08 de noviembre de 2020
08.11.2020
Superdeporte
LAS CHARLAS DEL BAR TORINO

"¿La solución del Valencia CF? El que sepa rezar, que rece"

Fernando García Berlanga. Un madrileño al que su padre, el valenciano más universal en lo que va de este siglo y todo el anterior, le inculcó el amor por el Valencia

08.11.2020 | 19:49
"¿La solución del Valencia CF? El que sepa rezar, que rece"

—¿Quién es Fernando García Berlanga Manrique?
—Un señor que se dedica a la radio. Desde que terminé la carrera de periodismo, de eso hace ya 25 años.

—¿Qué hace en la radio y dónde?
—Actualmente estoy en una emisora musical que está en Madrid que se llama Pepe Radio, en principio podría decir que es una emisora de Madrid, pero con las nuevas tecnologías es una emisora musical que no tiene fronteras. Está dedicada a un público adulto, de pop rock de los 70 hasta nuestros días, y yo hago el programa de la mañana, que va de las cinco a diez de la mañana, y se llama Buenos días Pepe Radio. Lo que hago es como un disc jockey a la antigua usanza, que aunque tengamos contenidos e información de servicio, lo que hago es poner música, pero no poner música por poner, es poner canciones que tienen algún sentido y explicar cosas del autor.

—No es un robot poniendo canciones.
—Claro. Hago radio un poco a la antigua usanza, porque he mamado la radio generalista. Digamos que soy un locutor de radio generalista haciendo radio musical.

—Lo salpica todo.
—Sí. Procuro que sea didáctico, para mucha gente, que igual no conocen determinados grupos o solistas... Salvo cosas de actualidad como por ejemplo el último disco de Bruce Springsteen, es muy complicado que suene música actual.

—De Bruce ahora más que nunca podrá poner la de 'No Surrender'.
—Sí, es inevitable en estos tiempos de pandemia rescatar esa canción.

—Entre nosotros, la prefiero antes que 'Resistiré' del Dúo Dinámico.
—Pues casi que también.

—Pero además es muy valencianista, ¿de dónde le viene ese valencianismo?
—Todo me lo inculcó mi padre. De pequeño recuerdo siempre los domingos ir a su despacho y escuchar el carrusel en la radio para ver qué hacía el Valencia CF y me fue aficionando. Y al final me hice yo más forofo que él, la verdad.

—Y el Valencia CF le eligió a usted.
—Sí, porque fíjate, yo he nacido en Madrid y la realidad es que el que era mi padrino, José Vicente Puente, cuando nací me hizo socio del Real Madrid.

—¡No me fastidie!
—Pero claro, al ver que cuando iba creciendo y me había hecho forofo del Valencia CF, me dio de baja.

—Deje que le diga que me da envidia, ¡eso es un honor! Digámosle a la gente quién fue su padre, esa persona que le aficionó al Valencia CF.
—Luis García Berlanga. Que es valenciano y como buen valenciano era muy del Valencia CF. Además, un tío mío, Fernando, estuvo en la directiva, pero por poco tiempo.

—Luis García Berlanga, el director de cine, es el valenciano más universal del siglo XX y de lo que llevamos del XXI.
—Sí, algo conocido es... Él era muy aficionado al Valencia CF, pero como en muchas otras cosas procuraba contenerse. Anda que no he visto partidos con él que en silencio daba patadas contra el suelo.

—¿No me diga? Se contenía, pero, ¿dónde lo veían?
—En casa, a él no le gustaba ir al campo porque se ponía muy nervioso. Prefería verlo tumbado en el sofá pero vamos, retorciéndose.

—Supongo que a él, dado que tuvo que ir a Madrid por cuestiones de trabajo porque allí está la industria del cine, el fútbol le serviría como ancla a su pasado, a su esencia.
—Sí, sin duda. Como vivía en Madrid, era una manera de estar unido a su tierra. Lo que pasa es que lo intentaba hacer con moderación, al final el forofismo me lo pegó a mí.

—Total, que Berlanga, el de las películas exuberantes con personajes exuberantes, era comedido en la vida cotidiana...
—Sí, procuraba, procuraba. De hecho a veces veía que yo me cabreaba y me decía que me tranquilizara. Ya no soy de pegar gritos y esas cosas, como cuando tenía quince o veinte años, pero ese forofismo lo mantengo todavía, me sigo enfadando y poniéndome nervioso y algunos días hasta me cuesta cenar si ha perdido el Valencia CF.

—Hay que luchar para no perderlo.
—Procuro no perderlo y es algo que mi mujer me echa en cara, que a veces antepongo el fútbol a por ejemplo a salir a cenar con ella.

—Eso el que no es del Valencia CF no lo entenderá jamás, ¡por supuesto que voy a ver el partido antes que ir a cenar!
—Que juegue el Valencia CF para mí es... aunque sepa que vamos a perder, eso me da igual, yo siempre tengo la esperanza de que me voy a llevar una alegría.

—Es madrileño pero, ¿hasta qué punto el Valencia CF también le sirve como ancla a sus orígenes valencianos? ¿O es solo fútbol?
—No, no, ni mucho menos, yo siempre digo que aunque haya nacido en Madrid me siento medio valenciano y no solamente por el fútbol, por muchas otras cosas. Cuando voy a València disfruto un montón. Si pudiera viviría en València y no solo porque podría ir al fútbol, porque a lo mejor en el mes de octubre incluso me podría ir a la playa a tomar un arrocito.

—Me ha dicho un pajarito que la última vez que vio un partido del Valencia CF con su padre fue el debut de Isco en Copa del Rey.
—Así es, fue el último partido que vi con él, uno de Copa ante el Logroñés. Lo vimos juntos en casa y de hecho él me preguntó por quién era ese chico, me dijo, tiene buena pinta. Y mira si ha tenido buena pinta aunque ahora se ha estropeado un poquito.

—¿Cuál era su jugador favorito?
—Él me hablaba mucho de la época de la Delantera Eléctrica. Mijatovic también le impresionó mucho aunque luego saliera mal del Valencia CF, y después David Villa.

—¿Y cómo está viviendo desde la distancia la situación actual generada por Meriton?
—Lo vivo con preocupación, porque lo que veo es que el Valencia CF a nivel deportivo no tiene ningún plan y cuando sucede eso es que lo demás, no te voy a decir que sea secundario, pero acaba hasta sobrando. ¿A dónde vamos sin dirección deportiva y sin nadie que tire del carro del equipo? Cuando no hay nadie en los despachos y tampoco ves que en el campo haya un nivelazo la preocupación es máxima porque además es un año complicado, si el equipo se mete abajo en la clasificación va a ser muy difícil salir.

—A temblar...
—Ese es el problema. Y en los despachos no hay ningún plan, es como que dejan los días pasar y a ver qué ocurre.

—La preocupación que es común a todos. No sabemos a dónde va el club en estos momentos.
—Ese es el gran problema. Entiendo que es un año complicado para el fútbol, pero lo es para todo el mundo. La pandemia está provocando unas situaciones que no habíamos vivido nunca, pero dentro de lo que cabe todos los equipos tienen un plan, y les podrá salir mejor o peor, pero es que el Valencia CF no tiene ninguno, cero. Hay unos señores que no se sabe muy bien lo que hacen ni porqué están en València, y luego está el propietario, que para qué hablar de Peter Lim, que está desaparecido en combate. Que esta vez no ha tenido ni la dignidad de conocer al entrenador que han fichado, ni hablar con él. Es inaudito, yo creo que un club como el Valencia CF no se merece esto.

—El Covid justifica que no viaje, pero hoy en día hay tanta tecnología para hablar...
—Y claro, no hay director deportivo ni cabeza visible alguna, solo el tal Murthy, un señor que ha ido engañando a todo el mundo, incluido al entrenador. ¿Qué credibilidad tiene para nadie en el club y con respecto a los jugadores? Y encima tenemos un entrenador que si no hubiera tenido que pagar tres millones para irse ya no estaría. Fíjate qué situación tan dantesca. Y estamos en noviembre. ¡Fíjate si queda!

—Le veo decepcionado con Peter Lim...
—Pues bastante, nunca seré de los que diga que no puede ser que venga gente de fuera, porque tienes el ejemplo del fútbol inglés donde hay gente que ha invertido y ha comprado equipos de fútbol, y ves que las cosas las hacen dentro de un orden y que cuidan su inversión, pero es que este señor no sé qué demonios piensa hacer con el Valencia porque es ahora un barco a la deriva y no sé si el plan es largarse y desinvertir, pero claro, en estos momentos, quién te va a comprar el club.

—¿En la distancia también se ve el desapego entre club y afición?
—Es que ahí no solo influye la marcha del equipo y las cosas que se están haciendo mal, el hecho de que no se pueda ir cada domingo al campo también te aleja un poco de la situación, porque todo esto que estamos viviendo si Mestalla estuviera abierto, pues igual otro gallo cantaría. Igual esta gente se pensaba un poco las cosas antes de hacerlas. Ahora para ellos es más sencillo porque no tienen la presión del público, el campo está vacío. Si estuviera lleno no sé yo si tendrían bemoles para esta desidia en la que han sumido el club. Creo que la palabra es desidia, cuando tu no tienes un proyecto deportivo es porque no te da la gana. Pues anda que no hay gente que estaría dispuesta a estar en el Valencia. Pero vamos, ¿el desapego de los aficionados? Por mi parte no, pero entiendo que haya gente que tenga otras prioridades.

—¿Sigue esperando desesperadamente cada partido del Valencia CF del fin de semana?
—Por supuesto, los veo, evidentemente. ¿Qué le vamos a hacer? Uno no elige ser de un equipo. Yo soy del Valencia CF y a muerte. En los malos tiempos pues habrá que aguantarse y cuando vengan buenos disfrutar de ellos, que ya sabemos que no son eternos, desgraciadamente.

—Desde la distancia, ¿ve alguna solución al problema casi societario que se le plantea al Valencia?
—¿Solución? ¿Sabes cuál sería la mejor solución ahora mismo? No la quiero porque significaría un desastre para nuestras vidas y trabajos, pero sería que por el Covid se volviera a parar la Liga.

—Pero depende de dónde nos pille clasificados...
—Si mientras tanto hay que seguir jugando a fútbol, el problema es que cada vez vamos a esta más abajo en la clasificación.

—Me refería a Peter Lim.
—Lo mejor que podría hacer es básicamente vender. Ya ha entrado en un estado de desafección que nadie le queremos, nadie. Y porque sabemos que el interés por el Valencia es cero, yo entiendo que querrá salvar su inversión hasta donde pueda o donde deba, pero también hay mucha gente que invierte dinero en negocios, nos sale mal y no tenemos que salir como podemos, pues oiga, haga usted lo mismo y deje que alguien se haga cargo del Valencia. Es que para estar así desde Singapur... Es que nos vamos a segunda y el Valencia en segunda es sinónimo de desaparición.

—Es imposible que Peter Lim le seduzca ya...
—Después de todo lo que ha pasado, no creo. No.

—¿Llegó a seducirle?
—Al principio sí. No me gustó que cuando llegó impusiera a Nuno y se acabara cargando a Rufete y a Ayala, que creo que lo estaban haciendo bien, y que eran dos jugadores que tenían muy claro lo que era el Valencia CF y lo que tenía que ser en el futuro. Yo creo que ahí, a pesar de que ese año el equipo funcionó, no supimos realmente ver para lo que este señor había venido aquí. Y yo creo que es para tener una especie de laboratorio de jugadores con su amigo Mendes, un laboratorio que a lo mejor ahora se le ha venido a abajo al no estar en Europa y por la pandemia, y entras en una situación económica que no te permite mantener determinadas cosas en la plantilla, pero vamos, yo creo que queda ya muy claro que el Valencia CF no lo compró porque quería que fuera uno de los mejores equipos de Europa, si no simplemente porque quería hacer negocio con el señor Jorge Mendes.

—Ahí ya nos enseñó la patita por debajo de la puerta...
—Claro, lo que pasa es que en ese momento no lo supimos ver, pero luego se ha vuelto a repetir la historia. Durante un par de años confía en un modelo de gestión con un señor de fútbol como Alemany que es el que dirige la parcela deportiva y el que trae a Marcelino, le va bien dos años porque son dos años en Champions y se gana la Copa, pero acto seguido deshace eso en un par de meses. Nunca hemos llegado a saber porqué, unos dicen porque estos señores habían creado un Valencia paralelo o no sé qué. Mira, yo lo que sí sé es que la pelotita entraba, el equipo estaba en Champions y a nivel económico el Valencia era más viable de lo que lo es hoy.

—La clave de lo que genera esa decisión es que Peter Lim querrá que le vaya bien al Valencia CF porque eso supone que a él le va bien, pero esta decisión rompe esa ecuación...
—Claro. Eso demuestra que probablemente la decisión de este señor al comprar el Valencia CF es para tener una especie de mercado de jugadores, porque si a ti lo que te prima es que el equipo vaya bien y esté en Champions y sea viable, pues no tomas esas decisiones a la ligera, como cargarse un proyecto que funcionaba y que incluso le había dado un título.

—Y qué título, la Copa del año del Centenario...
—¡Encima! Es que no lo entiendo.

—El equipo Bronco y Copero por excelencia le gana la Copa al Barça de Messi el año de su Centenario.
—Eso supone mostrar definitivamente para qué tiene el Valencia.

—¿Con lo de Mateu podemos interpretar que Lim no ha venido a hacer un Valencia CF grande?
—Eso está claro, pero, ¿y? Si se te hunde el laboratorio no tienes nada, y va camino de hundirse.

—Sin estar en Europa y con el Covid, el laboratorio no sirve.
—Efectivamente, es lo que hemos visto este año, que tampoco ha habido grandes traspasos. En Europa sí, los ingleses, que siempre tienen dinero para todo, pero el resto han sido cesiones y ya te lo pagaré...

—Y como valencianista en Madrid, ¿en qué medida se sientes representado por Peter Lim o Murthy?
—Nada, en absoluto. Yo creo que Anil Murthy debería estar fuera del Valencia hace tiempo. Es una vergüenza. La historia y el prestigio del Valencia CF no se merecen tener a ese señor ahí.

—El Valencia CF tiene un presidente con el que no se identifica ningún valencianista.
—Otra demostración de lo poco que le importa a Peter Lim el Valencia ya. Yo creo que si tú quieres estar bien representado en la ciudad en la que has hecho una inversión, no entiendo que tengas a Anil. Ya me parece grave que vaya mintiendo a la gente del club, o que no cumplas lo que dices, es que este señor no nos olvidemos que es el que hace un año y pico mando callar a los aficionados porque estaban protestándole. ¿Quién eres tú para mandar callar a la gente que es soberana y que paga por ir al campo?

—Hay una comparación irresistible, a Ortí le pitaron por no hacer fichajes tras ganar la Liga y pidió por favor que le dejaran hablar.
—Es todo tan circense que me da pena. A veces prefiero no pensarlo mucho y espero a que llegue el próximo partido y a ver qué pasa. Con esta situación normalmente en el campo no salen las cosas independientemente de que el equipo tenga más o menos recursos o mejores o peores jugadores, si no hay tranquilidad, con este ambiente que se respira de desidia al final el futbolista en el campo acaba perdido.

—Se extrapola al equipo.
—Muchas veces se dice, es que no quiere entrar la pelotita, pero la pelotita entra cuando las cosas se hacen bien, porque el fútbol en eso es muy justo. A los que no se lo toman en serio, al final les pasa factura, y yo creo que ahora mismo el problema del Valencia CF es que está dirigido por gente que no se lo toma en serio, no sé si porque no tienen ni idea, o porque les trae sin cuidado porque están ya como de huida y el jefe les ha dicho que en un tiempo determinado se van a largar, no lo sé. Estoy seguro que los jugadores eso lo perciben cada día.

—¿Y cómo se es valencianista en Madrid en estas circustancias? ¿Le machacan mucho?
—Claro que me machacan, pero a esto ya estoy acostumbrado desde pequeño. Yo iba al colegio los lunes ya dispuesto a que se metieran conmigo con todo tipo de burlas. No te olvides que cuando yo iba al colegio viví por ejemplo el descenso a segunda división...

—Uf, estará curado de espanto.
—Fíjate tú, tener que vivir esa circunstancia. Fue una llorera tremenda, tenía catorce años. Me acuerdo de ir al Bernabéu a ver al Valencia contra el Castilla, que ganamos 2-3 en los últimos minutos. Íbamos perdiendo 2-1.

—En segunda división...
—Sí, sí. Fui con mi padre y con mi padrino, fuimos los tres. Mi padrino era del Madrid y fue quien nos consiguió las entradas.

—Su padrino fue quien le hizo socio del Madrid unos años antes...
—El mismo.

—Pero ahí se vengó, le llevó a ver al filial contra el Valencia CF.
—No hombre, el pobre sabía que yo sufría con el Valencia CF.

—Ya sabía que le había perdido para su causa madridista.
—Sí. En la zona donde tenía él el abono estaba también Rafa Azcona, que era muy del Madrid, y Enrique Herreros, el hijo de Enrique Herreros el dibujante, que también era tremendamente forofo del Madrid. Y claro, que yo fuera a veces con ellos les repateaba un poco porque sabían que yo era del Valencia.

—Toda la vida contra la corriente.
—Ahora en los chats que tengo con amigos cada derrota me la restriegan por la cara diciéndome que nos vamos a ir a segunda y esas cosas.

—¿Tiene familia?
—Sí, tengo dos hijas pequeñas pero el fútbol no les interesa lo más mínimo.

—¿Y tampoco lo ha intentado?
—Tampoco mucho. ¿Sabes qué pasa? Yo he llegado a un estado que prefiero ver el fútbol solo y que no me moleste nadie. Me encierro en una habitación con la televisión, y así me puedo cagar en lo que quiera y no pasa nada. Es más, a veces hasta dejo el móvil alejado para no tener la tentación de meterme en redes sociales a poner alguna burrada. Esto de las redes sociales es un peligro, no se puede ver el fútbol con el móvil cerca porque en cualquier momento dices lo que no piensas. Además, ahora con esto del VAR, la polémica arbitral ha crecido, en vez de disminuir ha crecido, esto es inaudito, que una cosa que se suponía venía a ayudar a los árbitros se haya vuelto en su contra, es como que los desnuda aún más.. Mejor no tener el móvil cerca.

—Veo que es uno de los ilusos como yo que pensaba que el VAR traería justicia...
—Sí, porque yo he visto otros deportes e incluso en Europa, cómo se utiliza el VAR y no pasan las cosas que pasan aquí. Hay cosas que no hay por dónde cogerlas. El Valencia este año ya ha sufrido algunas, como en Vigo. Ver cómo se tira la línea de fuera de juego del gol de Aspas es vergonzoso para acabar queriendo justificar que no era fuera de juego... O el asunto de los penaltis, es que no hay por dónde cogerlo, al final dices, para esto mejor que no lo hubieran puesto. Y a muchos árbitros los están dejando en muy mal lugar, porque están tomando decisiones que son muy poco justificables. Antes era lo que él había visto en el campo y punto pelota, pero ahora que lo están viendo muchas veces en una sala ¿cómo pueden justificar algunas cosas?

—¿Le queda algún mensaje que lanzar al valencianismo o a Lim?
—Pues ahora mismo diría que el que sepa rezar, que rece, y nada más.

—¿Qué me está diciendo?
—Que el que sepa rezar, que rece, yo a esto no le veo solución, porque mira, yo podría pensar que a lo mejor el equipo por sí solo sería capaz de aislarse y salir adelante, pero es que tampoco veo liderazgo como para hacer eso, ni compromiso. No voy a dudar del compromiso de los jóvenes ni de jugadores como Gayà, Soler o Jaume, pero luego hay otros muchos que ni están ni se les espera. Entonces, cuéntame cómo sales adelante y encima con un entrenador que desearía ya no estar ahí porque le han tomado el pelo. Es todo tan rocambolesco que por eso te digo que el que sepa rezar, que rece. O que suceda algo y que haga cambiar la situación drásticamente porque si esto sigue así, van pasando las jornadas y nos metemos en el pozo, va a ser tremendo. Luego encima el equipo tampoco va a tener el aliento de la afición si lo necesitara porque tampoco puede ir al campo. Es como una era glaciar de esas, y si encima haces las cosas mal caes más pronto.

—Ha habido situaciones similares anteriores en que el público ha dicho, estoy aquí y ha apoyado al equipo, pero ahora es todo tan frío...
—Claro, ahora es un estado de aislamiento en el que va a ser muy difícil superar los problemas que hay, es lo que creo. Es una plantilla muy joven y eso pasa factura. Si empiezan a verse en una situación que no salen de abajo y pierden un partido tras otro, eso es tremendo. Y luego con el estado de desidia en que tenemos al club y al propietario, si tienen que echar a Javi Gracia... ¿quién demonio va a querer venir aquí? Como no sea algún principiante que tenga Mendes intentando hacer carrera... es que es tremendo.

—Voy a hablar con mi suegra para ver cómo es eso de rezar...
—Ojalá me equivoque...

—Sí, rezaremos para que se equivoque...
—Es lo que deseo, equivocarme.

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Rafa Lahuerta: "Tenemos que ser capaces de articular una oposición inteligente contra Meriton".
Sergi Calvo: "Mi temor es que Meriton deje caer el Valencia CF".
Marcos Colomer: "¿Cómo nos va a tener en cuenta Meriton si no nos necesita?
Josep Bosch: "Meriton es y será una anécdota, el Valencia CF tiene 101 años de historia".
Albert Cardà: "Me jode que Meriton tenga la capacidad de dividir al valencianismo".
Pedro García: "El valencianismo tiene que estar preparado para cuando Peter Lim decida vender".
Salva Raga: "Si alguien pretende despatrimonializar el Valencia CF, será sobre nuestro cadáver".
Carlos Medina (Drakul): "Peter Lim no es una elección del valencianismo, es la única solución que hemos tenido".
Tono Errando: "El señor Lim tiene que estar arrepentidísimo de haber venido al Valencia CF".
Paco Lluis: "Cuando se pueda, tenemos que hacer en Mestalla la pitada del siglo contra Meriton".
David Montesinos: "Es imposible que desaparezca un sentimiento tan intenso como el valencianismo".
Carles Sanchis: "Meriton se está preparando para una liquidación".

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