08 de julio de 2020
08.07.2020
Superdeporte
EL ANÁLISIS

Kondogbia da un paso al frente en la 'recuperación'

Geoffrey tira del centro del campo, sostiene al equipo e impone su mando: 14 recuperaciones

08.07.2020 | 21:35
Kondogbia recuperó su mejor versión ante el Pucela.

El partido fue difícil de descifrar. El Valladolid tuvo sus momentos, cierto, pero no fue mejor que el Valencia. Kang In resolvió con un golpe de genio que se traduce en tres puntos y en una cuestión trascendental: un golpe de confianza. La victoria produce un giro en las sensaciones y permite atacar los partidos ante Leganés y Espanyol con la expectativa de Europa League viva. No estar en Champions es una decepción, pero no entrar en competición europea es demoledor en términos de prestigio. El equipo salvó la situación dejando dudas, pero también alguna certeza: Guedes está conectado, Maxi rompió su sequía, Manu Vallejo y Gameiro están por la labor de sumar en ausencia de Rodrigo... Por encima de todos, ante el Valladolid se elevó Kondogbia. Geoffrey desprendió determinación, fue con todo desde el primer segundo, tiro del equipo, sostuvo el centro del campo y se rehizo después de algún capítulo duro.

El gol en propia puerta en Ipurua le dolió. El paso al frente –en todos los apartados– durante esta crisis ha tenido formas distintas (alguna polémica) y faltaba por cristalizar sobre el campo, con rendimiento.

Primer MVP de la temporada

Hubo fases en las que Kike Pérez o Rubén Alcaraz jugaron demasiado cómodos (por la distancia entre líneas), pero el pasillo central estuvo mejor que en partidos precedentes. El volumen de Kondogbia ayudó a Parejo más cerca de sus mínimos. Geoffrey se hizo sentir en funciones vinculadas a la construcción: 77 de 84 en pases (10 en largo), el servicio para Kang In (que le cuenta como asistencia), tres disparos, dos regates. Kondo terminó como jugador con el valor estadístico más alto por primera vez esta temporada, aunque ante Atlético y Lille pico por encima del ocho.
El centrocampista franco-centroafricano brilló en defensa, donde siempre apareció para echar una mano. Kondo ofreció su versión más dominante, dobló al Valladolid en ímpetu, músculo y lectura de juego. El recuento final es potente: 14 balones recuperados, cuatro de cuatro en entradas, cuatro intercepciones y dos despejes. A tope.

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