21 de junio de 2020
21.06.2020
Superdeporte

La defensa que consiguió dejar la portería a cero

Objetivo cumplido, el equipo volvió a no encajar goles once partidos después y volvió a ganar

21.06.2020 | 23:15
La defensa que consiguió dejar la portería a cero

Once partidos después, el equipo consiguió dejar la portería a cero. La última vez que el Valencia CF no encajó goles fue ante el Celta, jornada 22 de LaLiga, también en Mestalla, victoria 1-0. No es una cuestión sin importancia. Aquella noche Celades formó con Jaume Domènech, Florenzi, Gabriel Paulista, Gayà y Garay, que se rompió el cruzado. Ante Osasuna, la retaguardía estuvo armada en torno a Cillessen, Florenzi, Paulista, Hugo y Jaume Costa. Los cinco, más Kondogbia (cuatro recuperaciones), estuvieron por encima del siete de valoración estadística. Cometieron poquitos errores, ninguno grave. No fue una actuación fulgurante, pero sí fue práctica. Rodrigo y Guedes fueron los mejores, quedan como grandes protagonistas, pero el paso al frente en busca de la solidez mínima e imprescindible para competir merece ser destacado.

Los 43 goles encajados en LaLiga y las sensaciones subrayan el problema y alimentan esa comparación constante con la etapa de Marcelino. Durante el ciclo de diez partidos encajando goles, el equipo sólo consiguió una victoria: 2-1 ante el Betis. Fue eliminado por el Granada en Copa del Rey y triturado por la Atalanta en Champions, 4-1 y 3-4. También se ha descompuesto ante Getafe o Real Sociedad. Por eso, cortar la sangría es un objetivo importante y estratégico. Tener que hacer más de dos goles para ganar siempre es un handicap enorme.

Primer partido Hugo-Gabriel

Aquella jornada ante el Celta se rompió Garay y después también ha faltado Gabriel, por distintos motivos, físicos y disciplinarios, como sucedió ante la Atalanta. Por primera vez, el Valencia consiguió defenderse con éxito y no encajar goles desde la lesión del central argentino. Lo hizo a través de la dupla Gabriel Paulista-Hugo Guillamón. Fueron sus primeros minutos. La impresión fue esperanzadora; la pareja tiene virtudes complementarias y el brasileño puede guiar el asentamiento. Osasuna también colaboró con una tímida puesta en escena, pronunciada por el buen arranque valencianista. Más allá de alguna concesión –lógica– durante el segundo acto, con 2-0, el camino a seguir está claro ante el Eibar.

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