09 de febrero de 2019
09.02.2019
09/02/2019

Quiero seguir soñando

El Valencia acaricia la final de la Copa y me está haciendo soñar

09.02.2019 | 21:52
Quiero seguir soñando

Lo siento de verdad. Soy de cabeza apacible y no suelo cantar victoria antes de tiempo. Pero les voy a ser franco. Hace mucho tiempo que el Valencia no acaricia una final que tiene al alcance de la mano y estoy viviéndolo a tope pensando en todos esos jóvenes valencianistas que nunca se han visto en una de estas y que si todo va bien en apenas unos días ya tendremos la confimación que este Valencia que ha despertado de forma alucinante en estos últimos partidos tiene al alcance de la mano hacer soñar a lo bestia a un montón de valencianitas que nunca jamás en su vida han visto ni soñado ver jugar al Valencia una final de algo. Los veteranos sí que lo sabemos y sí que lo hemos disfrutado a lo bestia. Pero los que son muy nanos no, ni lo han vivido ni apenas se creen lo que está sucediendo. Y eso es enorme. Piensen bien en todo lo que está aconteciendo.

Hace apenas un mes o mes y medio algunos pedíamos la cabeza de Marcelino por el desastre de fútbol que estaba jugando el Valencia y por el fracaso en los fichajes que el Marcelino team había realizado este pasado verano. Y sí, eso fue hace nada y yo les confieso que también era de esa condición antes de que este Valencia cambiara y nos empezar a dar una lección a todos. Yo lo reconozco y de alguna forma me arrepiento del 'raje' en tiempos pasados. Pero a la vez me alegro. Sentir a este Valencia vivito y coleando es tan estupendo que podemos pedir disculpas a la vez que disfrutamos a lo bestia del fútbol que sí que es capaz de jugar este equipo volteado y cambiado casi en tiempo récord. No se trata de hablar de este o aquel jugador. Si se trata de disfrutar y de acariciar nuestra presencia en una final de Copa del Rey que nos habíamos complicado sobre manera posiblemente por la mala actuación de un tipo que me cae de cine pero al que estoy viendo excesivamente nervioso en esta fase de la temporada en la que acariciamos la gran final de esta Copa que tiene muy buena pinta. Me estoy refiriendo a Jaume y a la frágilidad excesiva que está demotrando en los últimos partidos que está jugando y que le pueden costar o podrían costar carísimos al Valencia si sigue jugando y nos sigue impregnando de esa inseguridad lastimosa. Ahora bien, yo les aseguro que siento una especial simpatía po Jaume y estoy convencido de que va a jugar el partido de vuelta y la final si se diera el caso. Por esa razón espero que Jaume adquiera esa confianza que parece que le ha abandonado y se marque un gran partido en el encuentro de vuelta ante el Betis para coger moral y darle seguridad defensiva a un Valencia que la necesita como el llover.

Miren, de entrada, en cada córner del equipo rival un tipo del Valencia debe poner a cubrir el primer palo para que no vuelva a pasar un disparate tan grande como ese segundo gol de Joquín al transformar ese córner direto. Y Jaume se merece confianza y se merece que valoremos todo el trabajo que hace en el vestuario para empujar al Valencia simpre en todas las competiciones.

Y un genial Gameiro

Bien, al margen del optimismo que provoca este empate y la convicción de que Jaume debe mejorar a lo bestia en lo que queda de Copa lo que sí debemos valorar es el enorme fútbol que está desarrollando Gameiro así de golpe y porrazo y contra todo pronóstico y que eso lo debemos celebrar por todo lo alto por lo que está significando para el club en estos moment. Amunt Gameiro señores, y ojalá siga así.

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