02 de enero de 2021
02.01.2021
Superdeporte
EL ANÁLISIS DE LA DÉCADA

Peter Lim es sinónimo de desastre

2020 y 2016, los peores años, cuando se pagan las consecuencias de que el máximo accionista pulverice las estructuras deportivas

03.01.2021 | 04:16
Peter Lim es sinónimo de desastre

Normalmente se dice que la frialdad de los números no basta para radiografiar la realidad de un fenómeno. Una teoría, en cambio, puesta en cuarentena con todo lo vivido en el Valencia CF en la década 2011-2020, concluida hace apenas unos días. Durante este periodo la irregularidad ha definido la trayectoria deportiva -y, por ende, económica- del equipo blanquinegro. Diez años en los que las cifras no han sido caprichosas. El libro de cuentas ha destapado y penalizado los sinsentidos del que es máximo accionista del club desde finales de 2014, Peter Lim. El peor rendimiento, calibrado en puntos cosechados en la Liga, se ha producido siempre cuando el inversor asiático, apoyado en Jorge Mendes, decidió coger con las dos manos las riendas deportivas.

En 2020 el Valencia, entrenado desde enero a diciembre por Albert Celades, Voro y Javi Gracia, tan solo ha sumado 40 puntos en 36 jornadas de Liga (10 victorias, 10 empates y 16 derrotas) entre las temporadas 2019/20 y 2020/21. Entre los 17 equipos que a lo largo del año natural jugaron todos sus partidos en Primera división, únicamente Eibar (39), Alavés (38), Betis (37) y Valladolid (37) obtuvieron peores réditos que los de Mestalla.

Desde 2011 hasta hoy, 2016 ha sido el único año natural con un bagaje todavía peor. El Valencia de los Neville, Ayestaran, Voro y Prandelli, quien no se pensó lo de dimitir en la víspera de Nochevieja al sentirse engañado por Lim, se quedó en 37 puntos en otras tantas jornadas ligueras. Un punto por partido, o lo que es lo mismo, dos puntos a la basura tras cada envite. En el reciente 2020 la media de puntos por partido ha sido de 1,1.

Las coincidencias entre 2016 y 2020 -no solo los años más pésimos de la década, sino que están entre los más tristes de la historia de la entidad- van más allá de los números. Tienen un denominador común: Peter Lim. La ausencia de directores deportivos, con cierta autonomía profesional, para reajustar la plantilla conforme a necesidades detectadas por una secretaría técnica, o consensuadas con el entrenador.

Desde inicios de la campaña 15/16, aquella que Nuno comenzó cargado de poderes, se evidenciaron las consecuencias de los destrozos cometidos por Lim en el verano de 2015 con las salidas forzadas de la secretaría técnica -Rufete, Ayala y Salvans- y el presidente, Amadeo Salvo. Los cuatro llevaban tiempo ya al margen de las decisiones tomadas por Lim. Nuno terminó desbordado y la solución de propietario no hizo sino agrandar el problema. En el tránsito hacia 2016 llegó al banquillo un exjugador del Manchester United que estaba ejerciendo de comentarista televisivo: Gary Neville. Por entonces, la influencia de García Pitarch como director deportivo no pasaría de algunos fichajes a muy bajo coste.

Fue a partir de 2018 cuando empezó a notarse la incidencia del binomio Alemany-Marcelino en un club donde Lim, muy criticado por el valencianismo, dejó hacer al ejecutivo balear. En 2018 y 2019 los números se asemejaron a los de 2015, año en el que se contabiliza la extraordinaria segunda parte de la temporada 14/15, cuando con Nuno se terminó la Liga con el máximo histórico, 77 puntos. La misma cantidad con la que el Valencia de Benítez se coronó en 2004. Los mejores años mostraron al empresario de Singapur como la planificación y las estructuras deportivas dan frutos, pero la realidad es que Lim no tomó nota. A mediados de 2019 se deshizo de Marcelino y Alemany... y las consecuencias todavía se están pagando.

Emery y Marcelino, los únicos que completaron un año natural

La estadística numérica del Valencia en la Liga desde 2011 a 2020 prueba como la estabilidad en el banquillo ha tenido premio. En algo más de seis años al frente del club, Peter Lim ha destituido hasta siete entrenadores: Pizzi, Nuno, Neville, Prandelli, Ayestaran, Marcelino y Celades. Cuatro pasaron por el banquillo valencianista, entre 2011 y 2014, antes de que el empresario asiático se planteara la compra del club. Fueron Emery, Pellegrino, Valverde y Djukic.

El vasco Unai Emery se marchó en 2012 después de clasificar por tres veces al equipo para la Liga de Campeones. En el año natural 2011 el Valencia de Emery sumó 76 puntos, dos por partido. La mejor media anual de la década. De hecho, solo los bloques de Nuno y Marcelino se acercaron a esas cifras.

Únicamente el entrenador asturiano, que hizo al Valencia campeón de Copa en 2019 tras once años de sequía, y Emery completaron un año de enero a diciembre como técnicos blanquinegros sin sobresaltos ni sustitutos. Marcelino, en 2018, y Emery, en 2011.

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