatriota: El 'Animal' Edmundo. Solo habían transcurrido unos meses de su ilusionante presentación contra el Atlético cuando Romario pidió volver a Brasil. El presidente del Flamengo, Kleber Leite, se presentó en València. Era octubre del 96. Y Roig le reclamó como contrapartida a Sávio o Bebeto. Nada salió: Sávio fue al Madrid, Bebeto al Sevilla y Romario regresó a su país hasta que en marzo Valdano lo quiso de vuelta. El locuaz entrenador argentino fijó el objetivo también en Juninho Paulista, pequeño mediapunta que jugaba en el 'Boro' inglés y lució después en el Atleti. 

Los Imposibles 1991-2000
*Lehmann (Schalke 04, 1997, 1998); Bruno N'Gotty (Lyon, 1994, 1995), Solozabal (Atético, 1995), Dimas (Benfica, 1996, 1997); Makelele (Celta, 2000), Ibrahim Ba (Girondins, 1997), Djorkaeff (PSG, 1995, 1996), Dariusz Wosz (Bochum1996, 1997), Jordi Lardín (Espanyol, 1997); Davor Suker (Sevilla, 1995, 1996) y Savio Bortolini (Flamengo, 1996).

*Bernard Lama (PSG, 1994, 1995), Navarro Montoya (Boca Juniors, 1993, 1994); Jörg Heinrich (Borussia Dortmund, 1997, 1998), Favalli (Lazio, 1997); Sergio González (Espanyol, 2000), Cuéllar (Betis, 1995), Juninho (Middlesbrough, 1997); Bebeto (Flamengo, 1996), Hernán Crespo (Parma, 1996) y Mario Jardel (Oporto 1999, 2000; Sporting, 2002).

En el cambio de siglo, ya sin Roig, el Valencia se topó con un muro en su voluntariosas intentonas de fortalecer el ataque. El durísimo presidente Jorge Pinto da Costa, del Oporto, se negó en rotundo, y varias veces, a soltar a Mario Jardel. Ni siquiera en 2002, cuando jugaba ya para el Sporting, tampoco pudo caer el fichaje de este brasileño que se cansó de hacer goles en Portugal. Y lo mismo pasaría con el chileno Marcelo Salas o con el también brasileño Giovanni Elber. En los primeros años de 2000 probaron suerte, tratando de convencer al Bayern sin recompensa, Javier Subirats primero y después Jesús García Pitarch, que cambió su objetivo con éxito hacia Ricardo Oliveira. 

"Hemos llegado a un acuerdo con él (Marcelo Salas), pero de nada servirá si el jugador no soluciona los problemas con su equipo", aseguraba Jaume Ortí en julio de 2001. No hubo solución con la Lazio ni con el artillero de pelo largo que, como pasó años atrás con Dimas, lateral de la selección portuguesa, eligió la oferta de la Juventus de Turín. Durante los inicios del siglo XXI, el Valencia parecía tener una maldición con los delanteros de renombre en la búsqueda de un sustituto para el demoledor Claudio 'Piojo' López. Ni Salas, ni Elber, ni Jardel, ni el serbio Kovacevic, ni el jovencísimo talento del Ajax Zlatan Ibrahimovic... Ni John Dahl Tomasson poco después. El mismo año de intentarlo con Zlatan sucedieron también las rocambolescas historias de Cristiano Ronaldo y Samuel Eto'o.

"Sí, yo tuve fichado a Cristiano"

La personalidad de Paco Roig renace con el caso del extremo portugués. "Sí, yo tuve fichado a Cristiano Ronaldo para 'Cor i Força' en el año 2003", confesó seis años después de aquello. Entre enero y febrero de 2003 el expresidente alcanzó un acuerdo en Madrid con el representante Jorge Mendes para que un joven Ronaldo, de 17 años, y Ricardo Quaresma ficharan por el Valencia, si él obtenía el respaldo suficiente para regresar a la presidencia. El precio del negocio se fijaba en nueve millones de euros y con el 30 de mayo como fecha de caducidad. Ese verano las acciones de Buatista Soler mantendrían el orden establecido: Ortí en la presidencia y Manuel Llorente al mando de las finanzas. Caducado mayo, el Valencia siguió intentándolo. Llorente viajó a Lisboa con García Pitarch para negociar con el Sporting, ofreciendo seis millones y Diego Alonso... Imposible. Los ingleses ya estaban presentes disparando el precio a cotas inalcanzables.

Casi en paralelo, el accionista mayoritario, Bautista Soler, trabajaba para la contratación de una 'gacela' que la estaba rompiendo con el Mallorca: Samuel Etoo. Después de una cena con el camerunés en Madrid, el constructor llegó a comentar que el Valencia estaba "cerca" del fichaje del delantero al que Luis Aragonés había hecho explotar en Palma. Bautista confiaba en hacer valer un acuerdo para cinco temporadas, pero el jugador que era propiedad del Madrid se fue al año siguiente al Barcelona. "Mi abogado estuvo en ello hasta las 00:00 menos dos minutos, no fui al Valencia porque los seres supremos no quisieron". ¿A qué o a quién se refería Eto'o con esas palabras en la 'Cadena Ser' en 2006? ¿A Florentino Pérez? "No quiero polémicas... me refiero a Dios", respondió el delantero.


Kromkamp llegó a un acuerdo con el VCF para cinco años, pero la liquidez del Villarreal gustó más al AZ holandés

Un par de temporadas después el club pinchó en hueso con el Liverpool para fichar a Milan Baros, que había estado sobresaliente en la Euro 2004. Fue el máximo goleador. Rafa Benítez, ya entrenador 'red', acusó a los de Mestalla de negociar de forma "ilegal" por hacerlo mientras el jugador tenía contrato en vigor. No se llegó a firmar al checo ni al realista Nihat Kahveci... Ni siquiera más tarde, en 2007, a Diego Forlán. El uruguayo cambió el Villarreal por el Atlético, pese a la insistencia de Quique, con llamadas incluidas, para que eligiese el Valencia. Asimismo, el técnico madrileño se quedó con las ganas de dirigir al holandés Van der Vaart. Miguel Ángel Ruiz era ya el director deportivo en sustitución de Carboni, quien un par de meses atrás había echado el resto por otro jugador tulipán, Wesley Sneijder. En este caso, Quique no tenía nada claro que el mediocentro del Ajax diera el famoso "perfil".

La presentación fantasma de Simao Sabrosa

Por entonces, en concreto en julio de 2006, el Valencia CF se estrellaría nuevamente con el Benfica. En el último momento se cayó por tierra el acuerdo alcanzado para comprar a Simao Sabrosa por 15 millones... Toda parecía pactado, con el jugador en la ciudad, presto y dispuesto para haber sido la estrella en una calurosa noche de finales de julio en la que el equipo se presentó ante su afición.

Entre 2005 y 2007 no solo Simao, sino otros nombres como los de Sagnol, lateral del Bayern, Lucho González, volante del Oporto, o Kim Kallström, medio ofensivo del Olympique de Lyon, fueron protagonistas de verdaderos culebrones en la prensa valenciana. Eran tiempos de dar con un nuevo Baraja, con un nuevo Albelda. Un día estaban fichados y al otro un poco más lejos. Especialmente llamativo fue el caso de Christian Chivu, central elegido por Amedeo Carboni para sustituir a Roberto Fabián Ayala. No llegaría el rumano, que se marchó al Inter. Ni Jorge Andrade, portugués del Deportivo, que se había convertido en la principal alternativa. Vinieron Iván Helguera y Alexis Ruano. 



Lucho estaba destinado a ser el '8' que comenzase a dar descansos a Baraja.... El Porto FC fue inflexible

La portería, por supuesto, ofrece un capítulo extra. Transcurrida más de una década, el vacío que dejó Santiago Cañizares difícilmente ha podido cubrirse. Timo Hildeabrand dijo adiós tras un periplo con más penas que la única gloria de la Copa 2008. En 2009, Miguel Ángel Moyà aterrizó por cinco millones de euros bajo la dirección deportiva de Fernando Gómez. Unai Emery quería un nuevo portero, pese a contar con César, Guaita y Renan. La alternativa al mallorquín era Sergio Asenjo (Valladolid), niño precoz debajo de los palos, cuyo nombre tuvo apuntado un año antes en su agenda, igual que el de Moyà, Juan SánchezPrecisamente, en el verano de 2008 el exdelantero pudo haber hecho bueno un regreso que hubiera dado que hablar, el de Andrés Palop. Pero el Sevilla no cedió.

De vueltas con la portería, en mayo de 1998 el Valencia se hizo con Santiago Cañizares después de que, como él ha explicado recientemente, concluyera su contrato en el Madrid. No obstante, la historia podría haber sido otra si Ortí, Cortés y compañía hubieran apostado todo al otro nombre que tenían desde hacía meses encima de la mesa: Jens Lehmann. Finalmente, 'Cañete' eligió València como destino y el meta del Schalke y la selección germana marchó al Milan para unirse con varios compatriotas, entre ellos, uno que había contado también con una tentadora propuesta desde Mestalla, Christian Ziege.

 

Los Imposibles 2001-2010
*Asenjo (Real Valladolid, 2007, 2008); Sagnol (Monaco, 2000; Bayern, 2005), Andrade (Deportivo, 2006, 2007) Pernía (Getafe, 2007); Lucho González (Oporto, 2007), Sneijder (Ajax, 2007), Kallström (Lyon, 2006, 2007); Nihat (Real Sociedad, 2005, 2006), Milan Baros (Liverpool, 2005), Marcelo Salas (Lazio, 2001) y Van der Vaart (Hamburgo, 2007).

*Pepe Reina (Liverpool, 2006, 2007), Cavalieri (Palmeiras, 2007); Kromkamp (AZ, 2005), Chivu (Roma, 2007), Quaresma (Sporting, 2003), Zlatan Ibrahimovic (Ajax, 2003), Cristiano Ronaldo (Sporting, 2003), Simao (Benfica, 2006); Elber (Bayern Múnich, 2000, 2001), Tomasson (Milan, 2004), Eto'o (Mallorca, 2003), Kovacevic (Lazio, 2002) y Forlán (Villarreal, 2007).


¿Diego Alves o Jan Oblak?

Justamente en la portería ha estado el 'fichaje imposible' más sonado de esta última década. Mientras Amadeo Salvo y Rufete se debatían, a finales de junio de 2014, entre renovar la confianza de la titularidad en Diego Alves o lanzarse a por Jan Oblak, paradójicamente, en el Atlético veían al prometedor meta de la selección eslovena más cerca de València que del Manzanares. Pero en los primeros días de julio Alves renovó su contrato hasta 2019. El Valencia asumió una elección más conservadora en lo económico que el pago de los 16 millones de euros que hicieron efectivo a mediados de mes los rojiblancos. Hoy el ex del Benfica es el mejor portero del mundo. 

Un verano más tarde, el Valencia siguió buscándole competencia al brasileño tras la mala experiencia de Yoel. Y manejó una amplia terna siempre liderada por Gerónimo Rulli. Después de chocar un sinfín de veces contra la intransigencia de la Real Sociedad, y pese al preacuerdo existente con el arquero argentino, apareció por sorpresa el australiano Mat Ryan. Otro francés, como pasó con Lama veinte años antes, volvería a quedarse en el camino en la primera de las dos temporadas del binomio Marcelino-Mateu AlemanyNeto Murara terminaría ganando el pulso al corpulento portero que había enamorada al técnico en Villarreal, Alphonse Areola.

En 2012 la información valencianista no cesaba de apuntar los nombres de Lass Bangoura (Rayo Vallecano), por quien se pelearon sin resultado Valencia y Atlético, Mathieu Debuchy (Lille) o Gregory Van der Wiel. Braulio Vázquez había encontrado en el carrilero del Ajax la pieza para la parte derecha de la defensa que tanto había perseguido. "He acordado un contrato por cinco años con el Valencia. Ahora le toca negociar a los clubes para cerrar definitivamente el traspaso". Palabras de Van der Wiel, que no pasaron de ahí por la posición de fuerza del club de Ámsterdam. En septiembre obtuvieron por parte del PSG la oferta más suculenta que andaban buscando. 

Lo cierto es que los blanquinegros casi siempre han salido mal parados de la dureza negociadora que se gastan los clubes del norte de Europa. Si Paco Roig jamás presentó los 1.000 millones de pesetas que el Bochum quería por su capitán, Wosz, García Pitarch, que volvió con Peter Lim a la secretaría técnica, puede dar también fe de la complejidad de negociar en Alemania. Con todo prácticamente acordado con el extremo izquierdo Filip Kostic, el Valencia fue incapaz de hacer torcer el brazo del Stuttgart, que no bajó sus peticiones de los 15 millones de euros por un internacional serbio que hoy juega en el Eintracht doblando su valor de mercado. 


2015, verano de heridas: Imbula y Rodrigo Caio

Hablando del máximo accionista, Peter Lim, el caso Rodrigo Caio no puede dejarse en el tintero. El zaguero del Sao Paulo se habría puesto la camiseta blanquinegra de no ser porque su rodilla no superó los tests médicos en junio de 2015. Además, la polémica de su fichaje derivó en la explosión pública de las diferencias de criterio de Salvo, Rufete y Ayala con el inversor de Singapur... fue el detonante de la salida del club el 1 de julio de los tres primeros en favor del entrenador, Nuno. El técnico portugués tenía cocinado el fichaje de Caio, capacitado además para actuar de mediocentro, con Lim y Mendes y a espaldas del presidente y la dirección deportiva.

Este final trágico golpeó seriamente al futbolista, hundido después de no pasar hasta tres revisiones médicas: dos en València y una en Barcelona con el doctor Ramón Cugat. Una situación igualmente dolorosa había experimentado en 2012 Dídac Vilà. El lateral izquierdo no pasó las pruebas médicas por dudas con su pubis, pese a haber posado ya con la bufanda del equipo. Casualidades de la vida, el club cerró en los últimos días de agosto la contratación de un lateral al que el Milan había descartado en 2009 por el temor a las lesiones que el mal estado de su dentadura provocaba: Aly Cissokho. 


El OM quería 25 millones por Imbula. Al final el Oporto puso 20 y después el Stoke lo fichó por 24. El belga no ha triunfado

Entre los conflictos en materia de fichajes de aquel caliente verano de 2015 estuvo el nombre del mediocentro del Marsella Gianelli Imbula. El belga de raíz congoleña estaba loco por la música. El agente, su padre, y él mismo esperaron y esperaron al Valencia, pero Lim nunca concretó la inversión necesaria para convencer al club marsellés. Nuno prefería destinar 15 millones en Caio y apostar por el jovencísimo Danilo Barbosa, cedido del Braga. Las temporadas continuaron con el mal fario para fichar mediocentros: Ignacio Camacho (Málaga) y el croata Milan Badelj (Fiorentina) sirven como ejemplos hasta las llegadas de Francis Coquelin y Geoffrey Kondogbia.

 En los primeros momentos de Peter Lim al frente del club, delanteros como Radamel Falcao y Jackson Martínez, manejados por Jorge Mendes, despertaron la ilusión de los aficionados sin que finalmente llegaran al equipo. Entre los atacantes conducidos por el súper agente que no terminaron con la camiseta valencianista sobresalen dos jóvenes, Anthony Martial y Rafael Leao, fichados por el Manchester United y el Milan. En el caso del primero se prefirió la experiencia de Álvaro Negredo. Otro '9' que siempre ha sido un quiero y no puedo -o a la inversa-, presente una y otra en las listas de futuribles, es el mexicano Chicharito Hernández.


Martial compartió equipo con Kondogbia en el Monaco 2015. El Valencia no llegó a los 25 millones que querían por él

Recientemente, el futbolista de la factoría Mendes que ha podido lucir los colores blanquinegros ha sido el medio ofensivo Bruno Fernandes. El jugador que en pocos meses ha revolucionado, con su buen fútbol, al United entró en las negociaciones con el Barcelona para la venta de Rodrigo Moreno. Los catalanes lo querían para el futuro y pudo haber pasado medio año cedido en Mestalla, pero al final todo se rompió por la elección del jugador de irse a Old Trafford. 


 

Los Imposibles 2011-2020
*Rulli (Real Sociedad, 2015); Debuchy (Lille, 2012), Nico Pareja (Spartak Moscú, 2011), Nacho (Real Madrid, 2016), Dídac Vilà (Espanyol (2012); Imbula (O. Marsella, 2015), Camacho (Málaga, 2017), Bruno Fernandes (Sporting, 2019); Lass Bangoura (Rayo Vallecano), Kostic (Stuttgart, 2016) y Falcao (Monaco, 2014, 2015, 2019).

*Oblak (Benfica, 2014), Areola (PSG, 2017); Van der Wiel (Ajax, 2012), Hateboer (Atalanta, 2018), Rodrigo Caio (Sao Paulo, 2015), Sidnei (Benfica, 2016), Tiago Ilori (Sporting, 2013), Laguardia (Alavés, 2019), Marcano (Oporto, 2018), Badelj (Fiorentina, 2017), Martial (Monaco, 2014); Jackson Martínez (Oporto, 2014, 2015), Rafael Leao (Lille, 2019) y Javier 'Chicharito' Hernández (West Ham, 2018, 2019)

Los 'regresos interruptus': Raúl Albiol

Por último, siempre queda la nostalgia de los 'regresos interruptus'. Si en el pasado los porteros José Molina o Palop, o el lateral zurdo Nando, se quedaron con las ganas de volver a casa... Raúl Albiol es quien más ha sufrido en sus carnes esas ganas insatisfechas durante los últimos años. En buena medida, por la dificultad que entraña llegar a acuerdos con el peculiar presidente del Nápoles, Aurelio De Laurentiis. El productor de cine no tenía reparos en hablar a las claras de los propósitos del Valencia con el central de Vilamarxant. "Les dije que Albiol cuesta 15 millones. Si no, se queda aquí aunque no renueve"... Días más tarde, en junio de 2016, añadía: "El Valencia no se rinde, pero aún así no sube su oferta, se queda en los seis millones". 

Este es solo un extenso repaso a aquellos fichajes imposibles del Valencia CF... ¿Qué hubiera pasado si alguno o muchos de ellos hubieran vestido de blanquinegro? ¿Quién sabe? Probablemente, si existiera una manera de regresar al pasado, conociendo lo vivido, nadie cambiaría a Cañizares por Lehman ni a Rubén Baraja por Claude Makelele o Sergio González, los dos hombres que no pudo fichar Javier Subirats antes de pagar la cláusula de 2.000 millones del pucelano con el Atlético de Madrid.

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