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Subida del nivel del mar

Eliminar paseos marítimos para salvar las playas: la estrategia alternativa a las costosas regeneraciones de arena

Varios municipios españoles, sobre todo en Cataluña, trabajan para suprimir estructuras artificiales que alteran las corrientes y se llevan la arena

Retirada de pavimento artificial en Calafell

Retirada de pavimento artificial en Calafell / Ajuntament de Calafell

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

El criterio de los expertos es prácticamente unánime: regenerar playas mediante el vertido masivo de arena no es eficaz, pues esa arena acaba desapareciendo al cabo de poco tiempo, y, además, son operaciones muy costosas económicamente. El retroceso generalizado de las playas debido a la subida del nivel del mar hace, por otra parte, que sea inasumible verter arena en todos los puntos del litoral donde se produce este retroceso.

Por ello, cada vez más ayuntamientos españoles, sobre todo en la costa mediterránea, optan por hacer caso a la Naturaleza y restablecen el perfil costero que se perdió con paseos marítimos, diques y otras obras que modificaron la dinámica de las corrientes. Eso supone demoler directamente estas infraestructuras, responsables a menudo de la desaparición de la arena que había previamente, para lograr que regrese a la orilla y permanezca allí.

Esto es lo que se ha hecho, sin ir más lejos, en localidades de la costa catalana como Calafell (Tarragona), aunque en otras ciudades costeras existen proyectos para eliminar cemento y retener la arena.

Calafell se puso manos a la obra en 2024. Máquinas excavadoras eliminaron en pocos días el embaldosado y el cemento de una parte de su paseo marítimo. En total, se retiraron 800 metros cuadrados de dicho paseo y dos diques. El Consistorio argumentó que, debido al progresivo aumento del nivel del mar, lo mejor era “anticiparse y adaptarse” ante un posible derrumbe del paseo que, tarde o temprano, iba a suceder.

Obras para reducir el paseo marítimo de Calafell

Obras para reducir el paseo marítimo de Calafell / Zowy Voeten

La experiencia ha resultado ser un éxito: “Se ha ganado espacio de playa y evitamos gastar dinero cada año en reparaciones”, explicaban fuentes municipales a El Periódico de Cataluña.

El concejal de Medio Ambiente de Calafell, Aaron Marcos, confirma que la demolición de esta parte del paseo marítimo ha funcionado y que, de hecho, el mar iba erosionando cada vez más esta infraestructura, y había peligro de derrumbe. La arena ha empezado a aparecer. Sin embargo, debido a los últimos temporales, también está prevista una aportación urgente de arena en esta playa.

Proteger y recuperar las dunas

No solo se quita cemento, sino que también se intentan recuperar los sistemas dunares, que en muchas localidades turísticas han sido ignorados, cuando no vistos como un simple estorbo que había que suprimir. Y, sin embargo, cumplen una función básica para la conservación del litoral.

En Calafell se colocaron barreras de cañas a lo largo de la playa para poder retener la arena y crear dunas. También en esta materia se ven resultados, pues en una superficie de 4.500 metros cuadrados, se han recuperado 1.000 metros cúbicos de arena, según explica Carla García Lozano, catedrática de Geografía Física de la Universitat de Girona, a la agencia AFP.

Para ella, que viene estudiando la regeneración de playas en esta localidad turística, la habitual estrategia de verter grandes cantidades de arena en la orilla no es una solución adecuada: “La regeneración artificial ya no es viable, en parte porque es muy costosa económicamente, pero su mantenimiento también es muy caro y muy ineficaz”, explica.

Aspecto del litoral de Montgat (Barcelona), que acusa especialmente la pérdida de arena

Aspecto del litoral de Montgat (Barcelona), que acusa especialmente la pérdida de arena / AFP

Hay otras localidades que han encargado proyectos, o los están licitando ya, para acometer medidas parecidas a las de Calafell. L’Ampolla, Roda de Berà, Vila-Seca e incluso Tarragona, que ha retirado una plataforma rígida, impulsan medidas en el mismo sentido.

Fuera del Mediterráneo, hay también ciudades que están actuando en idéntica línea. Es el caso de la playa de Samil, en Vigo, donde las instituciones impulsan un proyecto que incluye la demolición de parte del paseo marítimo y, al mismo tiempo, la recuperación del sistema dunar existente en la zona.

El alcalde de Vigo y dos concejalas, junto a las dunas en fase de recuperación

El alcalde de Vigo y dos concejalas, junto a las dunas en fase de recuperación / marta g. brea

11 paseos marítimos especialmente frágiles

Hace dos años, la Generalitat de Catalunya presentó los resultados de un estudio sobre la vulnerabilidad de los puertos y paseos marítimos catalanes ante el cambio climático. El estudio, realizado por el Centro Internacional de Investigación de los Recursos Costeros (CIIRC) en colaboración con la UPC y otros organismos, desvela que en 2100 el 91% de los puertos deportivos se encontrarán en riesgo alto o muy alto de ver sus muelles inoperativos.

El estudio analizaba la situación de 45 puertos y 31 paseos marítimos repartidos por todo el litoral. La zona de El Maresme resulta ser la más expuesta, ya que sus paseos marítimos son los que están en mayor riesgo y sus puertos son los más vulnerables a la perdida de operatividad y el peligro de inundación de los muelles por la subida del mar.

Respecto a los paseos marítimos, 11 presentan riesgos altos a medio plazo y muy altos a largo plazo. Los más afectados son los ubicados en El Maresme, con especial atención a los de Vilassar de Mar, Premià de Mar, El Masnou y Montgat, seguidos de Sitges y Pineda de Mar, todos en la provincia de Barcelona. En Girona están en el punto de mira los de L'Escala y Llançà, y en Tarragona, L'Ampolla y Salou, según dicho estudio.

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