14 de noviembre de 2020
14.11.2020
Superdeporte
LAS CHARLAS DEL BAR TORINO

"Ahora es el equipo quien está tirando del club... y de la afición"

Cerca de los 40, cree que acertó cuando dejó las telecomunicaciones para dedicarse a la música. No concibe un Valencia CF sin canteranos, porque en situaciones como la actual, te dan un plus...

14.11.2020 | 21:21
"Ahora es el equipo quien está tirando del club... y de la afición"

Cerca de la cuarentena cree que acertó cuando dejó las telecomunicaciones para dedicarse a la música. No concibe un Valencia CF sin canteranos, porque en situaciones como la actual, te dan un plus. Cree que jugadores como Gayà o Carlos Soler son conscientes de lo delicado de la situación, y asumen la responsabilidad. ¿Lim? "Me gustaría que vendiera, pero no será ni tan fácil, ni tan rápido".


 ¿Quién es Jordi Sapena?

Una persona normal, un chico de Gandia, bueno, de Beniopa. Siempre me ha gustado el fútbol, desde bien pequeño. Ya después en la adolescencia empezó a gustarme la música, tiré por ahí y ahora soy músico y un valencianista anónimo con cierta relevancia en el mundo de la música.

—Y cuando dijo en casa eso de "yo es que quiero ser músico"...

—Bueno... Mi madre se llevó un disgusto al principio, porque todas las madres quieren que sus hijos estudien y acaben la carrera. Yo estaba estudiando Telecomunicaciones y empecé a tocar y fue como aquello de 'No iba a salir y me lié'. Lo otro ya se me hizo muy cuesta arriba. Pero creo que acerté, porque ahora miro hacia atrás y creo que sería infeliz trabajando en una empresa de telecomunicaciones.

—Cuénteme su trayectoria.

—Empecé con unos amigos tocando en un grupo que montamos en Gandia, y como en la carrera también estudiaba imagen y sonido, empecé a trabajar de técnico de sonido en un estudio que había en Gandia y en una sala. A partir de ahí fui conociendo gente de la música y un día vinieron La Habitación Roja a tocar a la sala donde yo estaba de técnico y con mi grupo fuimos los teloneros. Ese día los conocí, hicimos un poco de amistad y justamente el técnico de sonido que llevaban ellos en directo no podía seguir, porque tenía otros proyectos. Un día vine a València a traerle unas cosas que Jorge Martí, el cantante, se había dejado en Gandia, y me dijo "Oye, ¿tú no te vendrías con nosotros de técnico?" Yo tenía 22 años, y encima era muy fan del grupo, los admiraba, y claro, para mí era imposible rechazar aquella propuesta.

—La Habitación Roja, cuidado que estamos hablando de un grupo muy importante.

—Sin duda, en el ámbito nacional es de los más importantes desde que empezó el 'indie' en los noventa. Estuve con ellos casi diez años entre técnico de sonido y músico. Luego monté un pequeño estudio en casa, que se llama Amunt Estudi, y trabajo componiendo música para el audiovisual: películas, series, cortos, documentales... También estoy en un proyecto didáctico que se llama 'La música y yo', que es para el alumnado de primaria. Básicamente hemos adaptado el clásico libro de texto de música. La docencia avanza mucho, y esto es un proyecto multiplataforma, a través de una página web con mucho contenido audiovisual para los niños. Es un enfoque diferente al clásico de la flauta dulce, etc. Para nosotros es muy revolucionario, pero para ellos y ellas es una cosa normal y nativa. En total, solo en la Comunitat, tenemos unos 10.000 alumnos trabajando con nuestro proyecto.

—Músico y de Gandia, te tengo que preguntar por Zoo. Son el primer grupo valenciano que ha roto la barrera del idioma, cantan en valenciano y triunfan fuera de Valencia, en España, en Europa, en Japón...

—Me parece brutal, de hecho yo conozco a Pancho desde hace muchos años. Yo trabajaba de camarero en un chiringuito de la playa de Gandia y él en otro al lado. Lo conozco desde hace tiempo, conozco también a su hermano Pablo, que era el cantante de La Raíz. Ellos son un poco mayores que yo y siempre han sido unos referentes. Han roto la frontera más difícil de romper, la de la etiqueta 'música en valenciano'. Hay un conjunto de grupos en valenciano que la gente los escucha porque cantan en valenciano, por encima del estilo musical que sea. Zoo han superado esa barrera.

—¿Y eso de Amunt Estudi?

—Me salió un trabajo para hacer la música de una serie documental para À Punt, (Cuineres i Cuiners), y tenía mi equipo en casa y decidí montarlo en otro sitio para trabajar mejor. Me compré una serigrafía de Lawerta que ponía Sempre Amunt y lo típico, mi novia me dijo "No pongas cosas de fútbol por aquí", y entonces lo puse en el estudio. Luego cuando hicimos el concierto que organizó UVAM, puse el cartel del evento, que también lo hizo Lawerta, en el estudio, y claro al final, ¿qué nombre le pongo al estudio? Pues mira, Amunt Estudi. Pero es que claro, mi compañero en el estudio, que es mi amigo Jorge Tórtel, es una de las personas más valencianistas que conozco, y el otro miembro del estudio, Joaquín Pascual, también es del Valencia CF. ¡Nadie dijo que no cuando lo propuse!

—Veníamos a hablar de Lim y Meriton pero acabamos de ganarle 4-1 al Real Madrid...

—Sí, y la verdad es que prefiero hablar de fútbol, aunque si hablamos del Valencia CF acabaremos hablando de Lim, claro.

—Viniendo de donde veníamos, ¿qué te supone esta victoria?

—Pues creo que es una bocanada de esperanza de que al final pase lo que muchas veces ha pasado con el Valencia CF, que el equipo tire un poco del club, de la entidad e incluso de la afición. Hay veces que la afición en vez de empujar, arrastramos un poco más hacia abajo. Pero a veces en el momento más inesperado, el equipo se encarga de darle la vuelta, contra el Madrid, cuando nadie apostaba por la victoria...

—Históricamente ha pasado que el equipo ha tirado del club, pero ahora era complicado que la afición tirara del club o del equipo por el desapego, pero de repente, es el equipo el que ha tirado de la afición.

—Es que es su momento, si no es ahora no será nunca. Es el momento de los jugadores de casa, que son los que entienden de verdad lo que significa el Valencia CF, porque el resto, al final pueden estar unos años, pueden dar rendimiento, pero no terminan de entender qué es el valencia CF como lo pueden entender Gayà, Soler, Lato, Jaume... que son personas que han vivido el valencianismo desde la cuna porque han vivido aquí, han nacido aquí, supongo que tendrán familia que son valencianistas y entienden y sobre todo comprenden la gravedad de la situación a nivel institucional y creo que son conscientes de la responsabilidad que tienen en cuanto a que ellos son los únicos que pueden, de alguna manera, hacer que esta situación tenga una luz.

—¿Sientes que ellos han reducido ese distanciamiento o desapego que hay entre aficionado y club?

—Creo que lo que pueden conseguir es que la gente vuelva a tener fe en los jugadores, en el equipo, porque también ha habido desafección de una parte de la afición dado el comportamiento de la plantilla en el último tramo de la temporada pasada...

—Que se remata con lo de Ferran...

—Exacto, son cosas que al final generan cierta desafección, o una pérdida de fe en si la gente que está dentro del equipo tiene los mismos sentimientos que la afición. Porque los aficionados al final confundimos lo que sentimos por el club como aficionados con lo que debe sentir un futbolista profesional por el club, y no puede ser lo mismo en la vida.

—Si mañana viene y te quiere fichar Iron Maiden te vas con ellos....

—Claro, ellos tienen una carrera muy corta, como mucho quince años, y aunque tengan cierto sentimiento de pertenencia a un club, pues igual un día, por lo que sea, deciden hacer su marcha como ha decidido hacer Ferran y eso tampoco podemos juzgarlo. Quiero decir, no puedo 'matarlo' por ello. Sí puedo decir que me decepciona, como me ha pasado con otros jugadores. Sientes una decepción, sobre todo por el golpe moral para otros jugadores que sueñan con tener lo que en su día tenían Ferran o Alcácer pero deciden irse. Y te duele porque dices "con lo que cuesta llegar ahí y ahora tú lo tienes ¡y te vas!". Puedes ser la bandera del Valencia CF y decides irte. Pero bueno, entiendo que profesionalmente... son personas.

—Lo que nos están dando ahora Gayà y Soler es decir, oye, que tenemos líderes y referentes...

—A mí no me sorprende tanto. La sorpresa de Gayà es mínima, todos sabemos que es un referente en el vestuario, en el campo, titular con la selección absoluta y ya lleva años rindiendo a muy buen nivel. Que haga el partido que hizo contra el Madrid no sorprende ya a nadie. Lo de Soler tampoco me sorprende, de hecho Carlos es mi debilidad, creo que es el futbolista sobre el que debería gravitar el Valencia del futuro, incluso desde hace algún año. Sí que hay algunos jugadores que repente te sorprendes... como Maxi, que lleva unos partidos que se ha tirado en ataque el equipo a la espalda, peleando, haciendo de uruguayo a tope... Son jugadores que cuando se les ha dado la oportunidad, posiblemente por eliminación, de ahora o nunca, han dado un paso adelante y están respondiendo. Muchas veces pasa en los equipos que, como hay otros referentes, se quedan en un segundo plano, pero eso no significa que no tengan capacidad para asumir un rol principal o asumir el liderazgo en un equipo, y más si son jugadores de la cantera.

—La gran paradoja que tenemos enfrente... La afición está muy identificado con Gayà, Soler o Lato, y que sea Meriton quien lo provoque.

—Sí, es una situación a la que se llega no por decisiones tomadas de manera consciente, con una planificación deportiva detrás...

—Si fuera algo planificado no sería una paradoja.

—Exacto. También por la limpieza que se hizo en el vestuario, no sabemos bien por qué razones, y se ha llegado a una situación en la que estos jugadores se ven en la tesitura de coger los galones. Igual en otra situación... Por ejemplo, recuerdo que a Gayà en su momento se le allana el camino cuando Rufete decide vender a Bernat para darle a él la oportunidad.

—Ahí hubo planificación.

—Correcto, llega una buena oferta, tengo un chaval por detrás... Es una decisión arriesgada porque Bernat ya estaba claro que iba a tener una proyección y se apuesta por Gayà porque se cree en él. Creo que en este caso no se ha hecho por una decisión similar, pero eso no quita que los jugadores no sean válidos para el Valencia CF. Por el hecho que se haya ido Parejo no significa que Soler no pueda ser un gran jugador de presente para el Valencia. Porque Parejo se haya ido de una mala manera del Valencia CF no le tiene que ir mal a Soler, 'claro, tira los penaltis porque no está Parejo'. Bueno, a lo mejor los podía haber tirado antes. Te hablo de Soler o de otro, cualquier jugador que años atrás no tenía la oportunidad y ahora la tienen por una causa, la que sea, y la están aprovechando.

—Hay un paralelismo con el descenso, el equipo bajó y los que tiraron del carro fueron los de casa.

—Quique, Voro, Camarasa, Fernando, Giner, Arias...

—Ojo a la gran metáfora...

—Cada uno tiene su opinión, pero yo no concibo que un club como el Valencia CF no apueste firmemente por la cantera. La apuesta que hacen ahora no es una apuesta decidida, es porque no tienen más remedio, quieren quitarse sueldos altos y creo que, como ha pasado con Ferran, en unos años venderán a algunos de los valores que tenemos ahora, ojalá no, pero no concibo que el Valencia no apueste por la cantera. Muchas veces se nos llena la boca hablando de otros equipos porque sacan jugadores de cantera, como la Real.

—Siempre hemos tenido un Puchades, un Claramunt, un Albelda...

—Siempre. Yo creo que la afición siempre se ha sentido más cerca del equipo cuantos más jugadores de la cantera ha habido.

—De ahí el shock por lo de Alcácer.

—Sí. Es que Alcácer cuando se va es el referente, el favorito. Y encima se va para ser suplente, eso todavía dolía más. Porque claro, si te vas para ser el delantero referencia del Barça, pues bueno, vale. Pero te vas para, en teoría, ser suplente de Messi y Neymar. Personalmente eso me costó mucho de entender. Creo que después tuvo la oportunidad de volver al Valencia CF y si hubiese sido por él estaría aquí. Creo que su sitio estaba aquí.

—Su decisión de marcharse es discutible, pero el tiempo le da la razón en una cosa, cada vez que ha hablado del Valencia lo ha hecho desde el respeto y ha sido cariñoso, y estaba dispuesto a volver. Yo eso se lo aplaudo y como valencianista no le guardo rencor. Son cosas que pasan, pero sí pido respeto y cariño al Valencia y él lo demuestra siempre..

—Yo también le he perdonado, no le guardo rencor. Sí creo que es una decisión que me dolió porque mira, se va Kondogbia, pues mira, recoge el dinero y se va, ya vendrá otro. Pero un jugador de la casa, con todas las circunstancias personales que habían pasado, lo de su padre, cuando eres el referente del equipo y el estandarte en unas horas bajas... y decides irte para ser suplente en otro equipo. Es una decisión que me cuesta entender.

—Te escucho y no puedo evitar pensar en Gayà y en que él no lo haría.

—Sí, da la sensación contraria, aunque en el mundo del fútbol nunca puedes decir nunca. Pero ves a Soler o ves a Gayà y son jugadores que mueren por jugar en el Valencia CF, y es para lo que se han dedicado al fútbol, para jugar en el Valencia CF. Eso hace que en momentos como los que pasamos ahora, ellos den ese plus que necesitamos. Otro jugador, en estas circunstancias, se desengancha y lo pierdes para la causa. Pero con este tipo de jugadores es más difícil que llegue ese momento, o ese momento llegará mucho más tarde. Ya es difícil que un jugador que sea valenciano, que se haya criado en la cantera, y que llegue un momento difícil para el equipo, se desenganche. Es mucho más complicado que un caso como Kondogbia o Gameiro.

—Lato es otro que ha dicho oye, que yo estoy aquí para aportar.

—Sí, son jugadores muy aprovechables, todos no pueden ser Gayà o Soler, hay jugadores como Lato o como Nacho Vidal, que podría estar en el Valencia perfectamente. No sería posiblemente titular indiscutible, pero podría hacer equipo, darle descanso al lateral derecho, aportar, enseñar... Al final son jugadores que te los quitas de encima por nada, después de formarlos durante años, pero si estuvieran aquí le enseñan a los de fuera lo que es el Valencia y en este tipo de situaciones esos jugadores se agradecen.

—Me viene a la mente un 'ultragen valencianista' que ahora que lo necesitamos ha salido al rescate encarnado en Gayà, Soler, Lato...

—Es que a veces los valencianistas pecamos de exagerados, pero también te digo que otras veces subestimamos lo que es y lo que significa el Valencia CF, que es algo muy grande. Hay momentos en que consideramos que el equipo está acabado, nos vamos a segunda, se acaba el mundo. Quemamos la falla. Y realmente el escudo pesa. Yo sé que hay equipos que vendrán a Mestalla y tal y como está el Valencia CF dirán, ahora es el momento de ir a por ellos y aprovecharnos. Pero es el Valencia CF, y Mestalla es Mestalla. Y aunque parezca que no, pesa más de lo que pensamos. Yo me imagino a un jugador que es de la cantera, que está jugando en Mestalla... llevar el escudo en el pecho te lleva hacia adelante. Esto es el Valencia CF y, a menudo lo pienso, en años malos como el pasado, que el tramo final de temporada fue muy malo, y el entrenador del Levante dijo que el objetivo de ellos era quedar por delante del Valencia CF. Pues mira, en el año más malo del Valencia CF y uno bueno suyo, no logran terminar por delante. En ese sentido, a veces me recuerda al Madrid, que está fatal pero al final con los reservas te ganan.

—Cierto, guardando las distancias que hay entre un club y otro.

—Sí, en las situaciones más rocambolescamente horribles...

—Va el Valencia va y le mete 4-1 al Real Madrid.

—¡Ese es el tema! Esas cosas a lo mejor en otro club no pasan, entran en una dinámica negativa y se van al hoyo, pero el Valencia tiene esa grandeza de que ha pasado por tantas situaciones que al final siempre saca algo para tirar hacia adelante.

—Esa idea siempre me la dice Robert Fernández, tranquilo que el Valencia siempre sale adelante.

—Es que las hemos visto de todos los colores, pero es un equipo que siempre acaba dando la cara. A lo mejor no en un tramo largo de la temporada, pero no es un equipo que baje los brazos. Incluso en las temporadas peores de los últimos años piensas, hemos terminado el doce, que eso es lo peor que puede estar el Valencia. Por eso a veces cuando se consiguen cosas buenas, también perdemos la perspectiva de lo que es el Valencia. 'Oh, ¡es que hemos quedado cuartos!', como si fuera histórico. Pues cuartos es la posición más repetida en la historia del Valencia.

—Josep Bosch recordó que tras ganar una Liga con Benítez, el Valencia jugó el partido de vuelta de la Supercopa ante el Zaragoza y Mestalla estaba a mitad de aforo.

—Porque veníamos de lo máximo. Pasa en todos los equipos.

—Que Meriton entienda esto que hablamos...

—Me parece imposible, son gente totalmente ajena no ya al fútbol, si no a lo que representa el Valencia CF, a lo que es el club en la ciudad, a lo que representa en la Comunitat Valenciana y al valencianismo por el mundo. Es algo que no entenderán jamás, es imposible, son gente que viene de otra esfera. Entender qué es el Valencia CF se les escapa.

— ¿Entender qué es el Valencia CF? ¿No crees que les pedimos demasiado? Para mí el Valencia CF es mi padre que se fue cuando yo tenía trece años... Pidamos gestión.

—Sí, es verdad. Si me preguntas qué es el Valencia CF, pues me acuerdo de mi abuelo, que cuando lo veía el domingo me pedía que le mirara en el teletexto cómo había quedado el Valencia CF, y luego el Madrid y el Barça para ver si habían perdido, es lo único que quería saber. Estas personas eso nunca lo van a entender, pero lo mínimo exigible es una gestión deportiva que sea acorde al club. He visto el documental del Tottenham y el propietario está implicado en el día a día del club. No sé si este hombre de pequeño se ponía la camiseta del Tottenham, pero ves una gestión deportiva coherente y que en los distintos departamentos del club pone a gente competente. Entiendo que el máximo accionista del club tiene que poner personas de su confianza, un presidente que acate las decisiones que él toma como máximo accionista, pero en las áreas más técnicas debería poner personas que entiendan qué es el Valencia. Porque si no, al final estás poniendo a gente que no es competente para hacer el trabajo que se supone que ha de hacer. Eso a la larga te lleva a la situación actual, que el club está peor que nunca, a nivel institucional. Es una devaluación de tu propio activo, que es la entidad, por eso no entiendo para qué ha venido este hombre aquí, y creo que es una cosa que le pasa a muchos valencianistas: ¿qué quiere hacer? ¿qué planea? ¿por qué estos bandazos? Un año haces una cosa, otro año pones a otro director deportivo, luego pones a otro, lo vuelves a tirar, coges a uno que te defiende, cuando lo has quemado lo tiras... No entiendo demasiado para qué se ha gastado el dinero. Otra cosa que no entiendo: no viene a València, no se ha querido involucrar. Para mí es una incógnita y creo que para mucha gente también. Haces cábalas, piensas que hará su negocio por otro lado, pero tampoco lo entiendo. Los temas económicos se me escapan, pero me gustaría que algún día nos los explicaran.

—Algunas cosas son difíciles de llegar a entender, pero el respeto...

—Es lo mínimo exigible, que respeten la entidad. El propietario del City, no sé de dónde es, pero tiene un gestor deportivo, Ferran Soriano y Begiristain, gente de fútbol. Y luego en el contacto con los aficionados han hecho un bloque con afición y prensa. Aquí parece que les sobra o incluso les molesta. No han terminado de entender que eso precisamente es el motor del equipo. El club tiene unos activos que son los jugadores, las propiedades inmobiliarias, etc. Pero el activo más fuerte es la afición, y sin ellos no eres nada. Y no sé por qué razón a ellos les molesta. Al final te tiras piedras contra tu propio tejado. No sé si es que nadie se lo ha sabido explicar bien, o que les da todo exactamente igual.

—Llegados a esto, en estas entrevistas Marcos Colomer dijo: ¿Cómo nos va a tener en cuenta Meriton a los aficionados si no nos necesita?

—Pues es una paradoja. No nos necesita, pero sin nosotros no existe el Valencia CF. Yo ya he perdido la esperanza, pero en algún momento habría que haber intentado que Lim entendiera cuáles son las necesidades de la afición respecto de la entidad, para sentirse identificado. Tienes la sensación de que le molesta, y supongo que la crítica recibida, aunque merecida, ha sido a veces tan acusada, que directamente le lleva a hacer algunas cosas parece que por venganza o rabia.

—El desahucio de las peñas...

—Sí, sí. ¿Me dices esto? Pues ahora te vas a la calle. Tampoco entiendo la mentalidad asiática o de Singapur, se dice que ellos tienen una relación con el líder que es diferente a la de aquí, no se le puede responder y si lo haces te vas a la calle. No entiendo si eso realmente es así, pero si es así no comprendo qué hace en un club de fútbol. La cosa más criticada del mundo es un club de fútbol.

—¿Y cómo ves el futuro?

—Quiero agarrarme a la sensación de que, a pesar de todo lo que pasa, estos chavales saquen la hiel y logren salvar la temporada deportivamente. Yo no soy catastrofista, y me niego a pensar que en la jornada nueve lucharemos por no descender. Creo que con lo que hay se puede luchar por algo más. No digo luchar por Europa, pero tampoco lo descartaría si nos respetaran las lesiones, ya que no tenemos una plantilla con mucho fondo de armario, pero con solo dos competiciones, Copa y Liga, un buen once sí tenemos como para luchar por algo más que por evitar el descenso.

—Veo que te han reconciliado con el fútbol los chavales...

—Yo siempre he tenido mucha fe en los canteranos, siempre me ha gustado mucho. En igualdad de condiciones un jugador de casa siempre te aportará un plus.

—Eso es lo que acaba de explotar en nuestras narices.

—Por eso yo creo que a veces, cuando se mira al futuro, los clubes han de tomar determinadas decisiones pensando a la larga, que sé que es difícil, porque no todos los directivos, entrenadores o propietarios tienen claro eso. Porque a veces el paso por el club de algunos de esos cargos es efímero, y por lo tanto no toman decisiones que puedan dar resultados de larga duración. ¿Tengo que poner un jugador para formarlo si a lo mejor el año que viene ya no estoy aquí, si a lo mejor hoy no gano y la semana que viene ya no estoy aquí? Y pones al que te da rendimiento inmediato. Pero esa gestión tiene que depender de una persona con mirada al largo plazo de la entidad, y eso no existe en el Valencia CF. Debería haber una persona capaz de pensar que el Valencia CF es una carrera muy larga.

—¿Y el futuro de la institución?

—Es una incógnita. Sobre el alboroto que hay en torno a la posibilidad de que Lim venda sus acciones, yo no estoy al tanto de todo, lógicamente, pero sé que hay algunos movimientos que son serios. A mí me gustaría que Lim vendiera, porque he visto en los últimos tiempos que es una cosa nociva para el Valencia CF, me gustaría. Pero claro, ¿a quién? ¿cómo? ¿quién vendrá? Y quién venga, ¿cómo tratará la gente a esa persona que venga? La prueba le hemos tenido con Meriton, que cuando llegó se acababa el mundo con ellos y ahora son la última mierda que cagó Pilatos. Me da miedo a quién le vendes, cómo lo vendes... es muy complejo. El Valencia CF tiene muchos frentes abiertos, una deuda grande, un estadio por acabar, una parcela por vender... no solo es vender el equipo. Es un club que tiene muchas cosas en danza y implicaciones sociales en la Comunitat Valenciana como para tomar esa decisión a la ligera. Además hay muchos actores: el banco, las instituciones, los agentes sociales... No será fácil ni rápido.

—Como músico, ¿qué canción le dedicaría en estos momentos al Valencia CF?

—Pues te diría una canción de Stone Roses, que se llama "I am the resurrection".

—Sabía que tirarías por el pop inglés...
 

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